José Luis García: “Vi la Historia como un cuerpo geométrico de varias caras”

Después de filmar varios cortos y desempeñarse como fotógrafo o camarógrafo en películas de Martín Rejtman, Alberto Lecchi y Mario Levin, José Luis García (1965, Buenos Aires) dirigió un documental de riqueza infrecuente, Cándido López, los campos de batalla (Argentina / Paraguay, 2005), sobre el soldado y pintor argentino Cándido López y las implicancias de la llamada Guerra de la Triple Alianza, que aquél representó admirablemente en sus obras.
– En los últimos años, han sido muy pocos los documentales que abordaron hechos de la historia argentina de más de 50 o 60 años atrás. ¿Cómo surgió tu interés por realizar una película sobre la Guerra de la Triple Alianza?
– El tema de la guerra de la Triple Alianza me quedó “picando” desde el colegio secundario, porque no se enseñaba casi y se lo pasaba muy por alto. Era como un misterio. También por aquello que me había dicho mi viejo de que Solano López -el presidente del Paraguay en tiempos de la guerra, que por unos pocos meses le prestó su nombre a la calle donde vivía con mi familia a mediados de los ‘70- había sido “un traidor a la Argentina”… En determinado momento de la vida uno empieza a darse cuenta de que no todo lo que te dijeron tus padres es verdad. En mi casa, con mi hermano historiador y mi viejo aficionado a la historia, siempre hubo mucho debate sobre todos los temas históricos o políticos nacionales. Pero creo que fue recién cuando me encontré con el personaje de Cándido López que la guerra se me humanizó y se me puso en un nivel emotivo como para ficcionar una historia que luego devino en un documental (por ahora). Creo que el desafío de una película documental histórica es llegar a emocionar. Y eso no es posible si no hay un personaje que te pueda llevar “a la par” hasta conseguirlo. No un héroe, o un prócer. Un simple soldado, aficionado a la pintura, y que encima pierde su brazo diestro en el campo de batalla. Ahí había una historia para contar la Historia. Y no pude dejar de hacerlo. Me parece que el momento histórico de la guerra del Paraguay es clave en la mala formación de nuestros Estados y es muy interesante revisitarlo para entender cuáles fueron los intereses que perjudicaron, no sólo al Paraguay, sino a toda la integración nacional en Argentina que terminó siendo un “puerto con derivados” en vez de una verdadera República independiente, y cómo siguen vigentes.
– Existe un antecedente producido por Aries en 1971, con guión de Félix Luna: Argentino hasta la muerte (dir. Héctor Olivera).
– La vi hace mucho, seguramente un sábado a la tarde, de chico, en lo de mi abuelo, y no la volví a ver. Lo intenté pero no la conseguí en video. Incluso me recordaron que los títulos iniciales están hechos sobre imágenes de cuadros de Cándido López. Pero ya el título de la película me parece un poco revulsivo, de un nacionalismo muy superficial como para ser aplicado en una guerra entre países hermanos con una fuerte impronta de guerra civil. En todo el camino de la investigación me encontré con una enorme cantidad de bibliografía y muy pocas películas de referencia y es bueno tamizar un poco los extremos más panfletarios -tal vez no sea el caso de esta película, pese a su título- porque no aportan nada. Tampoco aquellos libros que se retuercen en los datos falsos del genocidio del pueblo paraguayo sin precisión científica o rigor histórico o, lo que es peor, sin reconocer la voluntaria inmolación que los paraguayos pudieran haber tenido, sin reconocerles su gloria plena aún en la derrota.
– En tu película, las distintas opiniones o visiones sobre aquélla guerra, y sobre los intereses en juego en el siglo XIX, van surgiendo espontáneamente, a través de los testimonios de porteños, provincianos, paraguayos, brasileños, ingleses ¿eso fue deliberado?
– Fue previsible desde la idea de base del guión de recorrer los sitios históricos y buscar -y encontrar- testimonios de gente vinculada de alguna manera a los sucesos. Me pareció también indispensable para intentar retratar un suceso muy controvertido de la historia de los cuatro países participantes. No quedarnos con “un solo lado”. La Historia me apareció en el proceso de edición como si fuera una cuerpo geométrico de varias caras y si bien es imposible verlas a todas al mismo tiempo, se puede ir girando el cuerpo para verlas una a una y tratar de construir una idea más aproximada del todo, que nunca llegará a ser la Verdad, pero se aproximará más a ella que explorando uno solo de los lados.
– La escena en que levantan e intentan recomponer un monolito destruido parece sugerir la tarea de reconstruir la Historia, que de alguna manera es lo que hace la película. Otros momentos, como cuando el chico pinta a su perro como a los dálmatas de la película de Disney, hacen pensar en algunas formas actuales de colonialismo. ¿Tenías la intención de proponer esas sutilezas?
– Esas escenas, que son tal vez las más graciosas de la película, son también -y no es casualidad- las que más profundamente retratan a la sociedad paraguaya actual. Una sociedad con su “disco rígido histórico” destruido que debe falsificar la realidad para alcanzar sus deseos. No las propongo como sutilezas, así surgieron y creo que calan de manera profunda en el espectador precisamente porque, además, tienen mucho humor, que es la mejor forma para comunicar.
– Parece que hubieras tenido más disposición para indagar en el hecho histórico que en la obra de López, que te interesaba más la Historia que la pintura ¿es así?
– Igual que a Cándido López. A él también le interesó más la Historia y el testimonio que dejaba de ésta, en los 59 cuadros que pintó incansablemente en sus últimos treinta años de vida, que el hecho plástico. Él no se reconocía como un artista, sino como un cronista de la Historia. Fue su desprendimiento de los cánones de la pintura de la época, influenciado por la fotografía y por su voluntad de reflejar la verdad de lo que sus ojos habían visto, lo que lo termina proyectando como un verdadero artista. Su mirada nueva, única. Pero el “futuro” lo traicionó, sepultando el grueso de su obra sobre la guerra en los depósitos húmedos del Museo Histórico Nacional.

Por Fernando G. Varea

(Entrevista publicada en el sitio web Citynema y reproducida en programa de Cine Club Núcleo de junio de 2006, con motivo de la exhibición de la película en la sala Gaumont de Buenos Aires)

http://www.paseosimaginarios.com/NOTAS/candidolopez/1.htm

Anuncios

Un pensamiento en “José Luis García: “Vi la Historia como un cuerpo geométrico de varias caras”

  1. Siendo un “Hecho Histórico” y subvencionado por diferentes organismos del estado, debería de haber una opción mejor que la publicada en las diferentes páginas. Se que ese trabajo debe de ser convenientemente pagado pero, parece ser que el sentimiento altruista Ud. sr José Luis García definitivamente NO LO TIENE.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s