Terror cercano

SUDOR FRÍO
(2010; dir. Adrián García Bogliano)

-Por DIEGO BARCIA
Según las palabras del propio director, esta película marca el retorno del cine de género y de terror nacional a las salas comerciales “en casi 50 años”. No es que no se ha estado haciendo nada: los hermanos Bogliano y su equipo de Paura Flics vienen del underground y de hacer circular sus trabajos mayormente en festivales, sobre todo en el Buenos Aires Rojo Sangre, así como otros realizadores, como Daniel de la Vega (que hace unos breves cameos en Sudor Frío), que ha hecho dos películas, entre ellas Jennifer’s Shadow (2004, con Faye Dunaway), o también Pablo Parés, pionero de esta corriente a partir de uno de los primeros largos del palo hechos en video, Plaga Zombie (1997). Además, claro está, de varios otros que han estado alimentando el BARS desde sus inicios, e incluso un poco antes.
En 2008 Visitante de invierno, de Sergio Esquenazi, llegó también a las salas, aunque con una tímida difusión y recepción, a partir del festival de Pinamar. Este filme probablemente fuera el primer exponente del horror argentino en llegar al circuito comercial en algo así como 20 años, desde Alguien te está mirando (1988), de Horacio Maldonado y Gustavo Cova.
Pero todos estos indicios y señales de realizadores que aman y cultivan el género en este rincón de Latinoamérica, admitiendo influencias dispares que van desde los autores mayormente norteamericanos que le han dado sus cimas (De Palma, Stuart Gordon, Carpenter, Tobe Hooper, George Romero) hasta el giallo de Argento, vienen a confluir y desembocar en este estreno, que se ha convertido en la punta de lanza, por así decir, de las actividades que el BARS ha permitido florecer y desarrollar durante años de trabajo y difusión.
Desde que Sudor Frío comienza, con una secuencia de material de archivo bastante poco frecuente de los crímenes de la dictadura militar, incluyendo escenas explícitas poco vistas anteriormente (si son recreaciones, no lo parecen), su planteo se evidencia como original y no como una mera copia del modelo hollywoodense. Esto es evidente desde la elección de los villanos octogenarios, torturadores del autodenominado Proceso, en nada parecidos a Freddy, que se niegan a aceptar el presente. Juntos conforman una dupla bastante cómica y patética, lo que da pie para generar un humor negro rayano con la parodia que recorre todo el metraje.
Uno es el cerebro, especie de científico loco; el otro representa la fuerza bruta de los siniestros grupos de tareas. Se dedican a capturar adolescentes incautas por medio de un ingenioso recurso, aunque sus verdaderos motivos para sus experimentos horrendos, más allá de su ideología y de la propia naturaleza criminal y sádica de sus autores, no queden del todo claros.
Sus problemas comienzan cuando el novio (Facundo Espinoza) de una de las víctimas (Camila Velazco) va en su búsqueda ayudado por una amiga, Ali (Marina Glezer). Sus investigaciones los llevan al umbral de una vieja casa misteriosa, donde los asesinos han vivido desde hace muchos años conservando una serie de cajas de dinamita de la Triple A. Una vez dentro de ese espacio, ingresan en el terreno de la ficción, donde puede surgir verdaderamente el horror.
Y en esa especie de suspensión del tiempo y la realidad puede suceder cualquier cosa, porque es anárquica y no admite reglas, como demuestra el acertijo que hay que resolver para pasar, una especie de alusión a Lewis Carroll. De ahí la presuposición de que el espectador no va a necesitar explicaciones para cada una de las apariciones allí dentro. Quien no lo acepte sufrirá la película, si además ya estaba desconcertado con la elección de esos asesinos más parecidos a Burns que a Jigsaw.
El problema surge cuando en pos de esta libertad el argumento queda en un segundo plano respecto a la resolución de las escenas: aquí, ya entrada la proyección, se tiene la sensación de que se está jugando un poco más allá del borde de la credibilidad.
Uno de los inconvenientes es el espacio: hay dificultades para entender dónde están los protagonistas durante determinada secuencia. El otro, la manera de resolver los conflictos hacia el desenlace. El mecanismo que permite anudarlos está posibilitado por la calidad casi farsante de los villanos, y por momentos de sus oponentes, pero la comicidad negra no alcanza del todo a justificar ciertos deslices que dificultan la progresión del relato, más algunas vacilaciones que alcanzan para diluir la concentración del espectador.
Los aspectos técnico y visual son los fuertes de Sudor frío. Es un perfecto exponente del género, y tanto el trabajo en el sonido como en la musicalización son brillantes. Aliados a una lograda factura de efectos visuales, como nunca habíamos visto en el cine nacional, sus resultados no podían ser más prometedores. Aún las escenas más gore son resueltas con una solvencia envidiable. Lo que se extraña, o se requiere, es un trabajo más elaborado en el guión, no tanto en el diseño de los personajes, sino en la estructuración de los hechos: por ejemplo, los flashbacks dedicados a la historia previa de los dos torturadores no aportan demasiado a la trama, y terminan funcionando como mero relleno.
Aún así hay que ver a Sudor frío como un comienzo auspicioso y no como una culminación.Tiene méritos y defectos, pero es una propuesta sumamente arriesgada. Se ha estrenado con 37 copias, una cantidad nada desdeñable en lo que respecta al cine doméstico, y ha llevado alrededor de 40.000 personas en su primera semana en exhibición. No es que la taquilla determine la calidad, pero tratándose de un filme de género verdaderamente independiente, la noticia no es precisamente mala. Además, el equipo realizador tiene pensado seguir produciendo, comercial o independientemente, y ya está en proceso de terminar otra película llamada Penumbra, que, según promete Bogliano, va a estar más centrada “en el argumento”.
Es evidente que este director no ve al terror como un mero muestrario de sangre (error en el que está incurriendo Hollywood), sino como una manera genuina de hacer cine.

http://www.sudorfrio.com/

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8 pensamientos en “Terror cercano

  1. Pingback: Sudor Frío | C i n e.m a t i k

  2. Hacía tiempo que no veía una película tan pero taaan mala… merece que me extienda.
    Nos vemos Fer.
    Abrazo

  3. Confieso, Gonzalo, que no la vi, pero le traslado tu opinión al autor de la crítica.
    Abrazo para vos y todos los wasabis.

  4. en realidad el autor de la crítica resalta las virtudes y minimiza las terribles falencias. No tenía pensado verla, la ví solo porque me sorprendió la crítica, una película en la que actúa Camila Velazco no podía ser buena.
    Abrazo

  5. La animadversión hacia esta película (en términos generales) me parece exagerada, lo cual me haya llevado tal vez a acentuar las cosas buenas en vez de las malas. Si bien no niego que tenga problemas: es lo que traté de hacer en la última parte de la reseña.

    Igual valía la pena verla en el cine (tiene una gran factura técnica, algo para nada desdeñable en cine de género, y más argentino). Los problemas vienen por el libreto.

    Sinceramente creo que es un esfuerzo decente. Y más (aunque no es argumento infalible) teniendo en cuenta cómo se hizo, en tan poco tiempo.

    Kami Velazco fue una sugerencia de los productores, a la que el director accedió a condición de hacerle pruebas de cámara con las que quedara satisfecho. Pero no creo que la valoración del film en sí pase por ahí. No tiene nada que ver con la TV, a gran diferencia de otras películas nacionales.

  6. Lo de Velazco es un prejuicio que tuve de antemano: “una película en la que actúa Camila Velazco no puede ser buena”, tomalo como una humorada.
    De todas maneras haces hincapié en resaltar virtudes técnicas, y me parece que estás comprando espejitos de colores. No se de que “aspectos técnicos y visual” hablas vos en tu crítica pero me pareció chocante el abuso de recursos de realización sencillos y llamativos como por ej el slow motion (hay una secuencia en la que hay por lo menos 5 minutos de personajes y maderitas volando en slow).Por ahi te referís a una cabeza borrada en post… en un plano fijo. O Quizás en lo visual te referís a los repetidos planos detalle que tiene el cuerpo semidesnudo de Velazco, una delicia y lo único que pude rescatar de la película ¡bien por los productores! (pero mejor que produzcan la revista paparazzi)
    Lo del tiempo de rodaje que me decís no me parece tampoco una gran virtud, no se en cuanto tiempo fue rodada en realidad, pero hay que tener en cuenta que todo el largo transcurre en una sola casa, no se si será una sola locación, pero eso reduce los tiempos muchísimo.
    Si nos ponemos a hablar del guión, aparte de lo que bien marcás en tu reseña acerca de los flashbacks que terminan rellenando y fueron solo agregados para saber de donde habían sacado la dinamita, hay un montón de fallas, en realidad creo que está claro que la película viene mal parida desde el guión pero si nos ponemos a detallar errores del guión podemos estar horas. De todas maneras, me sorprendió que no te llamara la atención las mujeres “zombies” que tienen guardadas en un subsuelo con puertas tapadas con maderas que no tiene ningún sentido y lleva a la película mucho mas cerca de algo clase “b” que ser un “perfecto exponente del género”. A menos que en tu crítica como género te refieras al terror clase b.
    Párrafo aparte para las actuaciones. No se salva nadie. Obviamente los diálogos no ayudan en los más mínimo, pero hay una falta de capacidad de interpretación importante, quizás haya sido por el poco tiempo de rodaje al que haces referencia en tu comentario.
    Saludos!

  7. Esta película se relaciona con el terror clase B norteamericano sin duda, pero opino que eso es algo bueno y no malo. Por otro lado, me parece que una buena factura técnica no es solamente una suma de recursos acá y allá. Puede ser que compre espejitos de colores, no soy realizador y no me atrevo a dar cátedra de realización ni mucho menos, pero en comparación con la casi inexistente tradición de horror argento, “Sudor Frío” está bien hecha. (No sé dónde la viste pero se aprecia mejor en el cine).
    No será tan atrayente como una producción de Hollywood, pero el realizador no hace cualquier cosa. Porque si alguien quisiera decir que es una más de Lucio Fulci o Emilio Veyra no encontraría demasiados argumentos.
    Si que una película tenga zombies la hace clase B, buenísimo. También se podría extender y decir que con cualquier tipo de monstruito fantástico es B (o Z), siempre que sea argentina. (Igual, lo de B no aplica al cine argentino, lo mismo que “cine independiente”, por la razón de que la gran mayoría de lo que se hace acá es en el fondo independiente excepto por los proyectos surgidos de grandes canales de TV).
    Todas las remakes recientes de Hollywood de las películas de George Romero serían entonces clase B, nada más que con un poco de Speed (zombies maratonistas y frenéticos), como lo dijo explícitamente Zack Snyder, que hizo una reversión de “El amanecer de los muertos” de Romero quitándole cualquier sustancia/contenido metafórico o simbólico de la original, pero metiendo anabólicos. Técnicamente, será muy superior que “Sudor Frío”; pero al menos ésta no es vacía de contenido, como la gran mayoría de estas remakes, deslumbrantes visualmente y conservadores temáticamente. Y esto es sólo relativo a un cine con más recursos, sigo pensando que “Sudor” está bien hecha.
    Las escenas de Velazco según dijo directamente el director son una referencia a una remake de “El salario del miedo” de W. Friedkin http://www.imdb.com/title/tt0076740/ . El tiempo de rodaje fue de 19 días. Hace poco, salió un artículo en Variety, no sólo sobre esta película, sino sobre estrategias de financiación del cine argentino (http://www.variety.com/article/VR1118036708?query=microbudget+surge+yields+big+profits) que cita: “No es necesariamente cierto que gastando más dinero vas a hacer una mejor película”.
    Además acá la violencia tiene un sentido o por lo menos un trasfondo. La escena que mencionás con cámara fija no está hecha para los fans de “Juego del Miedo”, que exceptuando la primera, se trata de ver cuál forma más sofisticada de tortura se puede inventar. Cierto, por ahí el desenlace que mencionás esté traído de los pelos o sea un mal cierre, pero tiene una justificación en el pibe zombie que aparece antes (el que funciona como señuelo y que tampoco es un adorno, creo que tiene algún tipo de significación).
    Bueno, sobre lo de la actuación y demás, cada cual opina y está en su derecho, sobre todo lo demás también.
    Saludos.

  8. No me parece que la intención del director sea hacer terror clase b, obviamente que tiene sus guiños. Me pareció una película pretenciosa apuntada netamente a algo comercial que quisieron vender con un par de efectos y un par de minas semidesnudas, con un montaje muy clipero, y con intentos de humor negro que quedan en la nada. Se fijaron en emperifollar con efectos que, a mi humilde entender, no llegan a ser deslumbrantes y se olvidaron de escribir el guión que parece un 1er borrador.
    “Técnicamente, será muy superior que “Sudor Frío”; pero al menos ésta no es vacía de contenido…” no se qué contenido le encontraste vos, pero yo no le encontré ninguno.
    Saludos

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