BAFICI 2017: películas para celebrar y discutir

A continuación, la opinión de Espacio Cine sobre algunas de las películas exhibidas en las distintas secciones de la 19ª edición del Festival Internacional de Cine Independiente de Buenos Aires (Por Fernando Varea, Javier Rossanigo y Gonzalo Villalba).

95 AND 6 TO GO
(Kimi Takesue) –Competencia Internacional–
Una joven comparte algunos días con su abuelo viudo de 95 años en su casa de Hawaii, pidiéndole consejos para un guión que intenta filmar. Las conversaciones –en medio del trajín cotidiano del anciano, que no deja de resolver problemas domésticos y prepararse su comida diariamente– van llevando a que ese proyecto se transforme en lo que se ve: contar la historia de un hombre que ha vivido casi un siglo atravesando dichas y sufrimientos. Registrando con delicadeza momentos de la vida cotidiana, alternados con imágenes del imponente paisaje que enmarca la casa, el film va convirtiéndose en una afectuosa mirada sobre el paso del tiempo, con alguna cita a Vivir (1952, Akira Kurosawa), sin énfasis ni golpes bajos. De las charlas se desprenden comentarios suspicaces sobre el cine pero también recuerdos sobre guerra y destierro: lo valioso es que, a través de esas confesiones de entrecasa, más las fotografías y objetos que atesora la morada, va asomando la historia de Japón. Convenientemente, la directora decide no mostrarse (salvo en una sola escena, en la que aparece ensombrecida), por lo que nunca deja de ser el centro el entrañable viejo. A pesar de no ser demasiado original su idea, y de un tramo final poco sutil, fue una de las películas más disfrutables de la competencia principal por su encanto y emotividad contenida.
Fernando G. Varea

LIBERAMI
(Federica Di Giacomo) –Competencia Internacional–
La rutina de trabajo de un viejo sacerdote que practica exorcismos de manera expeditiva y con modales algo bruscos, es el sostén de este documental seco, sin música ni calidez, sobre un tema siempre discutido. Las personas que buscan curación son de distintas edades y sexos: la cámara las toma muchas veces de espalda, pero algunas (como un jovencito de personalidad turbulenta que parece vivir al filo de la marginalidad) son acompañadas y expuestas, revelándose cómo su vida diaria se ve afectada por estos ataques. El film se acerca a un buen informe televisivo, aunque sin periodistas ni especialistas dando explicaciones cerradas sobre el espinoso asunto. Cuando el cura reparte agua bendita torpemente o exorciza por teléfono, Liberami divierte, pero no busca ser sarcástica; por el contrario –más allá de la opinión que uno pueda tener sobre estos fenómenos y los improvisados consejos que brinda el sacerdote–, hay momentos en que estremece y preocupa. Sin rasgos que le den singularidad, el film interesa más que nada por lo que expone.
Fernando G. Varea

EL CANDIDATO
(Daniel Hendler) –Competencia Internacional–
Esta curiosa comedia que va tomando forma de liviano thriller transcurre totalmenteafiche el candidato en el interior de una estancia, en la que vive el hijo de un empresario (exitoso aunque de pocas luces) que busca abrirse camino en la política. La reunión con un grupo de diseñadores y publicistas para idear la campaña será el punto de partida para disparar ironías y desembocar, finalmente, en un clima de amenaza y persecución. Como guionista y director, Hendler –tras el antecedente de la discreta Norberto apenas tarde (2010)– se muestra hábil, proponiendo un film con varios momentos eficaces, aunque hubiera resultado deseable más velocidad en los tramos humorísticos y un ritmo que generara mayor tensión en su última parte. Hay profesionalismo, astucia y buenos desempeños actorales (ajustadísimo Diego De Paula como el candidato en cuestión, excelentes Ana Katz y Verónica Llinás); de todas formas, algunos elementos no parecen encontrar el tono justo: la fotografía de Lucio Bonelli, por ejemplo, que priva de presagios al lugar, o la caracterización de Matías Singer como un  adolescente ingenuo y sin posición tomada ante los hechos (sólo reacciona, en un único momento, para defender a su novia). Sus mayores méritos están en el logro de divertir moderadamente sin apelar a recursos gruesos y de llegar a ese fin burlándose de ciertos tópicos del momento político actual.
Fernando G. Varea

ESTIU 1993
(Carla Simon) –Competencia Internacional–
Otro de los premios de la Competencia Internacional fue para Carla Simon como mejor directora por su hermosa ópera prima. El título, en catalán, hace referencia al verano de 1993 en que tiene lugar la historia de Frida, una niña de unos ocho años que tras la muerte de sus padres infectados con el entonces muy potente virus del HIV se muda a casa de sus tíos en un pequeño pueblo cerca de Barcelona. Simon narra la complicada adaptación de Frida a su nuevo hogar como un relato de aprendizaje en sordina. Es decir, interesan menos los momentos bisagras, esos de matices excepcionales en torno de los cuales se suele organizar luego el recuerdo, que los pequeños episodios cotidianos, narrados aquí con una frescura infrecuente y en la que quizá debiera rastrearse la marca autoral de la directora. Así, por poner un ejemplo, el episodio en que  Frida llame por primera vez a sus tíos con el vocativo papá o mamá está completamente elidido en función de homologar cada una de las experiencias de la niña en un mismo nivel de importancia; lo que se logra con este recurso es replicar el desconcierto que suscita en Frida ese trayecto en el que debe recomponer su subjetividad y en el que cada momento es vivido como por primera vez. Los recursos de Simon pueden no resultar novedosos para quienes tengan bien vistas las películas de Lucrecia Martel: creación de un presente continuo, fragmentación del espacio, percepción del mundo a través de la mirada infantil. Lo cierto es que lejos del epigonismo (ya que tales recursos no son privativos del universo marteliano sino, en todo caso, de una poética contemporánea bastante difundida), Simon logra componer un vital mundo ficcional cuya perfección a nivel narrativo puede llegar por momentos a  suscitar la sospecha de que detrás de cámara haya quizá alguien demasiado cómodo en el dominio de sus estrategias. Sin embargo, el resultado final compensa cualquier duda y la certeza que permanece una vez terminada la película es que la cineasta española consiguió retratar con agudeza el difícil tránsito del desamparo al calor del nuevo hogar por el que tuvo que pasar la pequeña Frida.
Javier Rossanigo

WIND
(Tamara Drakulić) –Competencia Internacional–
Viento, playa, sol, el rumor constante del mar: el ámbito en el que se desarrolla esta película serbia es paradisíaco. Allí pasa sus días de verano una chica de dieciséis años con su padre hippón que no para de fumar y con quien no parece llevarse muy bien. El contacto con un surfista veinteañero que anda por ahí a los besos con su novia logra sacar a la protagonista de su inconformismo adolescente. Con planos fijos del apacible paisaje (salvo durante un viaje en moto) y la amable interferencia de algunas canciones, el film seduce por la sobriedad con la que despliega sus conflictos. Un tono distendido y, a la vez, impregnado de sensaciones propias del universo adolescente (caprichos, desorientación, despertar sexual, necesidad de ser el centro de atención), hace de Wind un fresco anímico y sensitivo sin grandes sorpresas ni estridencias.
Fernando G. Varea

REINOS
(Pelayo Lira) –Competencia Internacional–
Este primer largometraje del chileno Lira organiza una puesta en escena que exhibe un esquema convencional de relato de iniciación. De tal modo, la concesión de la narración desde la perspectiva de Alejandro, quien cursa el primer año de la carrera de periodismo, desarrolla un argumento de progresivo descubrimiento sobre la vida adulta centrado en el aprendizaje amoroso que  experimenta en la relación con la estudiante mayor Josefina, alumna próxima a egresar de la universidad. En tal sentido, la trama plantea cierta semejanza con el relato de iniciación relativo al aprendizaje e inicio de carrera política que narrara el film de Santiago Mitre, El estudiante (2011), aunque aquí la realización  elide (afortunadamente) la voz en off del narrador demiurgo que fijara un único sentido de interpretación. De ahí que posibilite sostener una intriga tanto en el paulatino conocimiento, en el desembozo de intenciones que resultan de los sucesivos diálogos mantenidos por la pareja protagónica, y que también registre una exploración corpórea en una suerte de educación erótica –no exenta de tensión– legible en la iniciación de Alejandro en encuentros sexuales. Por último, en ese derrotero de aprendizaje, la universidad sólo presupone una localización que, semejantemente al film de Mitre, otorga un marco donde situar el relato de metamorfosis que experimenta el protagonista. Evolución que, dinamizada por la pérdida de la inocencia en el iniciado, asesta entonces una previsible crítica moral sobre las relaciones hipócritas que dominan el mundo de los adultos. Porque para Reinos la única vía de acceso a la madurez implica la defraudación que obliga a adjurar de las ilusiones altruistas juveniles.
Gonzalo Villalba

VIEJO CALAVERA
(Kiro Russo) –Competencia Internacional–
La muy buena ópera prima de Kiro Russo se llevó el premio especial del jurado en la Competencia Internacional. Aquí el joven director retoma el mundo de los mineros de su cortometraje Juku (2012) pero incorporándole en esta ocasión un elemento extraño que viene a traer algo de intranquilidad en este microambiente bastante endogámico. Ese elemento es en verdad una persona y, para más detalles, una no muy querible. Elder Mamani es un intratable joven boliviano que tiene un apego al alcohol tan acendrado como su desapego hacia las personas, con quienes parece no saber relacionarse si no es por medio del improperio. Tras la muerte de su padre, Elder es llevado contra su voluntad a vivir con el resto de la familia en un intento de su tío de reencauzar al joven en una vida más ordenada, para la cual está contemplado que comience a trabajar en la mina de Huanumi a la par de los hombres de la zona. La desprolija sinopsis es apenas una aproximación a la película de Russo, quien trabaja sobre esa línea argumental con un deliberado descuido por hacer inteligible su progresión narrativa para dedicarse en cambio, con una atención por momentos preciosista, a trabajar en el nivel de las formas: los encuadres, los movimientos de cámara y el tratamiento de la fotografía, que apuesta a extremar la oscuridad del plano, son aquí lo que realmente importa para componer el relato. La jugada de Russo es arriesgada en la medida en que todo el tiempo acecha a la película la amenaza de caer en el regodeo formalista. Sin embargo el director boliviano hace notar que cada decisión formal es funcional al ambiente claustrofóbico de la mina y a la encerrona existencial en que se debate la vida de su protagonista. Sobre el tercio final la película abandona sus aires metafísicos y traiciona audaz y eficazmente su propia poética para retratar con recursos más cercanos al realismo al grupo de mineros que, ahora sobre la superficie de la tierra y totalmente distendidos, disfrutan de unos días de descanso en un complejo vacacionaluna-ciudad-provincia-rodrigo-moreno del sindicato. Hermosos retazos de vida que la película prodiga junto con la creencia –en tantos otros films despreciada– de que en los vínculos filiales y de amistad anidan las más certeras razones que vuelven tolerable cualquier existencia.
Javier Rossanigo

UNA CIUDAD DE PROVINCIA
(Rodrigo Moreno) –Competencia Argentina–
Como sus títulos de crédito, esta incursión de Rodrigo Moreno en las rutinas de una ciudad entrerriana está escrita con minúsculas. Después de un comienzo en el que la cámara envuelve, con un elegante movimiento, una majestuosa edificación mientras se escucha la música que un pueblerino interpreta en una emisora de radio local, se da paso a una mirada que pone su atención en lo pequeño y lo frágil. Moreno no busca satirizar ni idealizar las sencillas costumbres de los pobladores; sólo se detiene en gestos y detalles, que van apareciendo como en bloques, determinados por distintos ámbitos. Delectándose con los empleados que entran y salen de distintas oficinas en el interior de una dependencia oficial, o con una mano que intenta acomodar pequeñas artesanías en una vidriera, logra gags imprevistos que recuerdan el cine de Jacques Tati; colándose en las conversaciones de dos pescadores o de un grupo de risueños adolescentes, consigue extraer miradas y expresiones sinceras, en las que puede hallarse algo de esa nobleza difícil de encontrar en las grandes ciudades; acompañando a dos chicas que no paran de criticar a personas que conocen mientras circulan en moto, convierte un hecho intrascendente en un acto vital y gracioso. Algunas decisiones no parecen justificadas, como demorarse dos veces en el juego de unos jóvenes rugbiers (si bien en la segunda ocasión una pelea entre los mismos produce chispazos), aunque se evidencia, y se agradece, que el director esté todo el tiempo raspando el diamante en bruto que ofrece su material, encontrando a menudo fulgores y explotando, con el encuadre o la edición, ideas con sentido lúdico. En estos tiempos en los que casi no apartamos la vista de nuestros teléfonos celulares, el film reivindica el placer de mirar (personas, perros, calles, paisajes, lo que sea), distrayéndose incluso, sin apuro ni fines utilitarios.
Fernando G. Varea

CETÁCEOS
(Florencia Percia) –Competencia Argentina–
Percia construye en su primer largometraje una comedia que explota la abulia característica de la vida burguesa que, si bien cuenta con seguridad y confort económico, al mismo tiempo resulta intolerable debido a la cadencia iterativa de la rutina cotidiana. En tal sentido, comienza con una escena de mudanza que continuará el propio proceso de migración interna de su protagonista, Clara (Elisa Carricajo), una joven profesora e investigadora desencantada con la trayectoria construida hasta ese momento de traslado con la cual se abre la película. De ahí que el relato avance mediante el planteo de eventos irrisorios, donde Clara participa motivada por el hastío insalvable ocasionado por esa vida profesional que el film retrata antagónico con los nuevos intereses que sintetizan ejemplarmente las secuencias de resistencia a aceptar una beca de investigación. De tal modo, la apuesta humorística de Percia debe leerse en la incursión absurda de Clara en actividades recreativas e inutilitarias que abarcan desde salir a bailar con una cohorte de extranjeros desconocidos, hasta el retiro espiritual con un grupo de new age en el campo. De hecho, el intento por construir secuencias humorísticas con mayor grado explícito que puede visualizarse en la fascinación por las ballenas del biólogo marino Martín (Esteban Bigliardi), fracasa en la medida que recae en el gag previsible de imitación torpe de sonidos guturales. Finalmente, si apuesta por un humor de índole absurda, resulta improcedente el reclamo de verosimilitud basado en el juicio moral sobre el abandono irresponsable del confort que decide la protagonista. Próxima a la irracionalidad lúcida que proponen las películas de Wes Anderson, Cetáceos imagina las eventualidades que podrían suceder luego de decidir dar el portazo a una vida emocional y económicamente estabilizada pero asfixiante.
Gonzalo Villalba

NIÑATO
(Adrián Orr) –Competencia Internacional–
Registro presumiblemente documental de la vida de un treintañero cantante de hip-hop que lidia con la crianza de sus tres pequeños hijos, esta ópera prima tiene el aliento del cine de los hermanos Dardenne, aunque su intención testimonial es más lateral y menos explícita. El aspecto ocasionalmente descuidado de los chicos, la luz mortecina de los espacios cerrados, la lluvia exterior y los sonidos de sirenas encaminan el retrato personal-familiar hacia un terreno desangelado, indicador de que las cosas no funcionan demasiado bien en la España actual. Algunos diálogos casuales agregan elementos, con el vínculo padre-hijos en primer plano. “Lo que hacemos es lo que somos, no lo que pensamos que somos”, les dice el joven a sus chicos, cuyas travesuras (e incluso sus llantos) asoman espontáneamente. En algún punto recuerda a Go get some Rosemary (dirigida por Joshua y Benny Safdie, exhibida en el BAFICI siete años atrás), pero lo que se busca aquí es captar instantes de la vida de estas personas y sus sentimientos, a través de la elocuencia de sus miradas. Aunque el premio a Mejor Película pareció excesivo, el film de Orr es un ejercicio atendible que deja un sedimento agridulce.
Fernando G. Varea

UNA MUJER
(Daniel Paeres/Camilo Medina) –Competencia Latinoamericana–
Ninguna propuesta original que resulte ajena a los clisés melodramáticos de la telenovela de la tarde puede encontrarse en esta ópera prima de la dupla colombiana Paeres y Medina. En tal sentido, parece proponerse trasladar al cine una versión resumida y sintetizada de los enredos amorosos que, magnificados y multiplicados en el guión de la telenovela, permiten sostener la producción diaria de episodios requerida por ese formato televisivo. De ahí que esa síntesis que impone aquí el propio medio cinematográfico, resuelva en una notable chatura y artificialidad en Gabriela (Diana Giraldo), la protagonista que explica el título de la película, reducida a mero arquetipo de mujer despechada que –como todo espectador de telenovela sabe– es capaz de las acciones más bajas por el Amor (así, con mayúsculas). Por ese motivo, el intento de proximidad con la figura de femme fatale que dejan leer las escenas de sexo en las cuales Gabriela alterna entre diferentes amantes a fin de conseguir sus propios objetivos quede, finalmente, desdibujada frente a la personificación prevalente como antiheroína convencional, cuya mala experiencia en el amor desencadena un derrotero destructor de las (buenas) familias constituidas. Por último, si todo el film no escapa formalmente a las fórmulas que –previsiblemente– concentra el tópico del triángulo amoroso conformado por Gabriela con dos varones que son entre sí mejores amigos, por otro lado tampoco renuncia a la moralina bienpensante que vertebra la sinopsis argumental de las telenovelas. De allí que, si pareciera pretender reivindicar el libre albedrío femenino a través de la manipulación sexual que Gabriela intenta con sus amantes, contrariamente resuelva, en una escena final netamente reaccionaria, condenarla en calidad de mala mujer reventada.
Gonzalo Villalba

CÍCERO IMPUNE
(José Celestino Campusano) –Competencia Argentina-
Sus ficciones ambientadas en barrios marginales, no muy pulidas y sin actores profesionales, le sirvieron a Campusano para ser considerado por muchos referente distintivo de un cine argentino realista y sin adornos. Su nueva película es otra muestra de ese estilo desmañado, aunque narrativamente más convencional y con un look más rockero, al menos si se tiene en cuenta la música que resuena en la banda sonora. Hablada en portugués, esta historia de un joven que sale a la búsqueda de un hechicero-violador serial reúne personajes de actitudes ingenuas, envueltos en un engranaje de situaciones armadas precariamente. Desde funcionarios estereotipadamente maliciosos o indiferentes hasta prostitutas baratas de dentadura perfecta, todo conduce a una verosimilitud dudosa, a pesar de que en los recovecos del pueblo brasileño por donde la cámara se mueve –casi siempre con indecisión de aficionado– se advierten sensaciones cercanas y ciertas. Si esa estética, en la que parecen cruzarse el cine de Armando Bo y Crónica TV, da para discutir largamente, en esta ocasión se agrega un enfoque simplón (con una resolución políticamente incorrecta) sobre machismo pueblerino, inoperancia de autoridades, abusos sexuales y femicidios.
Fernando G. Varea

OTRA MADRE
(Mariano Luque) –Competencia Argentina–
Mujeres de distintas edades comparten silencios y charlas en sus casas y lugares de trabajo, en el contexto de una serena población cordobesa. De eso se trata Otra madre: de describir con delicadeza ese universo íntimo en el que lavarropas, máquinas de coser, tareas escolares y cremas para la piel mantienen ocupadas a estas madres, hijas, hermanas o amigas, todas deteniendo en algún momento su mirada en algún punto lejano, pensativas, transmitiendo una conmovedora melancolía. Salvo una noche distendida en un bar con música de fondo, el resto son instantes de soledad y pequeñas o grandes preocupaciones (que casi no se dicen pero se intuyen). El joven realizador cordobés Mariano Luque ya había mostrado interés por el mundo femenino en Salsipuedes (2012), pero acá da un paso adelanteencuadrando los ambientes como recortándolos sutilmente de la realidad y aprovechando las posibilidades que el paisaje cordobés puede ofrecer cuando aparece alejado de los clisés turísticos. Esa creación de un estado anímico marcado por la congoja (hasta cuando dos de las mujeres mantienen una cordial conversación mientras comen helado asoma una música que baña la situación de tristeza) se sostieotra_madrene en la expresividad de Mara Santucho, Eva Bianco y las otras actrices, así como en el excelente trabajo de Eduardo Crespo como director de fotografía.
Fernando G. Varea

EL CORRAL
(Sebastián Caulier) –Hacerse grande–
El cine de Caulier evidencia una notable tendencia en narrar el envés de las instituciones. Particularmente, su escueta pero remarcable producción fílmica concentra la crítica de humor ácido contra la escuela: esa institución que la doxa progresista encubra responsable de la formación y socialización igualitaria entre los ciudadanos. De tal modo, si en el precedente La inocencia de la araña  (2011), Caulier centra la puesta en el conflicto moral de atracción sexual entre docentes y alumnos (por cierto, temática que ese mismo año explota seriamente desde la perspectiva lgbt Marco Berger con Ausente), aquí construye una trama nucleada en la venganza resentida que acometen los alumnos marginados por el curso. Esa condición de raritos que, incluso, Caulier explota en fugaces escenas homoeróticas, funda la amistad entre los jóvenes protagonistas. Por un lado, el tímido Esteban (Patricio Penna), personificado siguiendo los rasgos estereotipados del nerd que presuponen desde la portación de anteojos hasta la afición a la escritura (con autofiguración de poeta maldito incluida), y, por otro, Gastón (Felipe Ramusio Mora), el nuevo alumno recién llegado al colegio que resulta excluido por los propios compañeros en virtud de su condición de outsider. De ahí que el desarrollo recurra al conocimiento paulatino de la personalidad pseudo anarquista que Esteban descubre y, a la vez, le fascina en su nuevo y único amigo, al tiempo que esa relación le exija la participación cómplice en ataques dirigidos contra compañeros y profesores abusadores. El mismo colegio es retratado como escenario patético de enclaustramiento y adoctrinamiento juvenil, que bien merecido tiene cualquier tipo de atentado. Por último, si bien la puesta pretende parodiar el discurso de buena conciencia sobre la escuela, Caulier no percibe en aras de ese propósito el desfasaje antiverista suscitado en el personaje de Gastón, emisor de un discurso político altisonante de raigambre anárquica que no puede salvarse en la causa de mayor verosímil de rebeldía adolescente, pese a las múltiples veces que lo obligan a repetir la palabra boludo a fin de ligarlo con el argot juvenil. Como si este personaje adolescente fuese habitado por el adulto Caulier, registra allí el único despropósito en una realización con remarcable destreza técnica (ejemplar la secuencia de baile en el boliche que hace uso de la iluminación y la música para sugerir el estado interno de los personajes) y un argumento excéntrico y original, encomiable dentro de la falta de ideas generalizada en el cine contemporáneo.
Gonzalo Villalba

TOUBLANC
(Iván Fund) –Vanguardia y género–
Sobre un guión escrito por el santafesino Iván Fund, el entrerriano Eduardo Respo y el cordobés Santiago Loza, esta película de apacible belleza se presenta “inspirada en vida y obra de Saer” (sic). Apropiadamente entonces, imágenes de París y Santa Fe se cruzan sin previo aviso, surgen distraídamente un fresco isleño en una pintura o un ejemplar de Cicatrices, un caballo enigmático, un juego a la pelota y otras piezas desprendidas de la obra del escritor serodinense. El relato se hilvana en torno a tres personajes: un policía, una profesora de francés y un alumno de ésta, interpretados respectivamente por Nicolas Azalbert (crítico y cineasta francés), Maricel Álvarez (la actriz de Biutiful y Mi amiga del parque) y el joven Diego Vegezzi. Pero lo que les sucede no conduce a desenlaces cerrados: importa lo que sienten y recuerdan; por eso Fund emplea la pantalla dividida desdoblando acciones y crea una atmósfera melancólica, con fragmentos de pudoroso encanto registrados en calles parisinas o en las islas santafesinas. Un gato, un perro o un caballo son elementos de la acuarela sensible que propone este esbozo delicado, nunca altisonante, al que podría objetársele alguna repetición (el policía jugando al fútbol con su hijo), sin dejar de celebrar la sensibilidad de su indagación.
Fernando G. Varea

ACHA ACHA CUCARACHA – CUCAÑO ATACA DE NUEVO
(Mario Piazza) –Artes–
Los integrantes del grupo de teatro experimental local Cucaño, de efímera existencia a fines de la última dictadura en Rosario, son rastreados y entrevistados por el director de La escuela de la Srta. Olga (1991) para dar forma a un documento valioso. Articulado de forma dinámica, como contagiado del espíritu zumbón y ligeramente ingenuo de aquéllos jóvenes artistas –hoy todavía entusiastas y defendiendo esa experiencia–, el film recurre frecuentemente a filmaciones de la época y elude explicaciones innecesarias: como en sus anteriores documentales, es evidente la simpatía de Piazza por quienes retrata y da por sentado que los espectadores comparten su opinión. Con afán más reivindicador que exploratorio de las posibles aristas controvertidas de la época y del grupo, Acha Acha Cucaracha es un trabajo riguroso y divertido, con un acertadísimo final. Otro segmento de la historia rosarina rescatado por uno de nuestros realizadores más perseverantes.
Fernando G. Varea

THE OTHER SIDE OF HOPE
(Aki Kaurismaki) –Trayectorias–
Un refugiado sirio intentando sobrevivir en Finlandia se cruza con un vendedor que decide instalar un restaurante sin demasiados conocimientos para ello: de ese encuentro derivan situaciones tragicómicas, sumándose otros personajes. Kaurismaki cuenta su historia desplegando sus recursos habituales: planos fijos, reducida gama de colores, actores de expresiones lacónicas, ocurrentes elipsis, sorpresas narrativas, economía de gestos. El drama muta en humor y éste en drama de nuevo, con infortunios actuales (guerra, racismo, discriminación) presentados desde una perspectiva solidaria y sin permitir que moralejas sustituyan la importancia de la puesta en escena. El encuentro con el film de Kaurismaki (El hombre sin pasado, El puerto) en el marco del festival fue un disfrute, afortunadamente compartido por muchos espectadores (entre quienes pudieron verse a Martín Rejtman y Rodrigo Moreno, realizadores razonablemente interesados en el cine del finlandés). Una lección de cine y de humanismo.
Fernando G. Varea

Sálvese quien pueda

INVASIÓN ZOMBIE
(Train to Busan/Busanhaeng; dir: Sang-ho Yeon)

(Por GONZALO E. VILLALBA)
Las reglas que inventaran el subgénero de zombies para el cine de terror mainstream impone la representación alegórica sobre el contexto social. Desde la inaugural Night of the living dead (1968), George Romero advirtió que el zamarreo y control del personaje negro de Ben (Duane Jones) ejercido sobre la blonda Bárbara (Judith O’Dea) abría para los films de zombies la posibilidad de referirse oblicuamente a temas urticantes del american way of life evadiendo, en tal sentido, una puesta excluyentemente gore con escenas antropofágicas protagonizadas por famélicos muertos vueltos a la vida.
Ahora bien, Invasión zombie (2016) no es un mero ejercicio de importación de códigos hollywoodenses reubicados en una locación oriental (y, por otro lado, factible de leer como devolución de favores a las remakes norteamericanas hechas sobre originales del cine de terror asiático, sintomática de la mentada crisis de ideas en la industria). El film surcoreano aprehende la lección del maestro Romero y, consiguientemente, escenifica los temores de esa comunidad estratificada, populosa y tecnificada en la turba rudimentaria y arbitraria que personifica la otredad riesgosa de la amenaza zombie. De ahí que el cuestionamiento legible en el film a la lógica capitalista (posible continuidad argumental de Dawn of the dead, de 1978, donde Romero plantea la supervivencia de la embestida zombie en términos de lucha entre clases), ordene una puesta en escena donde son abismados los presupuestos que regulan dicho sistema productivo. En este punto, el axioma medular de lucro incesante que dinamiza la economía capitalista contemporánea –encarnada por el personaje protagónico de Kim Chang-han, quien trabaja como ejecutivo de una financiera– encuentra su envés terrorífico en la propagación inmediata de la aberración zombie, cuyo contagio instantáneo alegoriza el incremento de esa alteridad ignominiosa de desplazados que paulatinamente quedan afuera del mercado.
De tal modo, si Dawn of the dead elige como escenario de supervivencia al shopping, en tanto lugar simbólico del consumo encabalgado con el ejercicio de ciudadanía (donde el periplo de supervivencia exhibe una trayectoria ascendente traccionada por el acceso a los pisos más altos del edificio comercial, metaforizando claramente la pirámide social), Invasión zombie reescribe la alegoría mediante la carrera precipitada entre los vagones dirigida a arribar a la máquina locomotora (lugar de control), suponiendo dejar atrás a los monstruosos y peligrosamente infecciosos zombies. Ejercicio de relegamiento legible como paráfrasis de la segregación social acometida contra los desclasados del mercado, el film imagina el progresivo encierro profiláctico de los seres indeseables (los zombies), cuya garantía de seguridad nunca es total debido a la continua amenaza latente de infiltración de esos otros abominables dentro de la comunidad de supervivientes.
El raid de supervivencia dependiente de la agilidad de abordar a tiempo los vagones sin presencia de zombies sirve para que el film plantee, entonces, el debate moral comprendido por la elección entre la salvaguarda egoísta de sí mismo o la lucha altruista por la supervivencia colectiva. Controversia que Invasión zombie explicita erróneamente de forma rimbombante con la interpelación de buena conciencia incoherente para la perspectiva del personaje infantil de Soo-An (una suerte de Mafalda de carne y hueso asiática), quien hace un cuestionamiento altisonante a la ambición de su padre. De tal modo, si el conflicto filial resuelve en la lección bienpensante de la lucha mancomunada para la supervivencia colectiva –y, en tal sentido, cohesiva con una moral pública de ciudadanía, y aquí no resulta casual que Soo-An luzca en su vestimenta los colores de la bandera de Corea del Sur–, la película desiste de un desenlace creativo como, por caso, exploró Confessions (2010, Tetsuya Nakashima) con su idea políticamente incorrecta de venganza contra niños que inspira el amor maternal. Desatino argumental que, en la resolución sacrificial convencional, desanda la tensión narrativa construida a lo largo del film por las condiciones cada vez más acuciantes de supervivencia y la caída continua de pasajeros del tren a la ingesta caníbal, multiplicando, consiguientemente, la población zombie que acecha a esa minoría protegida: toda una metáfora del capitalismo.
Por último, fuera de la evaluación del film de Sang-ho Yeon, no deja de ser alarmante la tendencia ascendente de las distribuidoras a comercializar más copias dobladas que subtituladas (en este caso, puntualmente, la [des]proporción es de 184 contra 149 en idioma original). Más allá de la discusión chauvinista que acarrea la cuestión de la lengua, resulta paradójico que películas dirigidas a adultos recurran a la herramienta del doblaje prevista para el consumo del público infantil analfabeto. Paradoja que, incluso, refuerza el argumento de Invasión zombie, donde la pérdida de la propia voz es patología sintomática de conversión monstruosa en zombie.

http://wellgousa.com/theatrical/train-to-busan

Balance 2016: las buenas películas que el año nos dejó

El rito se repite: consultar a conocedores del medio para rastrear lo mejor que ha dado el cine durante el año, con el propósito de volver la mirada sobre lo más relevante o innovador que pasó por las pantallas en los últimos meses. Esta vez, en lugar de la mera confección de listas (que suelen verse de reojo y tal vez no contagien el suficiente entusiasmo por ver o rever los films que se mencionan), se invitó a destacar una película y argumentar la decisión, agregando otras, en todos los casos estrenadas en 2016 (en salas comerciales, festivales, muestras, TV o DVD). Procurando abrir un poco el juego, se permitió también destacar una serie televisiva, corto, videoclip, reposición o exhibición especial. Algunos de los convocados se disculparon por no participar (Lucrecia Martel, Nicolás Prividera, Nicolás Herzog, Pablo Giorgelli, Javier Olivera y otros), por distintos motivos. Se detallan a continuación las películas con más menciones y, después de la opinión del autor-editor de Espacio Cine, las elecciones de todos los participantes, a quienes les agradecemos sinceramente el aporte. Como años anteriores, el deseo es que al final los lectores agreguen comentarios que discutan, agreguen o compartan las impresiones que acá se despliegan.

  • Carol, de Todd Haynes (15);
  • Los 8 más odiados, de Quentin Tarantino; y Misterios de Lisboa, de Raúl Ruiz (12);
  • Sully: hazaña en el Hudson, de Clint Eastwood (10);
  • Lejos de ella (Shan he gu ren/Mountains May Depart), de Jia Zhang-ke; y Sangre de mi sangre, de Marco Bellocchio (9); 
  • Homeland (Iraq Year Zero), de Abbas Fahdel (8);
  • Francofonía, de Aleksandr Sokurov; y Julieta, de Pedro Almodóvar (7);
  • Elle, de Paul Verhoeven; El tesoro, de Corneliu Porumboiu; En primera plana (Spotlight), de Thomas McCarthy; y Tangerine, de Sean S. Baker (5).  
  • Entre las argentinas, la ópera prima de Francisco Márquez y Andrea Testa La larga noche de Francisco Sanctis fue destacada por 14 votantes entre lo mejor del año, seguida por La luz incidente, de Ariel Rotter (11); Juana a los 12, de Martín Shanly (6); El limonero real, de Gustavo Fontán (4); Gilda, no me arrepiento de este amor, de Lorena Muñoz (4); La noche, de Edgardo Castro (4); y Lulú, de Luis Ortega (4).
  • Cabe destacar que obtuvo 4 menciones Stranger things, la serie televisiva realizada por los hermanos Matt y Ross Duffer para Netflix.

FERNANDO G. VAREA
Docente, periodista, creador-editor de Espacio Cine 
Mejor película: El tesoro [Comoara] (C.Porumboiu) y La acusación [Court] (Ch.Tamhane). La comprensión del otro es el tema central de estas ficciones que despliegan sus conflictos sin estridencias y descubren el ambiguo funcionamiento de las instituciones sin levantar la voz. Simples aunque rigurosamente planificadas, serias pero no solemnes, con hermosos y significativos desenlaces.
Otras: Lejos de ella (J.Zhang-ke) – Por siempre amigos (I.Sachs) – Sangre de mi sangre (M.Bellocchio) – Carol (T.Haynes) – Las maravillas (A.Rohrwacher) – La larga noche de Francisco Sanctis (F.Márquez/A.Testa) – Nocturama (B.Bonello).
Mención especial: La exhibición de El caballo de hierro (1924, John Ford), en copia nueva de 35 mm restaurada, con música especialmente compuesta para la misma interpretada en vivo, en la última edición del Festival de Mar del Plata.

ANDRÉS DI TELLA
Cineasta, docente, director de Fotografías y 327 cuadernos
Mejor película: Como me da la gana 2 (I.Agüero). Agüero hace honor al título de su película (que retoma otra que hizo hace 30 años) y pone en acto una capacidad infinita de invención, para hacernos pensar –como si fuera por primera vez– qué será exactamente lo cinematográfico. Complemento ineludible: El viento sabe que vuelvo a casa, dirigida por José Luis Torres Leiva y protagonizada por el propio Agüero, en el papel de un director de cine que busca una película.

EDUARDO RUSSO
Crítico, ensayista, autor de Diccionario de cine, El cine clásico y otros libros.
Mejor película: Homeland (Iraq Year Zero) (A.Fahdel). Cómo anudar la mirada y la escucha, lo íntimo y lo colectivo, la memoria y la historia. Un cine que crece donde más hace falta.
Otras (en orden alfabético): El hijo de Saúl (L.Némes) – El limonero real (G.Fontán) – El tesoro (C.Porumboiu) – La larga noche de Francisco Sanctis (F.Márquez/A.Testa) – Misterios de Lisboa (R.Ruiz) – Ta’ang (W.Bing) – Under the Shadow (B.Anvari)
Mención especial: El relanzamiento de Chimes at Midnight (1965), de Orson Welles (Criterion Collection), y las series The Night of/The Frankenstein Chronicles.

MATÍAS PIÑEIRO
Realizador, director de Viola, La princesa de Francia y Hermia & Helena
Mejor película: Como me da la gana 2 (I.Agüero). No es tan fácil hacer lo que a uno le da la gana -¡y mucho menos por segunda vez!- e invitar a ver, reflexionar, escuchar y emocionarse sobre qué es el cine, su relación con la historia, las vivencias personales y las vivencias de otros. La película es pícara porque logra ser al mismo tiempo gentil e incisiva, huidiza y al punto, graciosa y abismal. Es generosa y por eso, única.
Otras: A la sombra de las mujeres (P.Garrel) – El botón de nácar (P.Guzmán) – Las maravillas (A.Rohrwacher) – Amor & Amistad (W.Stillman) – Carol (T.Haynes) – El tesoro (C.Porumboiu) – Francofonía (A.Sokurov) – Homeland (Iraq Year Zero) (A.Fahdel) – Misterios de Lisboa (R.Ruiz) – Sangre de mi sangre (M.Bellocchio)
Mención especial: Las películas de Peter Hutton, fallecido este año y cuya retrospectiva viaja por el mundo, y Back Street (John M. Stahl, 1932), cuando el cine de Hollywood podía filmar historias de gente con emociones reales y mayor libertad.

BENJAMÍN NAISHTAT
Realizador, director de Historia del miedo y El movimiento
Mejor película: Aquarius (K.M.Filho). Por su libertad y por la maestría con la que fue ejecutada, y por cómo resuena, con sutileza pero contundentemente, sobre la realidad latinoamericana actual.
Otra: Homeland (Iraq Año Cero) (A.Fahdel). Porque devuelve la experiencia de la la invasión de 2003 como nunca la habíamos visto y sentido.
Mención especial: Manchester by the Sea (Kenneth Lonergan).

GUSTAVO POSTIGLIONE
Realizador, guionista, director de El asadito y Brisas heladas
Mejor película: King of Cups (T.Malick). Si bien es de 2015, este año volví a verla cerca de 10 o 20 veces. Desde hace un tiempo la idea de hacer listas y ponerles números de orden o decir la mejor, etc. es algo que me incomoda. Creo que el cine como cualquier manifestación artística está ligado a la relación que establece con los otros y eso tiene una carga de subjetividad muy grande, que transforma la elección en una cuestión meramente caprichosa. Pero entiendo que para el periodismo esto tenga cierto atractivo y para los que los leemos nos pueda causar cierta curiosidad.
Otras: La llegada (D.Villeneuve) – Batman Vs Superman (Z.Snyder) – Carol (T.Haynes) – Existir sin vos (Una noche con Charly Garcia) (A.Chomski) – Jason Bourne (P. Greengrass) – La vida secreta de las mascotas (C.Renaud/Y.Cheney)
Mención especial: las series Easy, Vinyl (1º capítulo dirigido por Scorsese: hay más cine que en mucho cine estrenado), Luke Cage y Daredevil (2ª temporada; la aparición de Punisher le da realismo y dureza, de lejos lo mejor dentro del Universo Marvel).

JUAN VILLEGAS
Realizador, productor, director de Sábado, Victoria y Adán Buenosyares, la película
Mejor película: Los 8 más odiados (Q.Tarantino). Porque nadie como Tarantino tiene más ideas de puesta en escena por minuto y nadie como él domina las herramientas de la narración.
Otras: Hermia & Helena (M.Piñeiro) – Por siempre amigos (I.Sachs) – Mi amigo el dragón (D.Lowery) – El viento sabe que vuelvo a casa (J.L.Torres Leiva)
Mención especial: Love (serie).

ROGER KOZA
Crítico de cine (Revista Ñ, Con los ojos abiertos) y programador (Ficunam-Filmfest Hamburg)
Mejor película: Misterios de Lisboa (R.Ruiz). En esta película pasa de todo, pero nada se resuelve y envuelve una moraleja. El juego de Ruiz consiste en hacer sentir el espíritu de la novela: todo es susceptible de ser reinventado, nadie tiene que conformarse con un lugar asignado. La ficción es pura y libre; un atributo admirable del espíritu de los hombres.
Otra: La luz incidente (A.Rotter). Esto escribí en cierta oportunidad: “¿Qué exige filmar un duelo? Delicadeza. He aquí un retrato sobre la difícil tarea subjetiva de acomodarse a la ausencia irreparable de alguien amado y a la lenta posibilidad de volver a desear”.
Mención especial: Redescubrimiento: Algas, de María Laura Pintor, la película más original del llamado nuevo cine cordobés. Un hermoso ensayo sobre la ciudad de Córdoba y la relación de la misma con la historia, la subjetividad y la otredad.

MARCOS VIEYTES
Crítico, director-editor de Hacerse la crítica
Mejor película: Juana a los 12 (M.Shanly). No justifico porque soy incapaz de hacerlo en una línea.
Otras: Los 8 más odiados (Q.Tarantino) – Hijos nuestros (J.Fernández Gebauer/N.Suárez) – 45 años (A.Haigh) – Leyenda (B.Helgeland).

RUBÉN PLATANEO
Realizador (El gran río, El triple crimen), coordinador de la Muestra de Cine Independiente BAFICI en Rosario
Mejor películaBone Tomawawk (S.Craig Zahler). Tremendo western dark, absolutamente moderno, trastabillando elegantemente y a los tiros entre el fantástico y el horror; yendo por amor hacia la siniestra cueva de la humanidad en combate bien físico, por lo tanto gore, la destacable calidad en todos los aspectos de este film es para volver a hablar del cine norteamericano y su vía industrial-indie, gran refugio de autores; una nueva Clase B con clase (lo ví en el último BAFICI).
Otras: Sangre de mi sangre (M.Bellocchio) – Oleg y las raras artes (A.Duque) – La larga noche de Francisco Sanctis (F.Márquez/A.Testa) – Francofonía (A.Sokurov) – Anomalisa (Ch.Kaufman/D.Johnson) – Los 8 más odiados (Q.Tarantino) – Misterios de Lisboa (R.Ruiz) – Carol (T.Haynes) – Lejos de ella (J.Zhang-ke)

GUSTAVO FONTÁN
Realizador, guionista (La casa, El rostro, El limonero real)
Las cinco películas que elijo me resultan extraordinarias: son rebeldes, provocadoras y gozan de una enorme libertad: Como me da la gana 2 (I.Agüero) – El viento sabe que vuelvo a casa (J.L.Torres Leiva) – Il Solengo (A.R.de Righi/M.Zoppis) – The dazzling light of sunset (S.Jashi) – El auge del humano (T.Williams)

EMILIO BELLON
Docente, crítico (FMLatina, Rosario Clásica)
Mejor película: 1. Loca alegría (P.Virzi), reconstrucción de una poética autoral en un territorio de borrosos límites entre cordura y locura, que sale al encuentro de aquello que fue negado, de lo que no pudo ser atendido; y 2. El hijo de Saúl (L.Nemes), salir de la oscuridad con la mirada esperanzada, tras atravesar el horror del vacío en tiempos del Holocausto, reivindicando la dignidad de lo humano, elevada hacia la apertura de la misma noche.
Otras (no ya en orden jerárquico): Francofonía (A.Sokurov) – Carol (T.Haynes) – El precio de un hombre (S.Brizé) – La luz incidente (A.Rotter) – Le confessioni (R.Andó) – Julieta (P.Almodóvar) – La larga noche de Francisco Sanctis (F.Márquez/A.Testa) – El nuevísimo testamento (J.Van Dormael). Y de poder nombrar otras: Detrás de los anteojos blancos, En primera plana, Corazón silencioso, Salve César, Misterios de Lisboa, Sangre de mi sangre

RODRIGO MORENO
Realizador (El custodio, Réimon), codirector de Revista de Cine
Mejor película: Toni Erdmann (M.Ade). Tiene la cualidad de tener una narración sólida, sin embargo no deja que su relato se someta jamás a las conveniencias de los giros narrativos o funcionales; por el contrario, su intensidad narrativa es consecuencia del capricho y de los sentimientos de sus dos protagonistas. Ahí radica el espíritu de libertad que se respira de principio a fin. Y por último, me gusta que elija el humor y la ligereza como tono para abordar la complejidad del vínculo padre-hija. Es la mejor de Maren Ade y la mejor del año, por lejos.
Mención especial: Right now, wrong then (Hong Sang Soo), la mejor película que vi en los últimos quince años y que no puedo incluir más arriba porque no es rigurosamente de 2016.

MARCELA GAMBERINI
Docente, crítica (Con los ojos abiertos)
Mejor película: A quiet passion (T.Davies). Terence Davies no traiciona nunca, fiel a sí mismo y a sus espectadores expone como nadie el espíritu, el cuerpo y el alma femenina sin olvidar una puesta en escena coherente y sensible con aquello que se narra.
Otras: Carol (T.Haynes) – Elle (P.Verhoeven) – La luz incidente (A.Rotter) – Las maravillas (A.Rohrwacher) – La academia de las musas (J.L.Guerin) – Sangre de mi sangre (M.Bellocchio) – Scarred Hearts (R.Jude) – In the Crosswind (M.Helde)

FERNANDO JUAN LIMA
Crítico (El Amante, Otros cines), cocreador y conductor del los programas La Autopista del Sur y Cinema mon amour
Mejor película: Misterios de Lisboa (R.Ruiz) y Homeland (Iraq year zero) (A.Fahdel), dos películas muy distintas aunadas por su extensión y su tardío estreno local. Ambas imprescindibles.
Otras: Juana a los 12 (M.Shanly) – El niño y la bestia (M.Hosoda) – Le nouveau (R.Rosenberg) – El tesoro (C.Porumboiu) – El apóstata (F.Veiroj) – Lejos de ella (J.Zhang-ke) – Los exiliados románticos (J.Trueba) – Los cuerpos dóciles (M.Scarvaci/D.Gachassin) – Rara (P.San Martín) – Tangerine (S.Baker)
Mención especial: Santiago Palavecino, rara avis entre los realizadores locales que este año estrenó dos películas arriesgadas, exquisitas, únicas: Algunas chicas e Hija única.

FERNANDO PUJATO
Crítico, programador (revista y cineclub Cinéfilo)
Mejor película: Misterios de Lisboa (R.Ruiz). La puesta en escena del film de Ruiz es una invitación a danzar un vals, el eterno vals de un cine que nos transporta ensoñadoramente hacia aquello que aún debemos descubrir. La imagen de una eterna ilusión.
Otras: El ornitólogo (J.P.Rodrigues) – Ta´ang (W.Bing) – El último viaje de la señora Phung (N.T.Tham) – Sangre de mi sangre (M.Bellocchio) – La última navidad de Julius (E.Bejarano) – Tangerine (S.Baker) – Sully: hazaña en el Hudson (C.Eastwood) – Baba Dana Talk to the Wolves (R.Doncheva) – Toponimia (J.Perel)
Mención especial: Reposición de La muerte cansada (Fritz Lang, 1921).

ALEJANDRA PORTELA
Docente, directora del sitio de cultura Leedor, coautora de Un diccionario de films argentinos
Mejor película: Francofonía (A.Sokurov). Porque Alexander Sokurov siempre se las arregla para reinventar el cine. Por la puesta en escena, reflexión estética y reflexión sobre el tiempo. Gran ensayo de arte, política e historia sobre la Europa actual, una Europa que nunca termina de hacer un verdadero mea culpa.
Otras: Lejos de ella (J.Zhang-ke) – El botón de Nacar (P.Guzmán) – El invierno (E.Torres) – El tesoro (C.Porumboiu) – Julieta (P.Almodóvar) – Juventud (P.Sorrentino) – Los 8 más odiados (Q.Tarantino) – La larga noche de Francisco Sanctis (F.Márquez/A.Testa) – Arreo (N.Moreno) – El limonero real (G.Fontán)

SANTIAGO GARCÍA
Crítico (Leer Cine, Radio Mitre, La Once Diez)
1. Sully: hazaña en el Hudson (C.Eastwood) – 2. Rogue One: Una historia de Star Wars (G.Edwards) – 3. Cazafantasmas (P.Feig) – 4. El buen amigo gigante (S.Spielberg) – 5. El libro de la selva (J.Favreau) – 6. Gilda, no me arrepiento de este amor (L.Muñoz) – 7. Agárrese como pueda (C. Celada/J. Romero/N. Bratosevich) – 8. Kubo y la búsqueda samurái (T.Knight) – 9. Deadpool (T.Miller) – 10. El ciudadano ilustre (G.Duprat/M.Cohn)

LEANDRO ARTEAGA
Docente, crítico (Rosario/12, Radio Universidad, Linterna mágica)
Mejor película: Sully: hazaña en el Hudson (C.Eastwood). Porque es cine puro, consciente de las formas cinematográficas que utiliza; por eso, el cine de Eastwood puede inscribirse en la línea de los grandes maestros del medio.
Otras: Café Society (W.Allen) – Carol (T.Haynes) – El buen amigo gigante (S.Spielberg) – Jason Bourne (P.Greengrass) – Julieta (P.Almodóvar) – La habitación (L.Abrahamson) – La luz incidente (A.Rotter) – Los 8 más odiados (Q.Tarantino) – Salve César (Hnos.Coen)

PAULO PÉCORA
Periodista, realizador (El sueño del perro, Marea baja)
Mejor Película: Homeland (Iraq Year Zero) (A.Fahdel). La invasión estadounidense a Irak en 2003, y la destrucción de un país, su cultura, su memoria y esperanza, es mostrada en primera persona por el iraquí Abbas Fahdel en esta crónica en cámara en mano, íntima, casi hogareña, que registra -en imperceptibles seis horas- las vivencias de su familia y la idiosincrasia de un pueblo entero en los momentos previos y posteriores a los bombardeos y el ingreso de las tropas extranjeras.
Otras: La acusación [Court] (Ch.Tamhane) – Juana a los 12 (M.Shanly) – La noche (E.Castro) – Los exiliados románticos (J.Trueba) – Lulú (L.Ortega) – La larga noche de Francisco Sanctis (F.Márquez/A.Testa) – La luz incidente (A.Rotter) – Los cuerpos dóciles (M.Scarvaci/D.Gachassin) – El limonero real (G.Fontán)

FEDERICO PINTOS
Productor, realizador (Generación artificial)
Mejor película: Stand by for tape backup (Ross Sutherland). Una clase sobre cómo emocionar sin presupuesto.
Otras: Las mil y una noches (M.Gomes) – Carol (T.Haynes) – Lejos de ella (J.Zhang-Ke) – La luz incidente (A.Rotter) – Juana a los 12 (M.Shanly) – Una chica vuelve a casa sola de noche (A.L.Amirpour) – El auge humano (E.Williams). Y obviamente mi película: Generación artificial!

JUAN AGUZZI
Periodista, crítico, editor de Espectáculos y Cultura del diario El Ciudadano
Mejor película: Misterios de Lisboa (R.Ruiz). Es fascinante el entramado de microrelatos desplegados en una historia que los contiene, y que, fiel a su poética, Ruiz los pone en circulación subvirtiendo las convenciones narrativas.
Otras: El limonero real (G.Fontán) y El padre (M.Arruti), la primera por su entusiasta y libre lectura de la novela de Saer, y la segunda por el coraje y la sensibilidad de la realizadora para captar algo de ese pasado oculto que sitúa su presente y a ella misma. Luego puedo citar a Damiana Kryygi (A.Fernández Moujan), Tiempo de revelaciones (C.Corsini), Pequeño diccionario ilustrado de la electricidad (G.Galuppo/C.Rimini), Lulú (L.Ortega), Loca alegría (P.Virzi), La doncella (P.Chan-Wook) y La larga noche de Francisco Sanctis (F.Márquez/A.Testa).
Mención especial: Daredavil (serie), por su tratamiento e imaginativa adaptación del comic.

JUAN PABLO RUSSO
Crítico, director de Escribiendo Cine
Mejor película: Misterios de Lisboa (R.Ruiz). Por ser una película que no admite clasificaciones sobre su contenido ni sobre la forma en la que el director chileno Raúl Ruiz adapta la novela homónima de Camillo de Castelo Branco publicada en 1854, exponente del romanticismo literario.
Otras (sin orden de mérito): La larga noche de Francisco Sanctis (F.Márquez/A.Testa) – La noche (E.Castro) – Lulú (L.Ortega) – La luz incidente (A.Rotter) – Gilda: No me arrepiento de este amor (L.Múñoz) – Juana a los 12 (M.Shanly) – La reconquista (J.Trueba) – Una chica vuelve a casa sola de noche (A.L.Amirpour) – Una segunda madre [Que Horas Ela Volta?] (A.Muylaert)
Mención especial: Stranger Things (serie).

JUAN FRANCISCO GACITÚA
Crítico (Volantes de privados, Dos mil quince veces no debo), redactor del diario del Festival de Mar del Plata
Mejor película: La larga noche de Francisco Sanctis (F.Márquez/A.Testa). La polémica en un Bafici donde se distinguió de varios autorretratos anodinos no tuvo grandes repercusiones en Cannes o en su estreno comercial, pero quedó una película que encuentra el suspense en un relato ambientado en la dictadura, con el ingenio en el fuera de campo para administrar recursos sin perder fuerza y con la escena magistral del encuentro en el cine.
Mención especial: Conan O’Brien aprendiendo a hablar coreano (lejos de ser algo relevante en 2016, pero me pasé el año viendo segmentos de su programa).

GUILLERMO BRUNO
Crítico de espectáculos (LT8, La Red, Radio Diez)
Mejor película: En primera plana [Spotlight] (T.Mccarthy). Una historia apasionante, rigurosa e impactante basada en hechos reales (cuyo tema lamentablemente no pierde vigencia). Una propuesta fuerte, valiente, profunda, bien narrada, que genera tensión y suspenso sin golpes bajos. Con interesantes diálogos y un notable y prestigioso elenco. Una película para disfrutar, pensar, reflexionar y debatir.
Otras: Tangerine (S.Baker) – Sully: hazaña en el Hudson (C.Eastwood) – Regreso con gloria (J.Roach) – Florence (S.Frears) – Carol (T.Haynes) – La chica danesa (T.Hooper) – Francofonía (A.Sokurov) – Mandarinas (Z.Urushadze) – Café Society (W.Allen).

ANDRÉS FEVRIER
Periodista, creador- editor de Cinematófilos
Mejor película (probablemente una de las mejores de la última década, quizá entre las mejores de la historia del cine): Homeland (Iraq Year Zero) (A.Fahdel). Son cinco horas y media de una sensibilidad y lucidez extraordinarias, con algunas imágenes que nos quedarán en la memoria por siempre.
Otras: Carol (T.Haynes) – El precio de un hombre (S.Brizé) – En primera plana (T.McCarthy) – La noche (E.Castro) – Sully: hazaña en el Hudson (C.Eastwood).

LUCIANO REDIGONDA
Realizador, programador general del Festival de Cine Latinoamericano Rosario
Mejor película: La flor (primera parte) (M.Llinás). Me causó la misma sensación que al ver Historias extraordinarias: ser parte de un viaje, físico, mental. Una película larga distancia, una experiencia colectiva como sólo la gran pantalla puede generar. Desde La llegada del tren a la estación el cine sigue viajando, y por suerte, encontrando nuevos destinos.
Otras: Los 8 más odiados (Q.Tarantino) – La gran apuesta (A.Mckay) – Salve César (Hnos. Coen) – Favio: Crónica de un director (A.Venturini) – Mi gran noche (A.de la Iglesia) – Sully: hazaña en el Hudson (C.Eastwood) – Hell or High Water (D.Mackenzie) – Dos tipos peligrosos (S.Black) – Regreso con gloria (Trumbo) (J.Roach)
Mención especial: Cartel landAmanda Nox (documentales de Netflix)

PATRICIO CARROGGIO
Realizador (El perro de Ituzaingó)
Mejor película: Fuoccoammare (G.Rosi). Fusiona documental y ficción, actualidad y poesía con mucho acierto.
Otras: Ahora sí, antes no (Hong San Soo) – Everybody wants some (R.Linklater) – Sully, hazaña en el Hudson (C.Eastwood) – La larga noche de Francisco Sanctis (F.Márquez/A.Testa).

FRANCISCO MATIOZZI MOLINAS
Realizador (Murales, el principio de las cosas), fotógrafo, productor
Mejor película: Oleg y las raras artes (A.Duque). El tratamiento de los espacios, el proceso creativo en su plenitud que nos llega mas allá del cine.
Otras: La larga noche de Francisco Sanctis (A.Testa/F.Márquez) – Anomalisa (Ch.Kaufman/D.Johnson) – El imposible olvido (A.Habegger) – Misterios de Lisboa (R.Ruiz) – Cuerpos dóciles (D.Gachasin) – Capitán América: guerra civil (A./J.Russo)
Mención especial: Daredevil – GothanStranger ThingsThe O A (series). Y una mención especial para la serie 7 latidos realizada por mis alumnos y egresados.

MATÍAS ORTA
Crítico, cocreador de A Sala Llena
Mejor película: Elle (P.Verhoeven). Deliciosa obra maestra de la perversión, que confirma el talento de una actriz consagrada y la potencia de uno de los directores más audaces.
Otras: El Renacido (A.González Iñárritu) – La larga noche de Francisco Sanctis (A.Testa/F.Márquez) – La bruja (R.Eggers) – Deadpool (T. Miller) – Dos tipos peligrosos (Sh.Black) – Rogue One: una historia de Star Wars (G.Edwards) – Gilda, no me arrepiento de este amor (L.Muñoz) – No respires (F.Álvarez) – El eslabón podrido (V.J.Diment)
Mención especial: The People vs. O.J. Simpson: American Crime Story (serie)

MEX FALIERO
Crítico, creador-editor de Fancinema
Mejor película: Sully, hazaña en el Hudson (C.Eastwood). En un tiempo donde el cine se ha convertido en un exceso constante, Clint Eastwood exhibe la mayor virtud: síntesis, concreción narrativa, nada sobra y nada falta.
Mención especial: The night of (serie de HBO). Registra con sobriedad y máxima virtud narrativa los mecanismos que componen las instituciones, los exhibe en movimiento y demuestra cómo ese movimiento impacta en lo humano.

MILTON SECCHI
Realizador (Lo-Fi, Donde no hay nada), asistente de dirección de La helada negra y La siesta del tigre
Mejor película: Oleg y las raras artes (A.Duque) y El viento sabe que vuelvo a casa (J.L.Torres Leiva). Dos miradas libres y frescas, fascinadas con lo que filman.

OSCAR CUERVO
Crítico, periodista (La otra, Radio Gráfica)
Mejor película: Los 8 más odiados (Q.Tarantino) y Homeland (Iraq Year Zero) (A.Fahdel). Dos extremos del cine posible: un falso western devenido en grand guignol y un documental que registra la cotidianeidad de la guerra desde la perspectiva familiar exhiben la imposibilidad de conciliar en la pantalla lo que en el mundo actual está desquiciado.
Otras: La noche (E.Castro) – CUMP4RSITA (R.Perrone) – Train to Busan (Y.Sang-ho) – Lejos de ella (J.Zhang-Ke) – La luz incidente (A.Rotter) – Julieta (P.Almodóvar) – Carol (T.Haynes) – Todo comenzó con el fin (L.Ospina).

MARTÍN IPARRAGUIRRE
Crítico, periodista (La mirada encendida, diario Hoy Día Córdoba)
Mejor película: Como me da la gana 2 (I.Agüero). Por ser la expresión más libre y lúcida de las posibilidades que puede brindar el cine para establecer una relación reflexiva, al mismo tiempo que amorosa, consigo mismo y con el mundo; y Homeland (Iraq Year Zero) (A.Fahdel), la película de nuestra era [incluida ya por mí en este espacio en 2015], por el acceso que permite a una cultura infinitamente estigmatizada.
Otras: Misterios de Lisboa (R.Ruiz) – Paterson (J.Jarmusch) – Sieranevada (C.Puiu) – A quiet passion (T.Davies) – Tangerine (S.Baker).

GUSTAVO ESCALANTE
Programador general del Festival Latinoamericano de Cine Rosario, responsable del archivo del CAR
Mejor película: Los 8 más odiados (Q.Tarantino). Porque con esta película Tarantino demuestra una vez más que la cinefilia (no patológica ni snob, si no la del orden de la pasión y de la erudición) puede ser una bandera artística a enarbolar. Un estilo auténtico y honesto. Como espectador agradezco y disfruto cuando un director quiere realmente hacer cine.
Otras: Estación Zombie (Y.Sang-ho) – Dos tipos peligrosos (S.Black) – Hell or High Water (D.Mackenzie) – Zootopia (B.Howard/R.Moore/J.Bush) – En primera plana (T.Mccarthy) – El eslabón podrido (V.J.Diment) – Favio: Crónica de un director (A.Venturini) – Gilda, no me arrepiento de este amor (L.Muñoz) – La bruja (R.Eggers) – Mi gran noche (A.de la Iglesia)
Mención especial: The People v. O.J.Simpson [Serie] y los cortos Uncanny Valley (Federico Heller) y O teto sobre nós (Bruno Carboni), vistos en el 23º Festival de Cine Latinoamericano Rosario.

FERNANDO HERRERA
Realizador, responsable del videoclub y espacio cultural Mirada Alternativa
Mejor película: Capitán Fantástico (M.Ross). Solidez en todos los rubros, actuaciones convincentes y un dilema interesante, pero además, y por sobre todas las cosas, corazón. Talentos al servicio de emociones genuinas.
Otras: 45 años (A.Haigh) – Anomalisa (Ch.Kaufman/D.Johnson) – Salve César (Hnos.Coen) – Carol (T.Haynes) – Creed: corazón de campeón (R.Clooger) – Juana a los 12 (M.Shanly).
Mención especial: Me sumo a la ochentosa legión de fans de Stranger Things.

TOMÁS LIPGOT
Realizador, guionista (El árbol de la muralla, Vergüenza y respeto)
Mejor película: La luz incidente (A.Rotter). Una obra maestra, uno de esos pocos casos en los que el cine logra evocar con su lenguaje lo real del fenómeno humano.

MARCELO VIEGUER
Licenciado en Comunicación Audiovisual, regente de Escuela Pcial de Artes 3 (Venado Tuerto)
Mejor película: Sully: hazaña en el Hudson (C.Eastwood). Porque el saber del cine en la construcción del personaje, del film y del director se manifiesta en cada escena de la película.
Otras: Animales nocturnos (T.Ford) – Julieta (P.Almodóvar) – Sangre de mi sangre (M.Bellocchio) – Elle (P.Verhoeven)
Mención especial: Deadwood (2004-2006), serie revisitada.

MARTÍN FRAIRE
Periodista, programador en Cineclub Paradiso (San Jorge)
Mejor película: Elle (P.Verhoeven). Es actual, poderosa y se convierte en un intenso compendio de sensaciones. Verla es una sorpresa constante. Isabelle Huppert es simplemente perfecta. Verhoeven pone todo su talento a disposición de una película inolvidable.
OtrasAnomalisa (Ch.Kaufman/D.Johnson) – Café Society (W.Allen) – Capitán Fantástico (M.Ross) – Carol (T.Haynes) – El hijo de Saúl (L.Nemes) – Julieta (P.Almodóvar) – Los 8 más odiados (Q.Tarantino) – Tangerine (S.Baker) – Everybody Wants Some (Richard Linklater)
Mención especial: Peter Capusotto y sus videos.

ALEJANDRO RICAGNO
Crítico, perodista
Mejor película: Misterios de Lisboa (R.Ruiz).
Otras: la extraordinaria Sangre de mi sangre (M.Bellocchio), la bergmaniana 45 años (A.Haigh), El precio de un hombre (S.Brizé, película para estos tiempos), las argentinas La luz incidente (A.Rotter), Lulú (L.Ortega), Crespo, la continuidad de la memoria (E.Crespo) y La larga noche de Francisco Sanctis (F.Márquez/A.Testa, película también para estos tiempos canallas).
Mención especial: Baal (V. Schlöndorff retratando a Fassbinder sin saber que lo estaba retratando) y los films Dziga Vertov de Godard , vistos en Sala Lugones.

CRISTIAN ANDRADE
Realizador, programador de la muestra de cine interdisciplinaria Conecta
Mejor película: Lejos de ella (J.Zhang-Ke) y Sangre de mi sangre (M.Bellocchio). Diferentes en estéticas y narrativas pero ambas emotivas, lúcidas y lúdicas películas de saltos temporales, realizadas con mucha libertad y belleza, que reflexionan provocativamente sobre el mundo actual.
Otras: By the time it gets dark (A.Suwichakornpong) – La reconquista (J.Trueba) – La acusación [Court] (Ch.Tamhane) – El auge del humano (E.Williams) – Sieranevada (C.Puiu) – Las lindas (M.Liebenthal) – Le nouveau (R.Rosenberg) – Julieta (P.Almodóvar)

GABRIEL GUILLAUMET
Realizador, fotógrafo, docente
Mejor película: Los 8 más odiados (Q.Tarantino). Por la fotografía, por el personaje de Kurt Russell y por el manejo del suspense (repite una vez más la fórmula y le da resultado, sabe demorar el tiempo justo lo que tarde o temprano sabemos que va a pasar porque es una película de Tarantino).

DIEGO FIDALGO
Realizador (Hombres de ideas avanzadas, El origen del pudor, Fotosíntesis), productor (Oxímoron)
Mejor película: A la sombra de las mujeres (P.Garrel). Siempre espero las películas de este artesano del cine que es Philippe Garrel. Sus películas dan vueltas en círculos sobre la misma temática, tal vez por eso de que en definitiva el tema o la obsesión de un artista son siempre los mismos. Película a película va entregando capítulos de un libro donde los temas son el amor, las relaciones, lo complejo de los sentimientos y las personas. En este caso, profundiza el desafío que suponen las relaciones monogámicas y las dificultades cuando en esa sociedad uno, y en este caso los dos, rompen el pacto de la fidelidad. Es un cine a escala humana, sin demasiados artilugios pero efectivo, directo, de una franqueza que conmueve.
Otras: Capitán Fantástico (M.Ross) – La helada negra (M.Schonfeld).

LUIS FITTIPALDI
Actor, director teatral, editor de Rosariocine
Mejor película: En primera plana [Spotlight] (T.Mccarthy). Muestra un tema real y palpable, aun cada día más.
OtrasCarol (T.Haynes) – Los 8 más odiados (Q.Tarantino) – Regreso con gloria (J.Roach) – 13 Horas (M.Bay) – El Renacido (A. González Iñárritu) – La Bruja (R.Eggers) – Mi gran noche (A.De la Iglesia) – Miedo Profundo (J.Collet-Serra)
Mención especial: Bone Tomahawk (S. Craig Zahler) y Elvis y Nixon (Liza Johnson), vistas en Blue Ray.

GERMÁN GENTILE
Realizador, creador de Qué mira Rosario?
Mejor película: Lejos de ella (J.Zhang-Ke). Porque me hizo emocionar con una canción de los Pet Shop Boys.
Otras: Algunas chicas (S.Palavecino) – Carol (T.Haynes) – Creed (R.Coogler) – La larga noche de Francisco Sanctis (A.Testa/F.Márquez).

DIEGO M. CASTRO
Realizador, guionista 
Mejor película: Elle (P.Verhoeven). Una película inquietante, retorcida e incómoda, con personajes que nunca reaccionan como uno esperaría.
Otras: Aferim! (R.Jude) – La luz incidente (A.Rotter).

ÁLVARO FUENTES
Docente, crítico (La cueva de Chauvet), editor de La imagen primigenia / Un enfoque multidisciplinar del cine
Mejor película: El sacrificio de Nehuen Puyelli (José Campusano). Toca un tema complejo de nuestra sociedad con una contundencia necesaria.

NADIR MEDINA
Realizador (El espacio entre los dos, Instrucciones para flotar un muerto)
Mejor película: Cosmos (A.Zulawski). No me gusta mucho la idea de tener que exponer por qué me gustan las pelis.
Otras: Lejos de ella (J.Zhangke) – El Ornitólogo (J.P.Rodrigues) – Rester vertical (A.Guiraudie) – Carol (T.Haynes).

ESTEFANÍA CLOTTI
Ilustradora, animadora, realizadora
Mejor película: El precio de un hombre (S.Brizé). Me movilizó desde el primer plano. La trama y las actuaciones acompañan el drama de un tipo común, sin golpes bajos.
Otras: Francofonía (A.Sokurov) – Capitán Fantástico (M.Ross) – La habitación (L.Abrahamson) – Mustang (D.G.Ergüven) – Recuerdos secretos (A.Egoyan) – Regreso con gloria (Trumbo) (J.Roach)
Mención especial: Ha vuelto (Netflix).

JAVIER MATTEUCCI
Productor (Bronce, Amadoras), realizador
Mejor película: Amigos de armas (T.Phillips). Me pareció absolutamente genial, la película del año: súper fresca, inteligente y súper contemporánea.
Otras: Deadpool (T.Miller) – Capitán América: guerra civil (A./J.Russo) – Contra Paraguay (F.Sosa) – El buen amigo gigante (S.Spielberg) – El libro de la selva (J.Favreau) – El renacido (A.González Iñárritu) – La helada negra (M.Schonfeld) – Los 8 más odiados (Q.Tarantino) – Sully: hazaña en el Hudson (C.Eastwood)
Mención especial: Westworld (temporada 1), Stranger Things (temporada 1) y Mr.Robot (temporada 2)

MAIA FERRO
Realizadora, animadora
Mejor película: Rara (P.San Martín). Un tema actual contado desde el punto de vista de quienes más terminan sufriendo por el accionar retrógrado de un país tan cerrado como Chile.
Mención especial: Postres (serie web de Nicolás Méndez), porque sin miedo construye personajes.

ALFREDO SCAGLIA
Director de Cineclub Rosario
Mejor película: Francofonía (A.Sokurov). En la misma linea de El Arca Rusa, Alexander Sokurov logra plasmar nuevamente una verdadera y auténtica obra de arte cinematográfico.

Imágenes: fotogramas de Carol, Misterios de Lisboa, Sully: hazaña en el Hudson, Lejos de ella (arriba, de izq a der), Los 8 más odiados, La larga noche de Francisco Sanctis, La luz incidente (abajo, de izq a der).

Balance de “La Internacional Cinéfila” aquí

Balance 2015 aquí

Dos refugios cinéfilos que persisten en Rosario

Como refugios en donde películas en DVD, VHS y Blu-ray sobreviven a las sacudidas tecnológicas, unos pocos videoclubes dan saludables señales de vida en una ciudad como Rosario, últimamente más interesada en ceder ante suculentos negocios inmobiliarios que en proteger espacios de valor arquitectónico y cultural. Así como a fines de los ’80 la proliferación de estos locales se veía como amenaza para el cine y la TV, hoy los cambios de hábito y la explosión de posibilidades que da internet los ha llevado a ir cerrando sus puertas, uno tras otro. Algunos medios locales se han hecho eco del fenómeno, sin reparar que estas pérdidas van más allá del negocio del alquiler y venta de producciones audiovisuales en formato hogareño: los buenos videoclubes son, también, lugares de encuentro, consulta, difusión y aprendizaje. En Espacio Cine destacamos la existencia de dos de ellos, que persisten con mejoras y ampliación de sus propuestas, verdaderos oasis cinéfilos en medio del trajín urbano. Para conocer todo lo que tienen para ofrecer a sus clientes y ocasionales visitantes entrevistamos a Fabián del Pozo (parte del equipo que llevó adelante, años atrás, la revista especializada El Eclipse), titular del histórico  y completísimo Videoteca, ubicado en Entre Ríos 1772, y a Fernando Herrera (realizador y columnista de cine en programas de radio y medios gráficos), a cargo del amplio y luminoso Mirada Alternativa, situado en Corrientes 529.

  1. ¿Cómo empezaste a trabajar y a involucrarte en el mantenimiento y crecimiento del local?
  2. ¿Qué ventajas te parece que sigue ofreciendo el alquiler o la compra de una película original?
  3. ¿Qué función te parece que cumple, o debería cumplir, un videoclub en la actualidad?
  4. ¿Qué beneficios ofrece tu local, además de la posibilidad de alquilar y comprar películas?
  5. ¿Recordás anécdotas que te hayan hecho sentir que mantener vivo el espíritu de un videoclub valía la pena?

FABIÁN DEL POZO

Del Pozo inaugurando este año el nuevo espacio para actividades culturales de Videoteca

Del Pozo inaugurando este año el nuevo espacio para actividades culturales de Videoteca

1) Hace más de 23 años que me dedico a esta apasionante actividad (exactamente desde mayo de 1993) y por mi avidez de conocimiento e inquietudes respecto al fascinante mundo del cine, para mí fue algo natural que poco a poco me fuera involucrando en distintos niveles de colaboración y sugerencias respecto a modificaciones dirigidas a brindar una oferta cada vez más variada al cliente: corrección de catálogos, organización de nuevas secciones, incorporación de mejoras. Debo agradecer el hecho de haber trabajado en un ámbito en el que siempre se escuchó y valoró mi opinión.
2) Innumerables ventajas, que van desde la relación de confianza mutua que se establece con los clientes, hasta la enorme diferencia de variedad y calidad que podemos ofrecer –por ejemplo, en el caso del soporte Blu-ray, concebido para explotar al máximo las virtudes de la alta definición en imagen y sonido– comparada con otras formas de reproducción como el anterior soporte DVD o el hoy en boga streaming desde internet, que dependerá siempre de un intermediario (el proveedor de la conexión), condicionando el acto de disfrutar una película a parámetros como la velocidad de conexión y el costo de esa tarifa, más allá del equipamiento tecnológico que cada uno disponga en su hogar.
3) Una principal e inigualable: creemos que el videoclub, entendido como nosotros siempre lo entendimos, sigue siendo un vehículo cultural insustituible a la hora de orientar en la elección de una película para ver en casa; un servicio que no puede ofrecer ninguna de las otras tecnologías disponibles para entretenimiento hogareño. Esa pauta fundamental, complementada con la oferta de otros servicios (reservas, cadetería, digitalización de material particular), más el uso de la tecnología en la comunicación al cliente, nos permite estar vigentes en una época de alta competitividad –muchas veces en desventaja– y cifras desalentadoras en el mercado.
4) El más importante de todos: el conocimiento del material del que disponemos. De nada nos hubiera servido ser un gran local que acumula una enorme colección de más de 25.000 títulos si no halláramos todos debidamente catalogados, clasificados y ordenados, prestos a ser encontrados para atender las diversas demandas de nuestros socios, y si a su vez nosotros no estuviéramos preparados para acceder a ellos. También este año incorporamos grandes novedades: una tiene que ver con la apertura de un buzón para una devolución sencilla, rápida y fácil –una demanda pendiente que decidimos implementar esta temporada–, y la reciente inauguración de un salón de usos múltiples (SUM), espacio cultural que permite albergar cómodamente en el local actividades diversas como proyecciones, presentaciones, charlas, conferencias, clases y muestras, emprendimiento pensado para conectar tanto el material del que disponemos con su entorno, nuestra clientela y la importante capacidad de notables docentes de la ciudad que son habituales clientes de Videoteca.
5) Sí, totalmente reales, presentes y vigentes, puedo relatar dos ocasiones puntuales –más allá de las cotidianas– de haber sentido apoyo masivo en cantidad, calidad y calidez de opiniones. Se dieron en el contexto de compartir en nuestras redes sociales un par de notas recientes, una en medio gráfico (La Capital) y otra en televisivo (De 12 a 14), muy negativas y concluyentes respecto de nuestro rubro. Las opiniones a nuestro favor de quienes intervinieron fueron contundentes y alientan a pensar que, más allá del rédito económico, los esfuerzos por sostener nuestra actividad no son en vano. Escuchar a clientes que en el mostrador manifiestan Por favor sigan ó ¿Uds. no piensan cerrar, no?, o leer una opinión favorable de un usuario en el facebook del medio gráfico que cerraba con la expresión Aguante videotecarosario, gratifican enormemente. El corolario de todo esto fue la creación de sendos hashtags para difusión en las redes:  #aguantevideotecarosario y #videotecapiensaseguir.

FERNANDO HERRERA

Herrera el año pasado junto a Rocambole, que presentó su último libro en Mirada Alternativa

Herrera el año pasado junto a Rocambole, que presentó su último libro en Mirada Alternativa

1) Empecé a trabajar como empleado en el videoclub Alternativa en el año 2006. En 2010 concreté un proyecto para generar un espacio dentro de esa empresa, llamado Mirada Alternativa, que tenía su propia dinámica, con nombre, logo y facebook propios, y un lugar asignado en cada local. Dicho espacio se especializaba en el cine de autor y cine clásico. En 2015 Mirada Alternativa se independiza de la empresa, quedándose con un local propio en calle Corrientes 529, con la idea de ampliar el videoclub, reforzando su condición de club y abriendo un espacio cultural complementario para el desarrollo de ciclos, talleres y otros eventos.
2) En primer lugar, la cantidad de títulos (22.000). Muchas películas difíciles de encontrar en internet y otros medios se pueden conseguir en óptima calidad en el video. Esto se hace más evidente con los estrenos en Blu-ray y los clásicos ordenados por autor en DVD. La idea es cubrir todo el espectro, que va de lo último a lo primero.
3) Ya que comparte su rol de proveedor de películas con otras fuentes, la función actual de un videoclub debería ser fortalecer su condición de club y de espacio cultural.
4) A la oferta de películas habría que sumarle muchos artículos relacionados, sobre todo remeras, juguetes y posters. En mayo de este año inauguramos el Espacio Cultural, una sala para asistir a ciclos y talleres de cine, y desarrollar otras actividades y eventos. Entre otras actividades importantes, desde junio funciona allí un taller de Historia del Cine llamado 24 Fotogramas, que tendrá una segunda edición a partir de febrero del año que viene. También estamos iniciando propuestas que combinan el cine con la gastronomía.
5) Ante el embate mediático de este último invierno, que decretó el fin de la era de los videoclubes en un par de notas televisivas y gráficas plagadas de desinformación, muchos clientes se acercaron preocupados y nos expresaron su alivio cuando les comunicamos que no pensábamos cerrar. Día a día nos alientan a seguir adelante con nuestra actividad.

Por Fernando G. Varea

Las imágenes corresponden al frente del local de Videoteca (izq) y el interior de Mirada Alternativa (der)

Nuevas historias y miradas en el espacio santafesino

Una de las primeras iniciativas de Espacio Cine, siete años atrás, fue convocar a los ganadores del Concurso de Proyectos de Producción y Realización Audiovisual (organizado por la Secretaría de Producciones e Industrias Culturales de la pcia. de Santa Fe, dependiente del Ministerio de Innovación y Cultura), para conocerlos y compartir sus inquietudes. Una vez terminados y lanzados al ruedo, algunos de aquéllos trabajos (Los labiosLos teleféricos, Guía de Rosario misteriosa, El gran río, 8:05, Punto QomLos nueve puntos de mi padreLa infinita distanciaSustancias elementales y otros) consiguieron repercusión y premios. Puede decirse que la difusión de esas producciones (que, de alguna manera, terminaron siendo referentes de la calidad de la producción audiovisual santafesina) comenzó con aquella encuesta, extendiéndose después a otros medios. Este año repetimos la experiencia, invitando a los responsables de los proyectos del área audiovisual seleccionados en la 9ª edición de la Convocatoria Espacio Santafesino para que anticipen algunas características de sus obras en preparación. Vale la pena poner atención en los nombres y datos que se despliegan a continuación: de estos cortos, series y películas se hablará mucho, seguramente, en los próximos meses, a medida que vayan concretándose y revelándose en diversas pantallas.
Preguntas:
1) ¿De qué se trata tu proyecto?
2) ¿Cuáles son tus expectativas?

PATRICIO CARROGGIO
(Categoría Largometraje en Producción, Proyecto de ficción Siempre es tarde)
1- Gustavo Maffei y Eugenia Solana son amigos de hace muchos años. A pesar de eso nunca habían actuado juntos y tenían ganas. Me convocaron para filmar algo con ellos. Lo que podía haber terminado como un corto se volvió mas grande y de una forma natural se ha convertido en un largometraje. La historia se está construyendo a medida que avanzamos. Así que en cualquier momento puede tener un giro inesperado. Es una película de ideas sencillas que plantea situaciones sin profundizar demasiado en ellas. Tampoco resuelve ni cierra las tramas. Un fresco de la vida de dos amigos. Un fragmento de lo que podría ser una historia mas grande.
2- Estamos en un momento en que las ventajas de proyectar tu película en internet ya pasaron. Ahora hay un magma infinito de contenidos vara ver en la red donde una película sencilla desaparece como gota en el mar. El reto es poder acceder a pantallas grandes que sean apreciadas por el público. Hace ya muchos años que estas pantallas han quedado concentradas exclusivamente en los festivales de cine y uno o dos cines por ciudad grande. Es una forma de distribución elitista, que excluye a producciones que están fuera del gusto de los programadores. Entonces para ver algunas películas, o tomás un avión a la República Checa para asistir al festival que la ha programado, o no las podés ver nunca más, ni siquiera piratearlas por internet porque nadie tuvo oportunidad de subirlas. Se mantiene de cierta forma esa quimera romántica que había antes por ir a ver una película que te interesaba, aunque después te llevaras una decepción enorme porque era un bodrio y tuviste que ir a no sé donde a verla. No soy muy romántico. Una forma que me parece muy interesante es lograr generar un público como hacen las bandas de música. Pero con el paradigma habitual de tres años para mostrar una película es complicado lograrlo.
http://www.patriciocarroggio.com/

LEONARDO DAVICINO
(Categoría Documental digital, proyecto El niño de la nube)
1) El niño de la nube es un proyecto documental que aborda la vida y el pensamiento del pedagogo uruguayo Jesualdo Sosa, inspirado en su libro Vida de un maestro, en el que narra las vivencias del año escolar en una humilde escuela rural de Canteras del Riachuelo en los años 30. Lo interesante de este personaje es que abordó la educación siendo detractor del sistema educativo clásico, extrayendo de cada niño su expresión creadora y enseñándoles fuera del aula. Jesualdo optó por una escuela que funcionara como espacio político, cultural, recreativo, y un hogar para el niño. Sus alumnos eran provenientes de familias de inmigrantes de variadas nacionalidades, sumergidos en una profunda miseria económica, sin embargo la lucha llevada a cabo por Jesualdo demostró que, desde una escuela que escapara a la tradicional, se podía extraer la expresión creadora de cada alumno. Los poemas y las acuarelas de esos niños acompañaron los seminarios que Jesualdo dio por el mundo, una vez que tuvo que exiliarse de Uruguay y sus libros fueran prohibidos. Este documental tendrá un fuerte arraigo estético basado en los dibujos de aquellos niños, donde se planteará una narrativa de animación y recreación, marcando una delgada línea entre lo documental y la ficción.
2) Las expectativas con este proyecto, que ya se viene trabajando y moldeando hace dos años, es la que todo cineasta tiene: que pueda concretarse y plasmarse en pantalla para ser visto por la mayor cantidad de espectadores posibles. Al ser un documental con una temática educativa, pensamos en la posibilidad que pueda ser visto en los distintos ámbitos de las instituciones educativas y ser un material que sirva a alumnos y docentes, pero no recaer sólo en ese espacio. Al tener una impronta poética desde su narrativa estética y escapar al típico documental de entrevistas, creemos que puede tener otro tipo de receptividad en el público en general, no viéndolo como un material didáctico sino como un producto artístico. Creo que como realizador uno no debe dar mensajes digeridos al público con sus producciones, sino generar preguntas. Se trata de que el espectador pueda generar un diálogo interno con el film.

DIEGO FIDALGO
(Categoría Documental digital, , Proyecto Fotosíntesis
1) Fotosíntesis es un documental de observación que sigue los pasos de Matías Sarlo, un fotógrafo de la región que viene desarrollando un registro de la mutación y pérdida de la cultura rural. En el 2012 realizamos la primera jornada de rodaje juntos, en su pueblo, durante una cosecha de soja, y de allí para acá venimos registrando regularmente distintos eventos relacionados a su obra. Matías aborda desde una mirada lateral el problema del extractivismo y la sojización, a través de la denuncia y de la poesía que quedan atrapadas en sus fotografías: la migración interna, la pérdida de trabajos; la excesiva acumulación de riquezas; el abandono de prácticas rurales; la desaparición de los lugares de encuentro en los pueblos; los lazos cortados entre generaciones. Matías trabaja un tema y arma series de 10 fotografías y sigue adelante con otra serie. Se propuso hacer este registro de la cultura rural durante 10 años, arrancó en el 2009. El disparador de este trabajo fue el darse cuenta que cada vez que volvía a su pueblo (Rafael Obligado) se daba cuenta que los lugares de encuentro iban desapareciendo: el club, la escuela, la biblioteca, la cancha de fútbol… Fueron cambios paulatinos, no fue de golpe.
2) Creo haber podido capturar el espíritu que mueve la obra de Matías, que intenta rescatar lo esencial, lo que realmente es importante, los lazos afectivos entre las personas, esos que perduran sobre lo material, la confianza en el otro; todo eso que el capitalismo encarnado en el extractivismo salvaje se ha encargado de destruir e intenta desterrar. Finalmente, Matías está empezando una nueva serie que aborda el tema de las migraciones inversas, es decir, los que abandonan las ciudades para irse a vivir al campo, lo cual dista de la realidad idílica setentosa, hoy en el campo te fumigan sobre tu cabeza y tenés que ir a poner el cuerpo a todas las adversidades que eso implica.
http://oximoroncine.blogspot.com.ar/

PABLO RODRÍGUEZ JÁUREGUI
(Categoría Cortometraje de animación, Proyecto Mi bisabuelo es un vampiro)
1) Se trata de un corto de 15 minutos en la técnica de dibujo animado tradicional dirigido a chicos de entre 6 y 10 años, pero también de interés general. Dos hermanos mellizos de 10 años visitan la oscura mansión de su bisabuelo por su cumpleaños 122. El bisabuelo es un tipo raro que nunca sale de día, y de noche sólo sale para ir al cine a ver películas de terror. Siguiendo la historia del bisabuelo, que nació el mismo año que el cine llegó por primera vez a la ciudad de Santa Fe, se contará la cronología de las proyecciones de películas allí, desde los cines al aire libre, en bares y hoteles, a la construcción de las salas que, en su mejor momento, llegaron a ser 22 en los años 60. Más luego, a partir de la llegada de la TV a Santa Fe, la progresiva desaparición de las grandes salas, migrando el consumo de películas a nuevos formatos de pantallas. En el fondo Mi bisabuelo es un vampiro trata sobre la relación que tenemos los cinéfilos con las películas y con las salas de cine y sobre el deseo de ir al cine.
2) El proyecto está pensado como un disparador para conversar con los chicos de esta década sobre cómo era la experiencia colectiva de ir regularmente a cines llenos y ruidosos distribuidos en todos los barrios. Invitarlos a buscar los edificios que quedan en pie de las antiguas salas y preguntarle a sus mayores cómo era su relación con las películas.

ESTEFANÍA CLOTTI
(Categoría Cortometraje de animación, Proyecto Juan Cambiante)
1) Mi película es un cortometraje animado que cuenta la historia de un grupo de personajes que tiene distintas cualidades físicas, el personaje principal cambia de aspecto constantemente. Estos personajes trabajan en una fábrica donde estas cualidades son transformadas en defectos a partir del trabajo que les es asignado. A partir de una ola de despidos deciden tomar la fábrica y reorganizar las tareas, pudiendo hacer valer esas cualidades como virtudes. El proyecto se caracteriza por ser una animación 2D tradicional coloreada con acrílico y acuarela. Representa mi línea de trabajo diario, mantiene mi línea personal.
2) Que lo vea muchísima gente, que circule y que guste.
http://estefaniaclotti.blogspot.com.ar/

ANDRÉS ALMASIO
(Categoría Serie web; Proyecto Verdadera verdad
1- Es una serie de animación, una especie de fábula filosófica delirante. La idea es combinar momentos reflexivos, cómicos y satíricos. Una trama que sorprende.
2- Mis expectativas se resumen en poder plasmar un grupo de ideas en un lenguaje audiovisual concreto y lograr identificación en las preguntas, más que en las respuestas, que plantea la serie.

SANDRA MARTÍNEZ / ARTURO MARINHO
(Categoría Serie web; Proyecto Los conversos
1) Narra las historias de cinco voluntarios talleristas y cinco internos participantes de los talleres, que desafiando la lógica carcelaria imperante en los contextos de privación de la libertad, se convierten mutuamente. Cada uno encuentra su espejo en el que viene del otro lado. En cada uno de los capítulos la frontera entre el adentro y el afuera se desvanece: alfabetización, fotografía, música, poesía, lectura. La serie web pone en escena un diálogo entre mundos opuestos que se transforman en complementarios: al final de los talleres ya nadie vuelve a ser el mismo.
2) Desde el inicio mismo de la investigación, hace un año y medio atrás, la motivación ha sido visibilizar lo que consideramos un acontecimiento, esta particularidad universal con potencial de ser válida para muchos. La posibilidad de filmar este proyecto, que nos otorga la instancia de Industrias Culturales de Santa Fe, es definitoria y definitiva para lograr ese objetivo.

ELAD ABRAHAM
(Categoría Desarrollo de Proyectos de Largometraje; Proyecto Bajar, subir, bajar)
Es el relato de mi vida. De cómo nací en medio de la guerra del Líbano durante el exilio de mis viejos en Israel, que volvieron a Argentina con la democracia. De cómo me crié en Rosario y recibí formación sionista hasta que en el 2001, con los exilios económicos masivos, me volví a Israel. De cómo estando allá, luego de un año y medio, me echaron del ejército por presunta locura. De cómo volví a Rosario y empecé a desarmar los mecanismos de manipulación que hace el estado de Israel para ocultar un genocidio tan grosero que las comparaciones históricas nos obligan a preguntarnos ¿cómo puede ser que no aprendimos de nuestra propia experiencia en la Shoá? ¿cómo podemos hacer impunemente una limpieza étnica en Palestina?… La particularidad de este proyecto es que, si bien la trama gira en torno a la evolución histórica de un personaje, no está contado únicamente con recursos narrativos típicos de los documentales de denuncia. Podríamos pensar que el término que más se acerca a nuestra propuesta es el de ensayo audiovisual, que conjuga la reflexión teórica con la mirada poética y subjetiva del autor. El tema es muy complejo y áspero cómo para pensarlo únicamente desde verdades absolutas, o discursos polarizantes. Creo que funciona mejor generar preguntas y dudas, que certezas que sólo les reafirman las posturas a quienes ya han tomado partido. Esta perspectiva subjetiva le permite al espectador surfear el drama con el personaje y hacerse un abanico de preguntas cercano o inspirado por este sujeto que elige dejar de ser judío para devenir simplemente humano. La búsqueda filosófica de fondo está en la construcción de una ética responsable, racional y sensible, pero no supersticiosa ni mística. Este film parte de la convicción de que no debemos tirar bajo la alfombra las preguntas incómodas para perpetuar el statu quo. Hay una injusticia desproporcionada que cada vez que alguien la denuncia es tildado de antisemita. Yo soy israelí de nacimiento, y argentino por opción; hago esta crítica con la esperanza de  que genere movimiento y colabore para transformar el estado de Apartheid (similar a lo que fue el régimen sudafricano) que hoy por hoy se vive en Palestina.
https://bajarsubirbajarfilm.com/

CRISTIAN CABRUJA
(Categoría Desarrollo de Proyectos de Largometraje; Proyecto El Diego y la Claudia)
1) Diego Armando Barrancosa, un niño de 12 años hijo de la crisis del 2001, es un apasionado por el fútbol. Sueña con ser el mejor jugador, ganar el campeonato del barrio y conquistar a Claudia, la chica de sus sueños. Le está yendo muy mal en los estudios debido a la reciente muerte de su padre. Si no pasa de año, su madre no lo dejará jugar más al fútbol; por eso lo manda a una maestra particular y eso empeora más las cosas. Comienza el campeonato y se entera que su ídolo máximo va a venir a entregar un premio el día de la final. ¿Llegará Diego a fin de año sin materias a rendir? ¿Podrá jugar la final del campeonato? ¿Vendrá Maradona a su club a entregarle un premio? ¿Logrará el amor de Claudia?
2) Filmarla. Estrenarla.

ARTURO CASTRO GODOY
 (Categoría Desarrollo de Proyectos de Largometraje; Proyecto Aire)
1- Aire es una película sobre el amor de una madre por su hijo, y sobre cuánto ese amor es capaz de impulsarla a enfrentarse contra cualquier cosa que se le ponga en frente.
2- Mis expectativas son poder completar la etapa de desarrollo de manera que podamos avanzar con el proyecto hasta lograr filmarlo en las mejores condiciones posibles.

FERNANDO ZINGERLING
(Categoría Cortometraje Regional, por la Región 3/Nodo Santa Fe, proyecto Días de verano)
1) Días de verano cuenta la historia de Agustina y Franco, dos primos que se reencuentran un fin de semana en una quinta de verano donde sus familias deciden vacacionar. La relación entre ambos adolescentes crece mientras los adultos parecen no notar nada extraño. La idea del proyecto es contar a través de distintas situaciones cotidianas cómo interactúan los personajes entre sí, en especial ambos primos que están atados a un contexto familiar. También resaltar, a través de una estética correcta, el clima de verano, la sensación de calor constante y el contexto en general en el que se encuentran sumergidos los personajes de la historia.
2) El hecho de haber ganado el concurso de Espacio Santafesino le brinda al proyecto una mayor solidez en todo sentido. La realización del mismo será una experiencia enriquecedora, teniendo en cuenta también que es el proyecto final con el cual me recibiré en la carrera que estudio actualmente en el Instituto Superior de Cine y Artes Audiovisuales de Santa Fe. Esto, más el hecho de trabajar con compañeros y gente cercana al proyecto, generará un clima agradable de trabajo y una motivación para concertarlo de la mejor manera posible. 

JUAN LINCH
(Categoría Cortometraje Regional por la Región 4/Nodo Rosario; Proyecto El cumpleaños de Mora)
1- Es un cortometraje fantástico. La historia transcurre en la casa de Mora, el día de su cumpleaños número 30. Antes de que lleguen sus amigos, recibe la visita de su tío Emilio, fallecido hace varios años. Aparece sin demasiadas explicaciones, lleno de tierra y con la garganta seca. Pasan el día juntos. Con los amigos de Mora, con Male que no confía en su psicóloga, con Manuel que no pudo entrar a la Unión Europea, con Diego que quiere ser mago.
2- Espero disfrutar del proceso. Que el corto se difunda mucho y bien.

JERÓNIMO MARROQUÍN 
(Categoría Cortometraje Regional por la Región 4/Nodo Rosario; Proyecto La desaparición)
1) Es un proyecto audiovisual de ficción de suspenso, del género fantástico. De época: final de la campaña del desierto, principio de la colonización, al sur de Santa Fe. Año 1882. Inicio de la colonia Fuerte Verde. Encuentran a un aborigen desmayado en una carreta. Javier Mendizábal, juez de paz del lugar, ordena que lo aten a un árbol. El acontecimiento empieza a ser público y no tarda en generar paranoia y miedo.  Javier teme por la integridad de su colonia y ordena darlo de baja. Le pegan un tiro en la cabeza y lo arrojan en la llanura pampeana envuelto en una tela. Tiempo después, el día de la inauguración del refugio religioso, la colonia empieza a vivir hechos extraños: Mendizábal tiene una terrible pesadilla, el agua del aljibe está ensangrentada, un hombre aparece colgado en un árbol, Ana (su ama de llaves) pierde su embarazo. Mendizábal tratará de proteger a su colonia de esta maldición y del espectro, comprendiendo que debe darle sepultura al cuerpo del aborigen y que cargará para siempre con el peso de su propia cruz. Lo más cruel es saber que nunca más me sentiré cercano a nada, todo será ajeno, perdido, amargo. Solo y olvidado, le dice al espectro.
2) Esta idea surgió de un documento histórico haciendo revisionismo local: un colono de Venado Tuerto relata la aparición de un aborigen al inicio de la colonia, su intento de domesticación frustrada y su posterior asesinato. A raíz de esto, y puntualizando algunos hechos históricos que fueron sucediendo por esos tiempos, fui dándole forma al guión. Somos un equipo sólido en todas las áreas y sabemos el esfuerzo y la dedicación que nos demanda la realización de un cortometraje de estas características. La historia de las colonias en esta zona tienen características muy similares: un pasado con el peso del genocidio a los pueblos originarios, terratenientes ambiciosos con grandes expectativas alineados al poder político de turno moviendo los hilos con intereses de capital extranjeros, y los inmigrantes exiliados con la ilusión de un futuro próspero. Será un buen material para las instituciones educativas y un encuentro con nuevas preguntas para arrojarle a nuestra historia.

Por Fernando Varea

También fueron invitados a participar de esta encuesta FERNANDO MARTÍN MOLINAS e IGNACIO ESBORRAZ, ambos ganadores en la categoría Cortometraje Regional por las regiones 1/Nodo Reconquista y 2/Nodo Rafaela, proyectos Vorágine y El habitante del silencio respectivamente. Cabe destacar que entre los estímulos de Espacio Santafesino 2016 hubo menciones también para los proyectos Sesentaycinco Setentaycinco de Alejandro David (Documental digital), La dimensión descocada de Juan Pablo González (Serie Web), El viajante de Gastón Del Porto (Desarrollo de proyectos de Largometraje) y Libertad 121 de Javier Rossanigo (Cortometraje Regional).

Las imágenes corresponden a los rodajes de Fotosíntesis, Bajar, subir, bajar  y Días de verano

BAFICI 2016: de noches, viajes y búsquedas

A continuación, las críticas de Espacio Cine de algunas películas exhibidas en distintas secciones del 18º Festival Internacional de Cine Independiente de Buenos Aires, incluyendo dos visiones sobre la más polémica de las premiadas. (Por FERNANDO VAREA y JAVIER ROSSANIGO)

“La noche”

LA NOCHE (dir. Edgardo Castro).
1. (Por J.Rossanigo) El debut como director del actor Edgardo Castro fue la película que en esta edición del BAFICI más polémicas suscitó. Es que La noche, una de las tres películas argentinas que participaron de la Competencia Internacional, es un film-experiencia extremo que, en su apuesta radical, no deja a nadie indiferente. El propio Castro protagoniza su película poniéndose en la piel de un porteño cuarentañero que se aventura noche a noche por bares de mala muerte en busca de alguna compañía, con preferencia por otros hombres o travestis. Drogas, alcohol y encuentros fugaces en baños públicos suelen ser el primer acto de la larga noche que el protagonista acostumbra finalizar en el cuarto de algun hotel de alojamiento, con la compañía ocasional que haya logrado rescatar en su incursión nocturna. El revuelo mayor de la ópera prima de Castro fue convocado, sin dudas, por la seguidilla de escenas de sexo explícito narradas sin ninguna mediación formal que imponga una distancia para dejar al resguardo el pudor del espectador. En esa apuesta sería apresurado leer una intención del director por escandalizar; antes bien, parece haber allí el modo que esta película encontró para ingresar de lleno a un universo complejo y así mejor transmitir la experiencia por la que atraviesan sus personajes, que tiene que ver menos con la consecución del placer inmediato, como a primera vista pareciera ser, que con la búsqueda de una compañía que los ayude a salir de esa espiral autodestructiva en que se ha convertido su vida. Una compañía que les ayude, por ejemplo, en algo tan cotidiano como elegir una camisa en una tienda de Once, uno de los mejores episodios de La noche, donde queda en claro la forma en que la película comprende a sus personajes.

2. (Por F.Varea) Un hombre de mediana edad y clase media va encontrándose con distintas personas a lo largo de una noche en la que se suceden encuentros sexuales, periplo que lleva adelante con más desapego que placer. La cámara en mano, el sonido real y cierta desprolijidad deliberada permiten que el espectador se involucre emocionalmente con el personaje, de quien nada se sabe: los universos de la familia y el trabajo permanecen olímpicamente fuera de campo. Su realismo semidocumental (el propio Castro encarna al protagonista) parece reversionar el estilo que cierto cine argentino viene desplegando desde Pizza, birra, faso (1998) en adelante, transmitiendo sensaciones contradictorias e imponiendo -por entre el morbo y la incomodidad- una persistente atmósfera de abatimiento y desolación. Mostrar a una travesti comiendo una pizza sobre la cama de una pensión mientras el televisor desprende su habitual griterío artificioso, o a una pareja pasando el rato en un bar sin nada importante de qué hablar, llevan a ese efecto de melancolía, esbozando las coordenadas de un micromundo desangelado, desprovisto del glamour con el que suele adornarse a personajes noctámbulos. Las recurrentes escenas explícitas de sexo oral y desnudos (más algún aditamento escatológico), sin la mediación de cuerpos esbeltos, transcurren de la misma desentendida manera con la que hombres y mujeres se mueven por este círculo vicioso: no habría por qué ver un mérito en esto, y al respecto vale la pena recordar el inteligente uso que han hecho de escenas de sexo explícito, por ejemplo, los franceses Patrice Chéreau (en Intimidad, 2001) o Alain Guiraudie (en El desconocido del lago, 2013). Aunque válido como experiencia, La noche resulta un film tan indeciso, marginal y falto de magia como su protagonista.

“La larga noche de Francisco Sanctis”

LA LARGA NOCHE DE FRANCISCO SANCTIS (dir: Andrea Testa/Francisco Márquez).
(Por J.Rossanigo) La correcta ópera prima de Márquez y Testa se llevó el premio mayor de la Competencia Internacional. Basada en la novela homónima de Humberto Constantini, la película comete un acto de justicia con este libro olvidado que, esperemos, a la luz de los hechos, goce de su merecida reedición. El Francisco del título, interpretado por Diego Velázquez, es un porteño oficinista, que en plena dictadura militar parece responder con creces al estereotipo del ciudadano trabajador sin ningún vínculo gregario que lo torne sospechoso. Por los días en que Sanctis aguarda con resignación un prometido y siempre demorado ascenso jerárquico, su rutinaria vida  se ve alterada por el llamado telefónico de una vieja compañera de facultad con la que hace años no se encuentran. El aparente motivo del reencuentro: charlar sobre la posibilidad de reeditar un breve poema de barricada que publicó en una revista universitaria en los lejanos y combativos años sesenta. El verdadero: servir de intermediario para dar aviso a dos personas de que esa misma noche los milicos los van a ir a buscar. Dos nombres y una dirección que no deben ser escritos, sino memorizados, ponen a Sanctis en el ojo de un gran dilema moral. A partir de entonces, la película registra el periplo del protagonista por las calles de una Buenos Aires desierta y laberíntica que replica con ribetes expresionistas la confusa contienda que se libra al interior del personaje, entre asumir el riesgo del encargo o permanecer en su zona de confort. Un mérito de La larga noche… es que en su compacto metraje logra desarrollar el conflicto psicológico del protagonista con la ayuda de diálogos que, sin redundar, saben dosificar la información para crear el clima de suspenso que acompaña al personaje en las diferentes etapas de su conflicto hasta su decisión final. Puede señalarse, de todos modos, un error del que no se exime por más que no sea privativo de ella: es usual, y no sólo en el cine argentino, que el puntilloso trabajo de recreación de época vaya en detrimento del efecto de real que se pretende generar. En La larga noche… todos los utensilios, desde los muebles y la vestimenta de los personajes hasta los automóviles, parecen haber sido recién sacados de su envoltura, todo parece ser utilizado por primera vez; esos aires prístinos que nimban a los objetos generan una atmósfera costumbrista que, aún a su pesar, evidencian demasiado el componente artificioso del film.

“Primero enero”

PRIMERO ENERO (dir: Darío Mascambroni).
(Por J.Rossanigo) Otra ópera prima fue la gran ganadora de la Competencia Argentina. La breve película de Mascambroni tiene como escenario exclusivo las sierras cordobesas, un recorte geográfico bastante frecuentado por el cine argentino reciente, y no sólo por los directores oriundos de aquella provincia. A diferencia de películas como La laguna, La araña vampiro o Los salvajes, en Primero enero la serranía no es retratada como paisaje portador de un significado metafísico a descubrir por sus protagonistas. Y ésta, en vistas de los resultados confusos de aquellos films, es una decisión acertada en el debut de Mascambroni, cuya película interpreta al paisaje como un espacio constitutivo de la subjetividad de sus personajes, cargado de experiencias y recuerdos familiares. Un padre joven viaja con su hijo de unos ocho años a la casa que conservan hasta el momento en las mencionadas sierras cordobesas, pero de la que ahora deberán desprenderse para comprar un departamento de soltero a raíz del reciente divorcio del hombre. Mascambroni sigue de cerca esos días finales que comparten padre e hijo en la vieja casona familiar: una jornada de pesca, una zambullida al río, una caminata por el terreno accidentado del lugar. En estos episodios asoman tanto el compañerismo entre la pareja de hijo y padre, como las rispideces que muchas veces este último no sabe bien cómo sortear. El mandato paterno siempre celoso respecto de la formación del niño para que éste siga las guías de la educación que el mayor recibió durante su infancia es, quizá, la línea mejor trabajada en la película.  Así, ante la negativa del niño de comer un cordero a cuya muerte y faena asistió horas antes, el padre lo alecciona al recordarle que él mismo de chico asistía a su propio padre para carnear a los animales. En esa dialéctica de posiciones asimétricas se juegan los mejores momentos de esta película que en otros parece demasiado pequeña y contenida en la estrechez de sus límites. El resultado se acerca entonces más a un ejercicio de realización donde el director va en busca de lo que ya tiene en mente que a una obra que asuma algún riesgo, mínimo al menos, que le permita correrse de un naturalismo demasiado transitado en ediciones anteriores de un festival que, aun así, decide premiarla.

“Inmortal”

INMORTAL (dir. Homer Etminani).
(Por J.Rossanigo) La película de este director iraní radicado en Colombia fue la ganadora de la Competencia Latinoamericana, una de las nuevas secciones competitivas del último BAFICI. El cruce inusitado de nacionalidades que se dan cita en la realización puede ayudar a dar con el tono extraño que recorre esta película de estructura algo enclenque pero resultado orgánico. El tiroteo en la frondosidad de la selva entre guerrilleros y fuerzas armadas nacionales con que abre el film es el marco que le da su carnadura política. Estos combates arrojan su saldo en cadáveres al río y éste los deposita en el mar, para que finalmente sus olas los arrojen a las orillas. Allí aparece Cosme con su peregrino oficio y la cámara de Etminani se encargará en lo sucesivo de seguir. Cosme es un baqueano que vive en un humilde asentamiento junto al mar, su trabajo es el eslabón final en esta cadena fúnebre, y consiste nada menos que en rescatar los cuerpos que regurgita el mar y servir de contacto con los posibles familiares de las víctimas para que puedan dar sepultura al cuerpo. Las imágenes, que asumen su desprolijidad como un tributo a pagar por la urgencia del registro, muestran a un Cosme querible en el seno de su comunidad, donde parece adquirir el estatuto de personaje por su excéntrica tarea y la dedicación con que la realiza. Etminani registra en paralelo el periplo de Hellens, una joven que viaja a través de riachos y montañas al encuentro de Cosme, para cerciorarse de que un brazo encontrado por él sea o no el de su novio desaparecido. El encuentro no podrá concretarse, y no conviene relatar aquí la causa. El inmortal es una película cruda e inteligente que comete el acto justiciero de dimensionar las tragedias personales que suelen quedar opacadas por el sensacionalismo de las cifras; puñados de muertos innominados que el cine siempre debe ingeniárselas para rescatar del ostracismo del olvido, si es que aún persiste en su deseo ser el discurso otro capaz de pronunciar la palabra sepultada entre los pliegues de las Historias Oficiales.

HIERBA (dir. Raúl Perrone).
(Por F.Varea) A fines de los ’70, un programa televisivo de Nicolás Pipo Mancera recurría semanalmente a la novedad del croma haciendo aparecer bellas modelos en medio de célebres pinturas: sobre esa idea se mueve este nuevo film de Perrone. Con cuadros de fondo, actores llevan adelante una historia ligeramente policial apelando a gestos propios del cine mudo, tarea que busca sostenerse con una diversa banda sonora (que acude tanto a Vivaldi como a rock y cumbia pop). Dividida en actos tal vez por homenaje a aquel cine primigenio, a Hierba la afecta una caracterización de los personajes (maquillaje, vestuario, iluminación) demasiado ramplona o pueril, lo que choca con la altura artística de los paisajes que, detrás, dulcifican cada plano. Un posible referente de este ejercicio en el cine argentino podría hallarse en la obra de Leonardo Favio (en Perón, sinfonía del sentimiento asomaban algunas ideas de este tipo), aunque en Hierba el prolífico Perrone se acerca al gran director mendocino sólo en su desprejuicio e ingenuidad.

“Hierba”

JESS Y JAMES (dir. Santiago Giralt).
(Por F.Varea) Esta película dirigida por Giralt (una de las dos que presentó en el BAFICI, la otra –Primavera– formó parte de la Competencia Argentina) es lo más parecido a una fantasía gay: dos jóvenes glamorosamente informales e incomprendidos viven juntos una serie de experiencias vitales (viajes, sexo, confesiones, contemplación de la naturaleza), sin mayores preocupaciones ni necesidad de trabajar (les van apareciendo oportunidades de comida y alojamiento de la nada). No faltan la madre frívola, ni una amiga trans cuya casa enmarcada de flores parece salida de un cuento, ni un simpático amigo de rulos que durante algún tramo comparte la intimidad de la pareja en cuestión. Hay referencias cinéfilas (James Dean, Pasolini, Van Sant) exhibidas con poco disimulo, diálogos y monólogos de cursilería casi paródica, erotismo soft y actuaciones desparejas. Es evidente la capacidad de Giralt para componer buenos encuadres y encontrar locaciones adecuadas, pero su road movie -innecesariamente dividida en capítulos- no excede el posible atractivo que puede deparar una serie de postales ingenuamente transgresoras. La redime, en parte, su buena música.

(Balance del BAFICI 2015 aquí)

Una road-movie pedestre y frenética por suburbios

TANGERINE
(2015; Dir: Sean Baker)

(Por JUAN AGUZZI)
Si el método narrativo de Sean Baker (Starlet) en Tangerine ya probó su eficacia en no pocos títulos y es deudora del primer (Jim) Jarmusch, no por ello se resiente su práctica al moldear los parámetros más emblemáticos de ese estilo, es decir barrios suburbanos, conflictos melodramáticos, las calles como escenarios desprovistos pero a la vez inmejorables para todas las acciones imaginables, personajes marginales decididos a que sus vidas rueden de la mejor (siempre peor) manera posible, tiempos, tono, ritmo contagiosos que imantan para seguir las peripecias de los protagonistas sin preguntarse por lo pueril de sus objetivos, o por la inutilidad de sus efectos. El film de Baker agrega algo más a esta factura: fue rodado con un teléfono celular de última generación (de los que llaman inteligentes) que le permitió –se palpa en los giros de ciertos encuadres– una dinámica narrativa propicia para este tipo de relatos y, no menos atractivo, un tipo de pixel levemente restallante que recuerda a algunos títulos de Paul Morrisey. Lo cual da un resultado sustancial para la factura de la producción cinematográfica y es, sobre todo, la prueba de que un exiguo presupuesto –el que se necesita para filmar con un celular– no limita el armado de un buen relato; por el contrario, continúa poniendo en evidencia que los monstruosos presupuestos que aplica la industria dan como resultado productos idénticos y rápidamente olvidables.
Premiada en el Festival de Sundance y en competencia oficial en el último Festival de Mar del Plata, Tangerine monta su historia en las calles periféricas de Hollywood, en Los Ángeles, a considerable distancia del glamour con que la Meca del cine inviste sus peculiaridades, y si bien aparecen la avenida Sunset Boulevard o la mítica calle 101, sólo se trata de referencias casuales porque el conflicto que atañe a sus personajes ocurre más allá, en los aledaños donde el típico submundo bulle con sus letanías, sus contramarchas, sus desdichas y pequeñas satisfacciones.
Las (anti) heroínas de Tangerine son dos muchachas trans cuya amistad es el símbolo de una solidaridad que las marcará más allá de las vicisitudes que vivirán a tiempo completo. Personajes de una construcción rica y simple a la vez, ambas corporizan ese motor que hace andar a Tangerine hasta la última escena. Entre ellas, es Sin-Dee quien conducirá la acción luego de que su amiga Alexandra le cuente que su cafishio, a quien ella ama denodadamente, la engañó durante el mes que estuvo ausente –estuvo en prisión justamente por salvarlo a él, haciéndose cargo de una bolsa con droga– con una prostituta de su redil, para colmo una mujer (una fish, pescado, como la llaman las trans). Rella es el apellido de fantasía de Sin-Dee y es parte de una serie de tópicos –como que la historia transcurre en un día de Navidad, como la canción sosegada que canta Alexandra, como la indumentaria de mini shorts y pelucas de las chicas– con que el film se recuesta en una suerte de relato de princesas caídas en desgracia.
A partir de ese detonante, entonces, el desarrollo es vertiginoso, la engañada buscará a su fiolo, un tal Chester, por esas calles llenas de meandros y enfrentando a todos aquellos que tienen algún dato para darle pero que no lo hacen oliendo un escándalo en puerta. Como en un premeditado equilibrio, Alexandra tratará de calmar las aguas sin lograrlo. El peregrinaje, claro, se volverá más frenético hasta que Sin-Dee dé con la puta y la saque literalmente de los pelos de un quilombo (una habitación de un motel con varios habitáculos) y siga buscando a Chester con su presa en las manos mientras se vale de un slang (argot) de alto voltaje cada vez que se cruza con una fauna humana variopinta. La cámara de Baker sigue en una fina sintonía ese andar en estado alterado de Sin-Dee y se detiene en sugestivas angulaciones dando cuenta de la zozobra y de algunas dubitaciones, desde ya insuficientes para aplacar su furia.
Paralelamente, Tangerine describe las andanzas de un taxista de origen armenio, casado, con hija y con suegra, con preferencia por las relaciones ocultas con muchachas trans –con una original vuelta de tuerca en el modo con que se relaciona con ellas–, que de a poco irá convergiendo con la de las protagonistas principales. El melodrama alcanzará su máximo esplendor cuando, en un típico negocio de venta de donas, la muchacha traicionada encuentre a su novio y le ponga adelante la mujer con quien la engaña y se entere todavía de algo que empañará aún más su corazón herido; ahí mismo, para hacer volar por los aires las diferentes visiones y existencias, el armenio será interpelado en su condición de hombre de familia.
A años luz de cualquier rasgo moral, es inocultable que Tangerine transita un realismo sucio en modalidad road-movie pedestre, y pone a funcionar una mirada hacia una dimensión que siempre parece estar a contrapelo de aquella enquistada en un modelo falso y adormecido por los usos y hábitos que el sistema impone para no escupir a sus ocupantes. No hay profundidad en sus rasgos, en la diferenciación de los estadios ni en la conciencia de los personajes –ni aun en la de los armenios como pueblo trasplantado–, pero ni falta que hace, porque ese submundo vive y transpira a su manera, conforme a sus dramas y miserias, con la misma intensidad que promueve tener convicciones y un firme sentido de pertenencia.

(Crítica publicada en diario El Ciudadano)