Tensiones sin rumbo

LA SANGRE BROTA
(2008; dir: Pablo Fendrik)

En este errático relato enmarcado en una exaltada Buenos Aires hay un taxista maduro, una esposa frívola, dos hijos rebeldes aparentemente con causa (uno de ellos ausente), un jugador inescrupuloso y varias chicas avispadas. El guión los lleva a cruzarse produciendo chispazos, revelándose como fondo una ciudad habituada a la sordidez, la corrupción y la violencia.
El problema de La sangre brota es que esa atmósfera de tensión casi permanente no lleva a ninguna parte. Muchas situaciones, como el hecho de que un personaje sometido descargue imprevistamente su ira en su hijo, o que un beso apasionado termine en un hecho sangriento, no parecen responder a otra cosa que a ocurrencias del guionista-director. Pareciera que Pablo Fendrik (1973, Buenos Aires) -también director de El asaltante, aún no estrenada en Rosario- se hubiera divertido improvisando esas pequeñas provocaciones, importándole poco si las mismas pueden aportar algún significado.
Similar falta de rigor se percibe en la puesta en escena: con la cámara acompañando siempre de cerca a los actores (en algunos momentos podría decirse casi atropellándolos), mostrando apenas de soslayo opacos escenarios urbanos, el conjunto termina siendo una sucesión de irritados pantallazos, fragmentados en primerísimos primeros planos no siempre justificados. Tampoco La sangre brota manifiesta un trabajo escrupuloso de elección y exposición de los espacios: la casa, por ejemplo (mostrada no mucho más allá de la puerta de entrada) no llega a tener una dimensión propia.
La (escasa) música original de Juan Ignacio Bouscayrol y algunas actuaciones son buenas -aunque insuficientes- contribuciones para generar una temperatura dramática adecuada. En tanto, ocasionalmente, ese universo de agresiones, cemento y tránsito es impregnado por un soplo irreal -como cuando se escuchan reposados consejos de relajación en el interior del taxi- o por una que otra ironía.
Desde ya, no es que se le reclame a La sangre brota un tratamiento dramático naturalista (al estilo del cine de Pablo Trapero), sino un planteo menos inmaduro.

Por Fernando Varea

http://www.magmacine.com.ar/lasangrebrota/

Anuncios

3 pensamientos en “Tensiones sin rumbo

  1. Fernando, llegué hasta tu blog a raíz de un comentario tuyo en el nuestro (Cinemarama) y quería aprovechar el espacio para felicitarte por tus libros, estuve en la presentación del ultimo hace unos años en la Enerc, y ambos me han servido mucho.
    Un abrazo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s