Mar del Plata 2016 (I): brillos santafesinos

Una de las causas por las que la producción audiovisual santafesina no suele encontrar la misma repercusión que la de otras provincias tal vez sea su diversidad: cuesta ubicar a sus hacedores bajo una misma etiqueta o como parte de un grupo. Esto pudo advertirse en esta edición del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, en la que hubo varios y valiosos trabajos concebidos en nuestra provincia pero de realizadores de diferentes generaciones y estilos, exhibidos en distintas secciones.
En la sección Panorama Super 8/16 mm, Mario Piazza presentó sus primeros cortos, filmados entre 1976 y 1983. Fue una conmovedora experiencia la de descubrir o redescubrir en una sala oscura lugares de Rosario que parecen extraídos de la memoria, recorridos por el querible superhéroe de El hombre de acero (1976), o dejarse llevar por la música de Irreal durante la fábula urbana Sueño para un oficinista (1978), películas en las que asoman rasgos de libertad y ensoñación inusuales en el cine argentino de la época. Papá gringo (1983), por su parte, documental sobre un ciudadano estadounidense que ayudaba a chicos desprotegidos en Colombia, es un testimonio que hoy tal vez genere menos empatía que en su momento, sugiriendo el rumbo hacia el que se dirigiría la obra de Piazza (La escuela de la srta. Olga, Madres con ruedas). La charla que en ese mismo momento brindaba Vittorio Storaro en el Auditorium no impidió que un numeroso público de distintas edades se reuniera en la sala del Ambassador para disfrutar de la función –con el proyector entre las butacas, trayendo el recuerdo de los tiempos en los que reinaba el celuloide–, quedándose posteriormente para hacerle varias preguntas al director, quien al día siguiente compartió también un encuentro público con otro maestro, Claudio Caldini. En el catálogo, la obra de Piazza fue justamente descripta por Pablo Marín como “única, caracterizada por la búsqueda de una sencillez visionaria sin otra pretensión que la honestidad de la forma”. Resta desear un rescate similar de esos tesoros en una sala rosarina.
En Panorama de cine argentino fue exhibida, asimismo, Binaria (2016), última realización de Gustavo Galuppo y Carolina Rímini (que el año pasado habían participado de la Competencia Argentina con Pequeño diccionario ilustrado de la electricidad). Ensayo experimental en torno al rol de la mujer en la operatoria del mercado y la estratificación social que desemboca en roles de dominio y exclusión, Binaria se vale de diversos materiales para disparar consideraciones que incentivan advertencias y replanteos. Momentos de películas de Hitchcock o los Lumière, fragmentos de antiguas publicidades y películas pornográficas, archivos que resultan verdaderos hallazgos (incluyendo alguno muy gracioso en torno a un concurso cuyo premio era un gigantesco retrato de Mirtha Legrand, y otro en el que Isabel Sarli insinuaba sus curvas como flamante reina de belleza), dan forma alucinante a los pensamientos, apoyados a su vez en textos de Foucalt, Ingrasia, Comolli, Chomsky y otros. Por momentos cercana a la denuncia, de a ratos al sarcasmo, señalando signos amenazantes en un presente marcado por la tecnología al punto de alcanzar apariencia de ciencia ficción, el film ofrece más afirmaciones que preguntas. El cuestionamiento a ciertas lógicas que gobiernan la sociedad actual es cerrado, como si se tratara de políticas evitables o fáciles de delimitar (el culto a la belleza femenina, el instinto belicista y los cultos religiosos, por ejemplo, atraviesan distintas culturas desde hace siglos), pero lo que importa es lo incitante del discurso intermitente provisto por Galuppo-Rímini. Experimento frankesteiniano, Binaria tiene algo de exposición teórica para una clase (cuando recuerda la destrucción de la idea de solidaridad en el capitalismo o la manera con la que el cine siempre ha expuesto al distinto) mutando, una y otra vez, hacia alguna forma semidocumental (hay imágenes de la represión policial al reciente Encuentro de Mujeres en Rosario) y hacia asociaciones puramente lúdicas. La música contribuye a reforzar la belleza turbia de este centelleante rompecabezas.
La 13ª entrega de Historia breves contó, por su parte, con Los invasores, escrito y dirigido por Juan Francisco Zini, con producción ejecutiva de Hernán Roperto y la asistencia de dirección de Santiago King (este último premiado en el concurso Gleyzer, junto a Ana Taleb, por otros proyectos). Las imágenes en blanco y negro de este corto permiten acompañar a un pibe que queda solo en un inmenso colegio y que, tal vez sugestionado por hechos históricos de los que habla su maestra –o por la lectura de El Eternauta–, imagina la invasión de seres que le parecen extraterrestres, enfrentando el peligro junto a una pequeña amiga algo menos temerosa que él. La imaginación infantil es el centro de este film sin estridencias, que sabe inquietar con el ligero sacudimiento de un esqueleto en la sala de ciencias o un globo terráqueo que echa a rodar como una pelota. El acercamiento final de la cámara a una maqueta del Monumento Nacional a la Bandera cierra las dudas y clausura también esta historia breve, con la que el realizador platense radicado en Rosario pone en evidencia su gusto por cierto cine de suspenso tanto como su sensibilidad para retratar estados de ánimo sin apoyarse en palabras, como lo había hecho años atrás en Un inventario (2009).
En Mar del Plata fueron también muy bien recibidos los cortos aportados por el equipo del Festival Internacional de Cine Infantil Ojo al Piojo, dependiente del Centro Audiovisual Rosario, en tanto Elad Abraham ganó el Premio WIP Latinarab por su proyecto Bajar, subir, bajar, uno de los ganadores de la última edición de Espacio Santafesino (y sobre el que se había explayado aquí, consultado por Espacio Cine).
Finalmente, en la Competencia Argentina compitió El silencio (2016), dirigida por Arturo Castro Godoy (quien nació en Caracas pero estudió cine en Santa Fe y Letras en la Universidad Nacional del Litoral, también ganador este año de Espacio Santafesino con otro trabajo), largometraje de ficción ganador de la 1ª Mención Especial del Jurado de la FEISAL, y del que nos ocupamos aparte.

Por Fernando Varea

Las imágenes corresponden a la películas Papá Gringo, Binaria y Los invasores

Dos refugios cinéfilos que persisten en Rosario

Como refugios en donde películas en DVD, VHS y Blu-ray sobreviven a las sacudidas tecnológicas, unos pocos videoclubes dan saludables señales de vida en una ciudad como Rosario, últimamente más interesada en ceder ante suculentos negocios inmobiliarios que en proteger espacios de valor arquitectónico y cultural. Así como a fines de los ’80 la proliferación de estos locales se veía como amenaza para el cine y la TV, hoy los cambios de hábito y la explosión de posibilidades que da internet los ha llevado a ir cerrando sus puertas, uno tras otro. Algunos medios locales se han hecho eco del fenómeno, sin reparar que estas pérdidas van más allá del negocio del alquiler y venta de producciones audiovisuales en formato hogareño: los buenos videoclubes son, también, lugares de encuentro, consulta, difusión y aprendizaje. En Espacio Cine destacamos la existencia de dos de ellos, que persisten con mejoras y ampliación de sus propuestas, verdaderos oasis cinéfilos en medio del trajín urbano. Para conocer todo lo que tienen para ofrecer a sus clientes y ocasionales visitantes entrevistamos a Fabián del Pozo (parte del equipo que llevó adelante, años atrás, la revista especializada El Eclipse), titular del histórico  y completísimo Videoteca, ubicado en Entre Ríos 1772, y a Fernando Herrera (realizador y columnista de cine en programas de radio y medios gráficos), a cargo del amplio y luminoso Mirada Alternativa, situado en Corrientes 529.

  1. ¿Cómo empezaste a trabajar y a involucrarte en el mantenimiento y crecimiento del local?
  2. ¿Qué ventajas te parece que sigue ofreciendo el alquiler o la compra de una película original?
  3. ¿Qué función te parece que cumple, o debería cumplir, un videoclub en la actualidad?
  4. ¿Qué beneficios ofrece tu local, además de la posibilidad de alquilar y comprar películas?
  5. ¿Recordás anécdotas que te hayan hecho sentir que mantener vivo el espíritu de un videoclub valía la pena?

FABIÁN DEL POZO

Del Pozo inaugurando este año el nuevo espacio para actividades culturales de Videoteca

Del Pozo inaugurando este año el nuevo espacio para actividades culturales de Videoteca

1) Hace más de 23 años que me dedico a esta apasionante actividad (exactamente desde mayo de 1993) y por mi avidez de conocimiento e inquietudes respecto al fascinante mundo del cine, para mí fue algo natural que poco a poco me fuera involucrando en distintos niveles de colaboración y sugerencias respecto a modificaciones dirigidas a brindar una oferta cada vez más variada al cliente: corrección de catálogos, organización de nuevas secciones, incorporación de mejoras. Debo agradecer el hecho de haber trabajado en un ámbito en el que siempre se escuchó y valoró mi opinión.
2) Innumerables ventajas, que van desde la relación de confianza mutua que se establece con los clientes, hasta la enorme diferencia de variedad y calidad que podemos ofrecer –por ejemplo, en el caso del soporte Blu-ray, concebido para explotar al máximo las virtudes de la alta definición en imagen y sonido– comparada con otras formas de reproducción como el anterior soporte DVD o el hoy en boga streaming desde internet, que dependerá siempre de un intermediario (el proveedor de la conexión), condicionando el acto de disfrutar una película a parámetros como la velocidad de conexión y el costo de esa tarifa, más allá del equipamiento tecnológico que cada uno disponga en su hogar.
3) Una principal e inigualable: creemos que el videoclub, entendido como nosotros siempre lo entendimos, sigue siendo un vehículo cultural insustituible a la hora de orientar en la elección de una película para ver en casa; un servicio que no puede ofrecer ninguna de las otras tecnologías disponibles para entretenimiento hogareño. Esa pauta fundamental, complementada con la oferta de otros servicios (reservas, cadetería, digitalización de material particular), más el uso de la tecnología en la comunicación al cliente, nos permite estar vigentes en una época de alta competitividad –muchas veces en desventaja– y cifras desalentadoras en el mercado.
4) El más importante de todos: el conocimiento del material del que disponemos. De nada nos hubiera servido ser un gran local que acumula una enorme colección de más de 25.000 títulos si no halláramos todos debidamente catalogados, clasificados y ordenados, prestos a ser encontrados para atender las diversas demandas de nuestros socios, y si a su vez nosotros no estuviéramos preparados para acceder a ellos. También este año incorporamos grandes novedades: una tiene que ver con la apertura de un buzón para una devolución sencilla, rápida y fácil –una demanda pendiente que decidimos implementar esta temporada–, y la reciente inauguración de un salón de usos múltiples (SUM), espacio cultural que permite albergar cómodamente en el local actividades diversas como proyecciones, presentaciones, charlas, conferencias, clases y muestras, emprendimiento pensado para conectar tanto el material del que disponemos con su entorno, nuestra clientela y la importante capacidad de notables docentes de la ciudad que son habituales clientes de Videoteca.
5) Sí, totalmente reales, presentes y vigentes, puedo relatar dos ocasiones puntuales –más allá de las cotidianas– de haber sentido apoyo masivo en cantidad, calidad y calidez de opiniones. Se dieron en el contexto de compartir en nuestras redes sociales un par de notas recientes, una en medio gráfico (La Capital) y otra en televisivo (De 12 a 14), muy negativas y concluyentes respecto de nuestro rubro. Las opiniones a nuestro favor de quienes intervinieron fueron contundentes y alientan a pensar que, más allá del rédito económico, los esfuerzos por sostener nuestra actividad no son en vano. Escuchar a clientes que en el mostrador manifiestan Por favor sigan ó ¿Uds. no piensan cerrar, no?, o leer una opinión favorable de un usuario en el facebook del medio gráfico que cerraba con la expresión Aguante videotecarosario, gratifican enormemente. El corolario de todo esto fue la creación de sendos hashtags para difusión en las redes:  #aguantevideotecarosario y #videotecapiensaseguir.

FERNANDO HERRERA

Herrera el año pasado junto a Rocambole, que presentó su último libro en Mirada Alternativa

Herrera el año pasado junto a Rocambole, que presentó su último libro en Mirada Alternativa

1) Empecé a trabajar como empleado en el videoclub Alternativa en el año 2006. En 2010 concreté un proyecto para generar un espacio dentro de esa empresa, llamado Mirada Alternativa, que tenía su propia dinámica, con nombre, logo y facebook propios, y un lugar asignado en cada local. Dicho espacio se especializaba en el cine de autor y cine clásico. En 2015 Mirada Alternativa se independiza de la empresa, quedándose con un local propio en calle Corrientes 529, con la idea de ampliar el videoclub, reforzando su condición de club y abriendo un espacio cultural complementario para el desarrollo de ciclos, talleres y otros eventos.
2) En primer lugar, la cantidad de títulos (22.000). Muchas películas difíciles de encontrar en internet y otros medios se pueden conseguir en óptima calidad en el video. Esto se hace más evidente con los estrenos en Blu-ray y los clásicos ordenados por autor en DVD. La idea es cubrir todo el espectro, que va de lo último a lo primero.
3) Ya que comparte su rol de proveedor de películas con otras fuentes, la función actual de un videoclub debería ser fortalecer su condición de club y de espacio cultural.
4) A la oferta de películas habría que sumarle muchos artículos relacionados, sobre todo remeras, juguetes y posters. En mayo de este año inauguramos el Espacio Cultural, una sala para asistir a ciclos y talleres de cine, y desarrollar otras actividades y eventos. Entre otras actividades importantes, desde junio funciona allí un taller de Historia del Cine llamado 24 Fotogramas, que tendrá una segunda edición a partir de febrero del año que viene. También estamos iniciando propuestas que combinan el cine con la gastronomía.
5) Ante el embate mediático de este último invierno, que decretó el fin de la era de los videoclubes en un par de notas televisivas y gráficas plagadas de desinformación, muchos clientes se acercaron preocupados y nos expresaron su alivio cuando les comunicamos que no pensábamos cerrar. Día a día nos alientan a seguir adelante con nuestra actividad.

Por Fernando G. Varea

Las imágenes corresponden al frente del local de Videoteca (izq) y el interior de Mirada Alternativa (der)

Nuevas historias y miradas en el espacio santafesino

Una de las primeras iniciativas de Espacio Cine, siete años atrás, fue convocar a los ganadores del Concurso de Proyectos de Producción y Realización Audiovisual (organizado por la Secretaría de Producciones e Industrias Culturales de la pcia. de Santa Fe, dependiente del Ministerio de Innovación y Cultura), para conocerlos y compartir sus inquietudes. Una vez terminados y lanzados al ruedo, algunos de aquéllos trabajos (Los labiosLos teleféricos, Guía de Rosario misteriosa, El gran río, 8:05, Punto QomLos nueve puntos de mi padreLa infinita distanciaSustancias elementales y otros) consiguieron repercusión y premios. Puede decirse que la difusión de esas producciones (que, de alguna manera, terminaron siendo referentes de la calidad de la producción audiovisual santafesina) comenzó con aquella encuesta, extendiéndose después a otros medios. Este año repetimos la experiencia, invitando a los responsables de los proyectos del área audiovisual seleccionados en la 9ª edición de la Convocatoria Espacio Santafesino para que anticipen algunas características de sus obras en preparación. Vale la pena poner atención en los nombres y datos que se despliegan a continuación: de estos cortos, series y películas se hablará mucho, seguramente, en los próximos meses, a medida que vayan concretándose y revelándose en diversas pantallas.
Preguntas:
1) ¿De qué se trata tu proyecto?
2) ¿Cuáles son tus expectativas?

PATRICIO CARROGGIO
(Categoría Largometraje en Producción, Proyecto de ficción Siempre es tarde)
1- Gustavo Maffei y Eugenia Solana son amigos de hace muchos años. A pesar de eso nunca habían actuado juntos y tenían ganas. Me convocaron para filmar algo con ellos. Lo que podía haber terminado como un corto se volvió mas grande y de una forma natural se ha convertido en un largometraje. La historia se está construyendo a medida que avanzamos. Así que en cualquier momento puede tener un giro inesperado. Es una película de ideas sencillas que plantea situaciones sin profundizar demasiado en ellas. Tampoco resuelve ni cierra las tramas. Un fresco de la vida de dos amigos. Un fragmento de lo que podría ser una historia mas grande.
2- Estamos en un momento en que las ventajas de proyectar tu película en internet ya pasaron. Ahora hay un magma infinito de contenidos vara ver en la red donde una película sencilla desaparece como gota en el mar. El reto es poder acceder a pantallas grandes que sean apreciadas por el público. Hace ya muchos años que estas pantallas han quedado concentradas exclusivamente en los festivales de cine y uno o dos cines por ciudad grande. Es una forma de distribución elitista, que excluye a producciones que están fuera del gusto de los programadores. Entonces para ver algunas películas, o tomás un avión a la República Checa para asistir al festival que la ha programado, o no las podés ver nunca más, ni siquiera piratearlas por internet porque nadie tuvo oportunidad de subirlas. Se mantiene de cierta forma esa quimera romántica que había antes por ir a ver una película que te interesaba, aunque después te llevaras una decepción enorme porque era un bodrio y tuviste que ir a no sé donde a verla. No soy muy romántico. Una forma que me parece muy interesante es lograr generar un público como hacen las bandas de música. Pero con el paradigma habitual de tres años para mostrar una película es complicado lograrlo.
http://www.patriciocarroggio.com/

LEONARDO DAVICINO
(Categoría Documental digital, proyecto El niño de la nube)
1) El niño de la nube es un proyecto documental que aborda la vida y el pensamiento del pedagogo uruguayo Jesualdo Sosa, inspirado en su libro Vida de un maestro, en el que narra las vivencias del año escolar en una humilde escuela rural de Canteras del Riachuelo en los años 30. Lo interesante de este personaje es que abordó la educación siendo detractor del sistema educativo clásico, extrayendo de cada niño su expresión creadora y enseñándoles fuera del aula. Jesualdo optó por una escuela que funcionara como espacio político, cultural, recreativo, y un hogar para el niño. Sus alumnos eran provenientes de familias de inmigrantes de variadas nacionalidades, sumergidos en una profunda miseria económica, sin embargo la lucha llevada a cabo por Jesualdo demostró que, desde una escuela que escapara a la tradicional, se podía extraer la expresión creadora de cada alumno. Los poemas y las acuarelas de esos niños acompañaron los seminarios que Jesualdo dio por el mundo, una vez que tuvo que exiliarse de Uruguay y sus libros fueran prohibidos. Este documental tendrá un fuerte arraigo estético basado en los dibujos de aquellos niños, donde se planteará una narrativa de animación y recreación, marcando una delgada línea entre lo documental y la ficción.
2) Las expectativas con este proyecto, que ya se viene trabajando y moldeando hace dos años, es la que todo cineasta tiene: que pueda concretarse y plasmarse en pantalla para ser visto por la mayor cantidad de espectadores posibles. Al ser un documental con una temática educativa, pensamos en la posibilidad que pueda ser visto en los distintos ámbitos de las instituciones educativas y ser un material que sirva a alumnos y docentes, pero no recaer sólo en ese espacio. Al tener una impronta poética desde su narrativa estética y escapar al típico documental de entrevistas, creemos que puede tener otro tipo de receptividad en el público en general, no viéndolo como un material didáctico sino como un producto artístico. Creo que como realizador uno no debe dar mensajes digeridos al público con sus producciones, sino generar preguntas. Se trata de que el espectador pueda generar un diálogo interno con el film.

DIEGO FIDALGO
(Categoría Documental digital, , Proyecto Fotosíntesis
1) Fotosíntesis es un documental de observación que sigue los pasos de Matías Sarlo, un fotógrafo de la región que viene desarrollando un registro de la mutación y pérdida de la cultura rural. En el 2012 realizamos la primera jornada de rodaje juntos, en su pueblo, durante una cosecha de soja, y de allí para acá venimos registrando regularmente distintos eventos relacionados a su obra. Matías aborda desde una mirada lateral el problema del extractivismo y la sojización, a través de la denuncia y de la poesía que quedan atrapadas en sus fotografías: la migración interna, la pérdida de trabajos; la excesiva acumulación de riquezas; el abandono de prácticas rurales; la desaparición de los lugares de encuentro en los pueblos; los lazos cortados entre generaciones. Matías trabaja un tema y arma series de 10 fotografías y sigue adelante con otra serie. Se propuso hacer este registro de la cultura rural durante 10 años, arrancó en el 2009. El disparador de este trabajo fue el darse cuenta que cada vez que volvía a su pueblo (Rafael Obligado) se daba cuenta que los lugares de encuentro iban desapareciendo: el club, la escuela, la biblioteca, la cancha de fútbol… Fueron cambios paulatinos, no fue de golpe.
2) Creo haber podido capturar el espíritu que mueve la obra de Matías, que intenta rescatar lo esencial, lo que realmente es importante, los lazos afectivos entre las personas, esos que perduran sobre lo material, la confianza en el otro; todo eso que el capitalismo encarnado en el extractivismo salvaje se ha encargado de destruir e intenta desterrar. Finalmente, Matías está empezando una nueva serie que aborda el tema de las migraciones inversas, es decir, los que abandonan las ciudades para irse a vivir al campo, lo cual dista de la realidad idílica setentosa, hoy en el campo te fumigan sobre tu cabeza y tenés que ir a poner el cuerpo a todas las adversidades que eso implica.
http://oximoroncine.blogspot.com.ar/

PABLO RODRÍGUEZ JÁUREGUI
(Categoría Cortometraje de animación, Proyecto Mi bisabuelo es un vampiro)
1) Se trata de un corto de 15 minutos en la técnica de dibujo animado tradicional dirigido a chicos de entre 6 y 10 años, pero también de interés general. Dos hermanos mellizos de 10 años visitan la oscura mansión de su bisabuelo por su cumpleaños 122. El bisabuelo es un tipo raro que nunca sale de día, y de noche sólo sale para ir al cine a ver películas de terror. Siguiendo la historia del bisabuelo, que nació el mismo año que el cine llegó por primera vez a la ciudad de Santa Fe, se contará la cronología de las proyecciones de películas allí, desde los cines al aire libre, en bares y hoteles, a la construcción de las salas que, en su mejor momento, llegaron a ser 22 en los años 60. Más luego, a partir de la llegada de la TV a Santa Fe, la progresiva desaparición de las grandes salas, migrando el consumo de películas a nuevos formatos de pantallas. En el fondo Mi bisabuelo es un vampiro trata sobre la relación que tenemos los cinéfilos con las películas y con las salas de cine y sobre el deseo de ir al cine.
2) El proyecto está pensado como un disparador para conversar con los chicos de esta década sobre cómo era la experiencia colectiva de ir regularmente a cines llenos y ruidosos distribuidos en todos los barrios. Invitarlos a buscar los edificios que quedan en pie de las antiguas salas y preguntarle a sus mayores cómo era su relación con las películas.

ESTEFANÍA CLOTTI
(Categoría Cortometraje de animación, Proyecto Juan Cambiante)
1) Mi película es un cortometraje animado que cuenta la historia de un grupo de personajes que tiene distintas cualidades físicas, el personaje principal cambia de aspecto constantemente. Estos personajes trabajan en una fábrica donde estas cualidades son transformadas en defectos a partir del trabajo que les es asignado. A partir de una ola de despidos deciden tomar la fábrica y reorganizar las tareas, pudiendo hacer valer esas cualidades como virtudes. El proyecto se caracteriza por ser una animación 2D tradicional coloreada con acrílico y acuarela. Representa mi línea de trabajo diario, mantiene mi línea personal.
2) Que lo vea muchísima gente, que circule y que guste.
http://estefaniaclotti.blogspot.com.ar/

ANDRÉS ALMASIO
(Categoría Serie web; Proyecto Verdadera verdad
1- Es una serie de animación, una especie de fábula filosófica delirante. La idea es combinar momentos reflexivos, cómicos y satíricos. Una trama que sorprende.
2- Mis expectativas se resumen en poder plasmar un grupo de ideas en un lenguaje audiovisual concreto y lograr identificación en las preguntas, más que en las respuestas, que plantea la serie.

SANDRA MARTÍNEZ / ARTURO MARINHO
(Categoría Serie web; Proyecto Los conversos
1) Narra las historias de cinco voluntarios talleristas y cinco internos participantes de los talleres, que desafiando la lógica carcelaria imperante en los contextos de privación de la libertad, se convierten mutuamente. Cada uno encuentra su espejo en el que viene del otro lado. En cada uno de los capítulos la frontera entre el adentro y el afuera se desvanece: alfabetización, fotografía, música, poesía, lectura. La serie web pone en escena un diálogo entre mundos opuestos que se transforman en complementarios: al final de los talleres ya nadie vuelve a ser el mismo.
2) Desde el inicio mismo de la investigación, hace un año y medio atrás, la motivación ha sido visibilizar lo que consideramos un acontecimiento, esta particularidad universal con potencial de ser válida para muchos. La posibilidad de filmar este proyecto, que nos otorga la instancia de Industrias Culturales de Santa Fe, es definitoria y definitiva para lograr ese objetivo.

ELAD ABRAHAM
(Categoría Desarrollo de Proyectos de Largometraje; Proyecto Bajar, subir, bajar)
Es el relato de mi vida. De cómo nací en medio de la guerra del Líbano durante el exilio de mis viejos en Israel, que volvieron a Argentina con la democracia. De cómo me crié en Rosario y recibí formación sionista hasta que en el 2001, con los exilios económicos masivos, me volví a Israel. De cómo estando allá, luego de un año y medio, me echaron del ejército por presunta locura. De cómo volví a Rosario y empecé a desarmar los mecanismos de manipulación que hace el estado de Israel para ocultar un genocidio tan grosero que las comparaciones históricas nos obligan a preguntarnos ¿cómo puede ser que no aprendimos de nuestra propia experiencia en la Shoá? ¿cómo podemos hacer impunemente una limpieza étnica en Palestina?… La particularidad de este proyecto es que, si bien la trama gira en torno a la evolución histórica de un personaje, no está contado únicamente con recursos narrativos típicos de los documentales de denuncia. Podríamos pensar que el término que más se acerca a nuestra propuesta es el de ensayo audiovisual, que conjuga la reflexión teórica con la mirada poética y subjetiva del autor. El tema es muy complejo y áspero cómo para pensarlo únicamente desde verdades absolutas, o discursos polarizantes. Creo que funciona mejor generar preguntas y dudas, que certezas que sólo les reafirman las posturas a quienes ya han tomado partido. Esta perspectiva subjetiva le permite al espectador surfear el drama con el personaje y hacerse un abanico de preguntas cercano o inspirado por este sujeto que elige dejar de ser judío para devenir simplemente humano. La búsqueda filosófica de fondo está en la construcción de una ética responsable, racional y sensible, pero no supersticiosa ni mística. Este film parte de la convicción de que no debemos tirar bajo la alfombra las preguntas incómodas para perpetuar el statu quo. Hay una injusticia desproporcionada que cada vez que alguien la denuncia es tildado de antisemita. Yo soy israelí de nacimiento, y argentino por opción; hago esta crítica con la esperanza de  que genere movimiento y colabore para transformar el estado de Apartheid (similar a lo que fue el régimen sudafricano) que hoy por hoy se vive en Palestina.
https://bajarsubirbajarfilm.com/

CRISTIAN CABRUJA
(Categoría Desarrollo de Proyectos de Largometraje; Proyecto El Diego y la Claudia)
1) Diego Armando Barrancosa, un niño de 12 años hijo de la crisis del 2001, es un apasionado por el fútbol. Sueña con ser el mejor jugador, ganar el campeonato del barrio y conquistar a Claudia, la chica de sus sueños. Le está yendo muy mal en los estudios debido a la reciente muerte de su padre. Si no pasa de año, su madre no lo dejará jugar más al fútbol; por eso lo manda a una maestra particular y eso empeora más las cosas. Comienza el campeonato y se entera que su ídolo máximo va a venir a entregar un premio el día de la final. ¿Llegará Diego a fin de año sin materias a rendir? ¿Podrá jugar la final del campeonato? ¿Vendrá Maradona a su club a entregarle un premio? ¿Logrará el amor de Claudia?
2) Filmarla. Estrenarla.

ARTURO CASTRO GODOY
 (Categoría Desarrollo de Proyectos de Largometraje; Proyecto Aire)
1- Aire es una película sobre el amor de una madre por su hijo, y sobre cuánto ese amor es capaz de impulsarla a enfrentarse contra cualquier cosa que se le ponga en frente.
2- Mis expectativas son poder completar la etapa de desarrollo de manera que podamos avanzar con el proyecto hasta lograr filmarlo en las mejores condiciones posibles.

FERNANDO ZINGERLING
(Categoría Cortometraje Regional, por la Región 3/Nodo Santa Fe, proyecto Días de verano)
1) Días de verano cuenta la historia de Agustina y Franco, dos primos que se reencuentran un fin de semana en una quinta de verano donde sus familias deciden vacacionar. La relación entre ambos adolescentes crece mientras los adultos parecen no notar nada extraño. La idea del proyecto es contar a través de distintas situaciones cotidianas cómo interactúan los personajes entre sí, en especial ambos primos que están atados a un contexto familiar. También resaltar, a través de una estética correcta, el clima de verano, la sensación de calor constante y el contexto en general en el que se encuentran sumergidos los personajes de la historia.
2) El hecho de haber ganado el concurso de Espacio Santafesino le brinda al proyecto una mayor solidez en todo sentido. La realización del mismo será una experiencia enriquecedora, teniendo en cuenta también que es el proyecto final con el cual me recibiré en la carrera que estudio actualmente en el Instituto Superior de Cine y Artes Audiovisuales de Santa Fe. Esto, más el hecho de trabajar con compañeros y gente cercana al proyecto, generará un clima agradable de trabajo y una motivación para concertarlo de la mejor manera posible. 

JUAN LINCH
(Categoría Cortometraje Regional por la Región 4/Nodo Rosario; Proyecto El cumpleaños de Mora)
1- Es un cortometraje fantástico. La historia transcurre en la casa de Mora, el día de su cumpleaños número 30. Antes de que lleguen sus amigos, recibe la visita de su tío Emilio, fallecido hace varios años. Aparece sin demasiadas explicaciones, lleno de tierra y con la garganta seca. Pasan el día juntos. Con los amigos de Mora, con Male que no confía en su psicóloga, con Manuel que no pudo entrar a la Unión Europea, con Diego que quiere ser mago.
2- Espero disfrutar del proceso. Que el corto se difunda mucho y bien.

JERÓNIMO MARROQUÍN 
(Categoría Cortometraje Regional por la Región 4/Nodo Rosario; Proyecto La desaparición)
1) Es un proyecto audiovisual de ficción de suspenso, del género fantástico. De época: final de la campaña del desierto, principio de la colonización, al sur de Santa Fe. Año 1882. Inicio de la colonia Fuerte Verde. Encuentran a un aborigen desmayado en una carreta. Javier Mendizábal, juez de paz del lugar, ordena que lo aten a un árbol. El acontecimiento empieza a ser público y no tarda en generar paranoia y miedo.  Javier teme por la integridad de su colonia y ordena darlo de baja. Le pegan un tiro en la cabeza y lo arrojan en la llanura pampeana envuelto en una tela. Tiempo después, el día de la inauguración del refugio religioso, la colonia empieza a vivir hechos extraños: Mendizábal tiene una terrible pesadilla, el agua del aljibe está ensangrentada, un hombre aparece colgado en un árbol, Ana (su ama de llaves) pierde su embarazo. Mendizábal tratará de proteger a su colonia de esta maldición y del espectro, comprendiendo que debe darle sepultura al cuerpo del aborigen y que cargará para siempre con el peso de su propia cruz. Lo más cruel es saber que nunca más me sentiré cercano a nada, todo será ajeno, perdido, amargo. Solo y olvidado, le dice al espectro.
2) Esta idea surgió de un documento histórico haciendo revisionismo local: un colono de Venado Tuerto relata la aparición de un aborigen al inicio de la colonia, su intento de domesticación frustrada y su posterior asesinato. A raíz de esto, y puntualizando algunos hechos históricos que fueron sucediendo por esos tiempos, fui dándole forma al guión. Somos un equipo sólido en todas las áreas y sabemos el esfuerzo y la dedicación que nos demanda la realización de un cortometraje de estas características. La historia de las colonias en esta zona tienen características muy similares: un pasado con el peso del genocidio a los pueblos originarios, terratenientes ambiciosos con grandes expectativas alineados al poder político de turno moviendo los hilos con intereses de capital extranjeros, y los inmigrantes exiliados con la ilusión de un futuro próspero. Será un buen material para las instituciones educativas y un encuentro con nuevas preguntas para arrojarle a nuestra historia.

Por Fernando Varea

También fueron invitados a participar de esta encuesta FERNANDO MARTÍN MOLINAS e IGNACIO ESBORRAZ, ambos ganadores en la categoría Cortometraje Regional por las regiones 1/Nodo Reconquista y 2/Nodo Rafaela, proyectos Vorágine y El habitante del silencio respectivamente. Cabe destacar que entre los estímulos de Espacio Santafesino 2016 hubo menciones también para los proyectos Sesentaycinco Setentaycinco de Alejandro David (Documental digital), La dimensión descocada de Juan Pablo González (Serie Web), El viajante de Gastón Del Porto (Desarrollo de proyectos de Largometraje) y Libertad 121 de Javier Rossanigo (Cortometraje Regional).

Las imágenes corresponden a los rodajes de Fotosíntesis, Bajar, subir, bajar  y Días de verano

El desafío de documentar

LA ARQUITECTURA DEL CRIMEN
(2016; dir. Federico Actis)
EL PERRO DE ITUZAINGO
(2016; dir. Patricio Carroggio)

Registrar con la cámara, y con mirada propia, historias semiescondidas, escrutando sitios y rostros, examinando sucesos trágicos o amables. Tarea nada fácil, si lo que se busca es explotar las posibilidades que tiene el cine para pulir ese diamante en bruto que es la realidad que nos rodea. La producción audiovisual rosarina viene intentándolo con resultados satisfactorios, en los últimos años, de la mano de Mario Piazza, Rubén Plataneo, Diego Fidalgo, Arturo Marinho, Pablo Romano, Francisco Matiozzi Molinas, Juan Diego Kantor, Fernando Herrera y otros.
Federico Actis (Rosario, 1981) y Patricio Carroggio (1979, Barcelona, España, afincado en Rosario desde hace casi una década) sumaron este año dos nuevos documentales. No es que Actis y Carroggio le escapen a la ficción: el primero se mostró ingenioso y meticuloso en cortos como El otro (2003) y Shhh!! (2007), o en Los teleféricos (parte de Historias breves 6); el segundo, a su vez, ganó algunos premios con Sábado hawaiano (2010) y French y Beruti (2011), trabajos poco solemnes y ligeramente excéntricos. Esta vez, sin embargo, enfrentaron el desafío de documentar.
En La arquitectura del crimen, Actis recorre el edificio de la Jefatura de Policía (hoy Centro Cívico) en busca de pliegues y recuerdos. Con una voz en off que –sin excederse– aporta datos de manera didáctica, desplegando planos del lugar (cuyas formas pueden mutar gracias a ocasionales toques animados), recogiendo testimonios y rastreando huellas en esas paredes y rincones que encierran tantas experiencias dolorosas, transita momentos de la historia del último siglo en Rosario de manera provechosamente abarcadora, como pocos films locales lo han hecho. Comienza de manera inquietante, con material de archivo en el que el militar santafesino Omar Graffigna –miembro de la segunda Junta Militar de Gobierno durante la última dictadura– justifica sus planes, animado por un conocido periodista rosarino, movilero de Canal 3 durante décadas. Hay varios momentos como ese, en los que La arquitectura del crimen crece en tensión e interés, con un pico en el perturbador capítulo destinado al Jefe de la Policía de Santa Fe durante el terrorismo de Estado, Agustín Feced.
Las imágenes que recuerdan el secuestro del gerente del frigorífico Swift por parte de miembros del Ejército Revolucionario del Pueblo, solicitando para su liberación frazadas y comida para los obreros, refrescan la intensidad de los años ’70. Los comentarios de arquitectos y estudiosos ayudan a conocer los cambios a los que fue sometido el inmueble. La información sobre los distintos intendentes y las declaraciones de un antiguo policía, una vecina o los trabajadores encargados de una de las tantas remodelaciones, sugieren distintos grados de indiferencia, sorpresa, complicidad o cobardía. La secuencia en la que ex detenidos deben derribar una pared de la ex Jefatura, finalmente, permite una descarga de emoción.
Algunos testimonios son más interesantes o concisos que otros (seguramente hay más vecinos o ciudadanos rosarinos que atesoran anécdotas en torno al lugar en cuestión), pero lo que La arquitectura del crimen exhibe, a lo largo de dos horas, resulta sustancioso. Producida por Ricardo Robins, Vanina Cánepa y Gabriel Zuzeck, con la producción general de Cecilia Vallina (directora de Industrias Culturales del Ministerio de Innovación y Cultura de Santa Fe), es el resultado de un laborioso y paciente trabajo de búsqueda, selección y disposición de materiales, afortunadamente sin subrayados oficialistas, que encuentra sus méritos mayores en el hecho de sacar a la luz archivos eludidos por los canales de TV, así como las reflexiones que estimula deteniéndose en desteñidas marcas en el tiempo, con la ayuda de la expresiva, apropiadísima música de Alexis Perepelycia.
Aunque lo que propone el film de Carroggio es distinto, tiene algo en común con el de Actis: el director se hace a un lado, no es protagonista él sino su mirada. El perro de Ituzaingo –exhibida en la sección Panorama del último BAFICI– indaga en la forma de trabajo de Raúl Perrone, director que probablemente haya cobrado notoriedad más por su individualismo e independencia (con más de treinta cortos, medio y largometrajes rodados únicamente en la ciudad bonaerense del título, de forma casi artesanal junto a amigos o alumnos) que por su obra en sí (que va desde los distendidas viñetas juveniles de Labios de churrasco o Graciadió hasta las más recientes y estilizadas P3nd3jo5 Favula). Valiosa por ocuparse de un realizador poco afecto a la exposición pública, El perro de Utuzaingo resulta una suerte de backstage de uno de los últimos films de Perrone, con la personalidad del director asomando sin vueltas. “Odio la plata, a los que tienen plata, los que buscan la plata y los que pelean por la plata” dice en un momento este auténtico personaje del cine vernáculo, quien, cuando se lo ve con polera y sombrero, recuerda físicamente al Pino Solanas de los ’80.
El film va al grano: con un movimiento descriptivo de la cámara nos ubica en el lugar de trabajo de Perrone, regado de estampitas religiosas, fotos de rock stars y papeles. En seguida lo vemos en plena actividad, junto a un reducido equipo con el que intercambia bromas y discusiones. Sólo en contadas ocasiones el documental sale de ese espacio, y cuando lo hace es para agregar apuntes sobre el mismo tema. La visión positiva que los jóvenes actores tienen de RP afloja la tensión que sobrevuela en algunos ensayos o al dispararse una que otra broma sobradora. “Me siento un dibujito animado suyo” dice en un momento la joven actriz que lo trata de usted, siendo inevitable recordar la larga trayectoria de Perrone como ilustrador e historietista. Los breves toques musicales de Carlos Masinger y graciosos equívocos que se suceden durante el rodaje aligeran la presentación de esta seguidilla de esfuerzos.
Cuando eventualmente la cámara de Carroggio se desvía y se detiene en el brillo de alguna mirada, dejando fuera de campo lo que Perrone filma –por ejemplo al mostrar una nena que mira sorprendida la labor de los actores–, su film gana en comunicatividad. En cuanto a su objeto de estudio, debe reconocerse que logra exponer a Perrone sin condicionamientos, compartiendo el modo en que convierte a su quehacer en un juego, con apasionamiento y contradicciones, sencillez y libertad.

Por Fernando Varea

https://www.youtube.com/user/fgactis
http://www.patriciocarroggio.com/

Nadando en las aguas de la Historia

MURALES – EL PRINCIPIO DE LAS COSAS
(2016; dir: Francisco Matiozzi Molinas)

Alguien dice, al comienzo de esta película fragmentada de Francisco Matiozzi Molinas (Rosario, 1978), que los murales en paredes de la ciudad que algunos intentan cubrir son los únicos lugares en los que ciertas personas pueden ver a sus familiares desaparecidos: Murales demuestra –con empeño y sensibilidad– que también el cine puede hacerlos visibles, intuir sus vidas y componer algunas piezas para comprender el idealismo y las contradicciones de una época.
Estrenada en una de las secciones del último BAFICI, el film crece a medida que la búsqueda de su realizador-protagonista se complejiza, abriéndose a distintas revelaciones y confidencias. Si al principio puede desorientar un poco por su autorreferencialidad, de a poco va introduciendo afectuosamente al espectador en la historia de Francisco-tío y Francisco-sobrino. Viejas fotografías, consultas en una hemeroteca y recorridos por diferentes calles encuentran como banda sonora Los muchachos peronistas (en un antiguo audio o el ringtone de un celular), comunicaciones telefónicas y sencillas confesiones de entrecasa. En una de éstas, Francisco le reprocha cariñosamente a su madre la carga de llevar el nombre de su tío fallecido poco antes de que él naciera, recibiendo una respuesta que merecería ser analizada largamente.
FMM arma laboriosamente el rompecabezas familiar mientras debe atender contratiempos de su vida cotidiana –como encontrar un departamento para alquilar y mudarse– y, por distracción o deporte, se dedica a nadar. El agua lo lleva y lo trae, lo protege tal vez como un líquido amniótico, le permite avanzar con esfuerzo.
Viendo films como Murales –o (2007, Nicolás Prividera), con el que tiene algunos puntos en común–, uno se pregunta si el cine no termina cumpliendo, a veces, una función de la que deberían ocuparse, u ocuparse más, determinados funcionarios e instituciones. “Aquí está la historia de tus parientes” debería decirle la sociedad a Francisco, y no éste desplegar su película para comunicarnos a todos “Aquí está esa historia”. La ventaja, en todo caso, es que de este modo se la cuenta desde la mirada del que la vivió de cerca, con sus sentimientos y dudas a flor de piel. La manera con la que FMM elude los nombres propios a los que suele recurrirse cuando se aborda nuestra Historia, e incluso los escasos –aunque significativos– minutos que destina al juicio a los represores involucrados, dejan en claro que lo que más le importa es reflexionar sobre su familia y su pasado.
Averiguando, cotejando datos, distribuyendo los elementos a su alcance, intentando reconstruir lo perdido en la memoria, el joven realizador y su equipo logran un testimonio honesto, límpido, fértil. Con muy poco del repentismo y didactismo de un documental para TV (Matiozzi Molinas puede quedarse tranquilo) y un hermoso tramo final, que moviliza y conmueve.

Por Fernando G. Varea

http://avifilms.com.ar/