La afición por los sobresaltos

05/02/2010 por espaciocine

VIVIR AL LÍMITE
(The hurt locker, 2008; dir: Kathryn Bigelow)

Es evidente la afición de la realizadora Kathryn Bigelow (1951, California, EEUU) por el cine de acción, no tanto porque le guste acumular persecuciones y corridas –demasiados directores lo hacen con desgano–, sino por su persistente interés en transmitir vívidamente vértigo y tensión. Quien haya visto Testigo fatal (1990), Punto límite (1991) o Días extraños (1995) seguramente recordará escenas de esas películas cebadas de furia, de sensaciones fuertes, de algo muy físico y excitante. Su capacidad para sacudir al espectador es innegable, el problema es qué hace con ella.
En Vivir al límite se centra en un grupo de soldados estadounidenses que arriesgan su vida desarmando explosivos en Irak, tarea que los mantiene enajenados, como si el peligro terminara siendo una adicción. Una frase del periodista Chris Hedges, en una leyenda inicial, lo explicita: “La guerra es una droga”.
Hay momentos de mucho suspenso que exponen, en cierta manera, el clima de alarma permanente en las calles de Irak, con la cámara en movimiento transmitiendo inestabilidad y una luz espesa expresando incomodidad y calor. Al mismo tiempo, la directora se detiene en la rutina de esos jóvenes, sin explicaciones ni adornos, como asomándose a un mundo de seres exaltados y de valores ambiguos, acostumbrados a convivir con la sangre, la suciedad y la cercanía a la muerte (ese gusto de Bigelow por uniformados armados se encontraba ya en su obra previa, como lo demuestran la mujer policía interpretada por Jamie Lee Curtis en Testigo fatal o el agente del FBI de Keanu Reeves en Punto límite).
El público estadounidense debe haberse sentido especialmente atraído por esta mirada sobre los conflictos íntimos de sus soldados combatientes en Irak, ya que (si bien los diversos ángulos de cámara en escenas clave permiten la identificación con los distintos sujetos de la historia) está claro el propósito de comprenderlos, mientras los iraquíes son mostrados invariablemente como sombras amenazantes. Detalles que probablemente expliquen el entusiasmo, los premios y las nominaciones al Oscar para una película sin glamour, afín (estilística y narrativamente) al registro urgente y desprolijo de un noticiario, casi sin mujeres y con pocos actores conocidos (Ralph Fiennes, Guy Pierce) en fugaces apariciones.
Por otra parte, la idea de abordar la guerra como motor de una enfermiza agitación es, sin dudas, novedosa, pero también banal, reduciéndola a una suerte de deporte extremo (“gracias por jugar”, le dice uno de los soldados a un iraquí, después de matarlo), sin referencia alguna a los intereses en pugna. Lo notable, en todo caso, es cómo Bigelow se contagia del regocijo morboso por la violencia imprevista y los sobresaltos que experimentan esos jóvenes militares, transmitiéndolo de igual manera a los espectadores.

Por Fernando G. Varea

http://thehurtlocker-movie.com/

Tomás Eloy Martínez (1934/2010)

01/02/2010 por espaciocine

Además de haber sido un periodista de admirable trayectoria y un inteligente escritor, Tomás Eloy Martínez (nacido en San Miguel de Tucumán en 1934 y fallecido ayer en la ciudad de Buenos Aires) ha sido uno de los más serios y lúcidos críticos cinematográficos argentinos.
En los tempranos ’60, sus críticas en el diario La Nación (del que llegó a ser, con menos de treinta años, jefe de la sección Cine) eran buscadas y leídas con respeto. La independencia con la que ejercía su profesión tuvo su precio: como relata Hellen Ferro en Luz, cámara… memoria (Ediciones Corregidor, 1995), haber publicado “una verdadera diatriba” contra el film histórico-bíblico Rey de reyes (cuya compañía distribuidora había publicado avisos de página entera en todos los diarios), le mereció un apercibimiento que lo impulsó a renunciar. Trabajaba ya en Primera Plana cuando, a comienzos de 1963, fue consultado (junto a otros críticos y realizadores) por la prestigiosa revista Tiempo de Cine para elegir las mejores películas del año anterior: sus preferidas eran tres de Luis Buñuel (Nazarín, Viridiana y La joven), Pather Panchali de Satyajit Ray, Jules y Jim de Truffaut, La noche de Antonioni, Detrás de un vidrio oscuro de Bergman, el documental El mundo cómico de Harold Lloyd de Fred Taylor, Alma de valiente de Huston, El terror de las chicas de Jerry Lewis, y las argentinas La cifra impar de Antín, Prisioneros de una noche de Kohon y Los jóvenes viejos de Kuhn. Por esos años publicó un libro de cine discutible pero concebido y escrito con madurez y calidad (La obra de Ayala y Torre Nilsson en las estructuras del cine argentino, Ediciones Culturales Argentinas, 1961), y trabajó junto a Augusto Roa Bastos en la escritura de algunos guiones. Más tarde, aunque se abocó a otras formas del periodismo y la literatura, continuó escribiendo sobre cine. Los siguientes son fragmentos de algunas de sus críticas.

    “Su validez mayor reside en la actitud de testigo auténtico ante la realidad, en las líneas abiertas que deja para que el espectador, a su vez, recree esa realidad a la medida de su propia visión del mundo. Así como está, interroga, señala con sinceridad.”
    (Sobre Los de la mesa diez, de Simón Feldman, en La Nación, 1960)
    “Es, sin ninguna duda, la obra más experimental de Torre Nilsson, y por eso mismo, la más heterogénea desde un punto de vista estilístico. Tal desequilibrio, unido al empeño por concentrar sobre la protagonista toda la sugestión de su obra, por jugar a la suerte de una interpretación sólida (un juego en el que fue vencido, desde que la Emma encarnada por Elisa Christian Galvé resultó impostada), hizo de Días de odio un trabajo artificioso, aunque descubría una evolución cierta en el dominio del lenguaje.”
    (En La obra de Ayala y Torre Nilsson en las estructuras del cine argentino)
    “Desde antes que el film comience, el espectador sabe que Stone ha tomado partido. En primer lugar, por la elección de Kevin Costner para encarnar a Garrison, lo que induce a confundir la cruzada del fiscal con la de Elliot Ness en Los intocables. El realizador tampoco oculta que concibe al héroe con el mismo entusiasmo romántico de Carlyle: como una criatura elegida por Dios para una misión sublime. ¿Los enemigos? Aunque Stone los designa con palabras que casi no se oían desde los años ’60 –la Vieja Generación, el Establishment–, en el film están claramente identificados: son los insaciables vendedores de armas, que no pueden tolerar un mundo sin guerras, los políticos ávidos de poder, los periodistas megalómanos o serviles (la raza entera de los periodistas), y sobre todo los homosexuales, a los que Stone aborrece sin disimulo. (…) Cuando la inteligencia del espectador ya está completamente domesticada, a la hora y media de película, el fiscal o Kevin Costner o Stone –ya no importa quién– alza hasta la punta del mástil esta frase de oro: ‘El culto a la verdad ha sido siempre la mayor virtud de nuestra nación’. Y entonces sí, el público se pone de pie y aplaude, convencido de que ha visto la Verdad en estado puro.”
    (Sobre JFK, de Oliver Stone, en Página/12, 1991)
    “Scorsese se juega la vida en cada fotograma. No le importa ser cursi, excesivo, inverosímil. Sabe que ésta es la película de su vida, y que no hay grandeza sin equivocaciones. De pronto se queda minuto y medio con la mirada detenida en Michelle Pfeiffer (que, a su vez, está mirando el crepúsculo en el mar), y cuando ya el espectador tiene la retina saturada y está harto de ver lo mismo, Scorsese repite la escena. El espectador lee la película como si fuera un eco remoto de Proust, de Renoir, de Cesar Franck, de un pasado que va alzándose ante sus ojos (y su corazón) con una luz más viva que la luz de la realidad.”
    (Sobre La edad de la inocencia, de Martin Scorsese, en Página/12, 1993)
    “Lo que no se entiende es por qué la producción tan cuidadosa de lo visual, de las modas y de la escenografía, no se tomó el mismo trabajo con ciertos hechos de la historia que podrían haberse aprovechado para disipar las confusiones de la narración. Hay decenas de combates callejeros que no se sabe cuándo ni por qué sucedieron, así como los muertos y heridos que caen sin razón alguna. Ver Evita lejos de la Argentina es una experiencia útil: el público sale desorientado, sin saber quiénes son los peronistas y los antiperonistas y sin explicarse por qué los protagonistas se aman. Haría falta un folleto explicativo, pero Hollywood no se inquieta por esos detalles.”
    (Sobre Evita, de Alan Parker, en La Nación, 1997)
    “Quien haya seguido los documentales de Moore desde su extraordinario Roger & me, podría imaginarlo condenándose voluntariamente a un destino marginal, como el de los profetas bíblicos que entonaban en el desierto su estribillo de males y morían apedreados o crucificados por la cólera de los grandes señores. Nada de eso le sucede, a pesar de que sus películas desnudan hasta el hueso la crueldad de las grandes corporaciones. Aunque es un detractor incansable de las enfermedades del sistema, se le tolera y hasta se le premia. Es un provocador, como los bufones de las cortes imperiales. Puede cantar todas las verdades que quiera y lastimar mientras las canta, sin que la corrupción y la injusticia se muevan de su quicio.”
    (Sobre Sicko, de Michael Moore, en La Nación, 2007)
    “Sea cual fuere el destino que Sin lugar para los débiles tenga en el catálogo de los premios de 2007, su retrato de una época despiadada sobrevivirá. Es una de las parábolas más certeras del desconcierto moral en que el gobierno de George W. Bush ha sumido a un país, donde soplan vientos tóxicos que hace apenas seis años nadie imaginaba, como la tortura legalizada y el espionaje a la intimidad de sus habitantes.”
    (Sobre Sin lugar para los débiles, de los hermanos Coen, en La Nación, 2007)
    “Esta obra de 2009 no es ejemplar ni, menos aún, el Poema del crimen americano que propone el semanario The New Yorker. Tiene una epopeya trágica para contar y la cuenta con innecesaria complejidad, con demasiados relámpagos de ametralladoras Thompson y un lenguaje espasmódico, acelerado por el frenético montaje. Los espectadores que conocen el cine inteligente de Mann (Manhunter, Collateral) tienen derecho a pensar que ese exhibicionismo no puede ser gratuito sino que quizás encubre alusiones al pasado reciente. (…) Uno de los detalles biográficos que refuerzan el valor simbólico de Dillinger es su muerte, a la salida del cine Biograph de Chicago al que acude para ver Manhattan Melodrama, otra joya del cine negro con Clark Gable, Dick Powell y Myrna Loy. Mediante un sabio y melancólico montaje, Michael Mann convierte el destino fatal de Dillinger y el resignado mutis de Gable hacia la silla eléctrica en la metáfora de toda una época que se despide. Es el mejor momento de Enemigos públicos y el único en el que se derrite el hielo de su lenguaje.”
    (Sobre Enemigos públicos, de Michael Mann, en La Nación, 2009)

Texto y selección por Fernando Varea

Amor y problemas sin escalas en la política

23/01/2010 por espaciocine

AMOR SIN ESCALAS
(Up in the air; dir: Jason Reitman)

La tercera película de Jason Reitman (Montreal, Canadá, 1977) se anticipa como una reflexión sobre el aislamiento al que llevan ciertos hábitos de la vida moderna y sobre la indiferencia de la sociedad ante el drama de la desocupación, pero, en realidad, no es más que el cruce de una serie de personajes atractivos dentro de una trama vivaz, algo antojadiza y no tan cáustica como parece.
El protagonista es Ryan, profesional especializado en despidos laborales (un exacto George Clooney), displicente, egoísta y con respuestas para todo. Ocasionalmente lo acompaña su amiga, confidente y amante Alex (Vera Farmiga en un personaje de irresistible madurez y sensualidad), en tanto será maestro –y aprendiz– de una muy joven compañera de trabajo (Anna Kendrick saliendo del prototipo de chica segura de sí misma, habitual en el cine independiente norteamericano).
Los primeros tramos se desarrollan con gracia, con planos breves registrando controles en aeropuertos y despliegue de tarjetas, y como fondo sonoro la inquieta música de Rolfe Kent fundiéndose con diálogos filosos y generalmente cínicos. Como director, Reitman aceita las piezas logrando que el engranaje funcione, asomando excepcionalmente algún rasgo de frescura, como cuando Ryan y los demás vuelven descalzos al hotel tras un apagón en el barco, o la charla que se ve obligado a entablar con el afable novio de su hermana menor. Todo esto se alterna con los dolorosos momentos en que distintos empleados son fríamente notificados de que quedan sin trabajo (oportunamente expuestos como una sucesión de dramas desatados en la vida de esa gente).
El mayor problema de Amor sin escalas no es la forzada manera con la que se busca que todo encaje en esa estructura de ficción (sobre todo en un final bastante moralista e inverosímil), sino su perspectiva sobre las mezquinas decisiones empresariales que llevan al desempleo. Cuando Ryan y su joven discípula empiezan a tomar conciencia de su ingrato trabajo, asumen imprevistamente actitudes compasivas, encontrando en ellas alguna forma de redención, mientras que, por otra parte, al ponerse todas las fichas en el terreno de los afectos, como espectadores terminamos afligiéndonos más por la soledad del protagonista (Clooney) que por la situación de los empleados cesanteados.
En La joven vida de Juno (anterior película de este director) resultaba comprensible, por su tema, que se pusiera énfasis en la contención familiar y la necesidad de confianza en los demás, pero en Amor sin escalas, en cambio, el alegato final a favor de la familia suena hipócritamente consolador. Es notable que aquí -más allá de algunas referencias a los artilugios del capitalismo- brille por su ausencia la política: nadie menciona la responsabilidad de los gobiernos (o la complicidad de éstos con las corporaciones en cuestión), ni plantea como posible algún tipo de lucha o reacción de la ciudadanía ante la injusticia de los despidos. Sin dudas, por detrás de los melancólicos enredos de Amor sin escalas hay otra trama, más compleja y siniestra, que permanece fuera de campo.

Por Fernando G. Varea

http://www.theupintheairmovie.com/

Buenos efectos, pero ninguna revolución

09/01/2010 por espaciocine

AVATAR
(2009; dir: James Cameron)

A fines de los años ’50, el alejamiento de la gente de las salas cinematográficas por el rotundo éxito de la televisión como medio masivo de comunicación, llevó a probar tácticas que hicieran del cine un espectáculo más atractivo y poderoso, agigantando la pantalla y agregando sonido estereofónico con el Cinerama, o agrandando las dimensiones de la imagen con el CinemaScope. Fue en esos años que despertó el 3D, pero, si bien hubo experiencias interesantes (como algún corto experimental de Norman McLaren), el cine tridimensional fracasó rápidamente. Uno de los motivos fue la incomodidad de fabricar y usar lentes especiales; otro, la necesidad –como registra Homero Alsina Thevenet en uno de sus libros– de “arrojar al público toda clase de objetos excepto un relato interesante”. En efecto, aquellas películas en 3D de medio siglo atrás eran una acumulación de viajes, vuelos, corridas de toros y recorridas frenéticas por pistas de carreras y parques de diversiones. Intentando competir no tanto ya con la televisión sino con el dvd y con Internet (y agregando nuevas invenciones de orden informático y digital), hoy la historia se repite.
Si la sujeción del cine a la espectacularidad y los despliegues estereoscópicos es preocupante, lo es más cuando, como en el caso de esta película de James Cameron (1954, Ontario, Canadá), se asevera que se está gestando una revolución. La sensación de grandeza y de importancia viene de los ampulosos comentarios periodísticos referidos a los gastos que requirió la realización, de las declaraciones del propio Cameron, y hasta de ese título de una sola palabra (enigmático pero inteligible en todos los idiomas y fácil de recordar, como Titanic).
Por supuesto que, como entretenimiento, Avatar cumple con las expectativas generadas: hay algo ciertamente maravilloso en la creación de ese mundo distinto (el planeta Pandora), al que accede el protagonista (un soldado enviado allí para aprovecharse de los nativos). Debe reconocerse, asimismo, que Cameron sabe cómo conducir los elementos con los que cuenta hacia el terreno de la diversión y la aventura. Sin embargo, como en algunas de sus películas anteriores (El abismo, Titanic), convierte todo en un ovillo en el que se enmarañan escenas de acción + una historia de amor + heroísmo políticamente correcto + lucha de intereses. La música es omnipresente y redundante, en tanto el diseño de lugares y personajes apela a unos tonos azules y rojizos saturados.
Además, hay que decir que bajo su apariencia bienintencionada oculta un mensaje tramposo: es cierto que los militares con vocación conquistadora y materialista son los malos de Avatar, pero no son los Na’vi (equivalentes a indígenas y comunidades colonizadas en distintas épocas y circunstancias) quienes adoptan una postura revolucionaria uniéndose contra aquéllos, sino que es uno de los militares (arrepentido) quien los lidera. “Soy un guerrero que viene a traerles la paz”, dice en un momento, como si estuviera en Vietnam o Irak. Es a ese joven marine estadounidense, bastante irresponsable en un comienzo (“No pensé que tuviera algo en el cerebro”, dice la científica interpretada por Sigourney Weaver, como sólo ella sabe decirlo), a quien la película acompaña y con quien se busca la identificación de los espectadores. Suena contradictorio, por otra parte, alzar tan ambicioso panfleto ecológico con un producto fuertemente artificioso desde su concepción y su estilo.
El tiempo dirá si el cine en 3-D seguirá siendo algo cercano a un espectáculo de feria. Por ahora, y tal cual lo demuestra Avatar, parece certera la reflexión del legendario crítico Fernando Chao cuando tres años atrás –en una entrevista que puede leerse aquí–, con la experiencia de sus 94 años, nos decía “El cine comenzó siendo lo que es ahora: un espectáculo para niños”.

Por Fernando Varea

http://www.avatarmovie.com/

Ezequiel Acuña: “Me interesan la expresión corporal y el movimiento”

02/01/2010 por espaciocine

Menos visible que otros realizadores de su generación, con apenas tres cortos y un par de largometrajes -Nadar solo (2003), Como un avión estrellado (2005)- en su haber, Ezequiel Acuña (1976, Buenos Aires) ha logrado, sin embargo, esbozar un estilo propio, sensible a detalles y vivencias juveniles, sereno y melancólico como la música que lo sustenta. En la última edición del BAFICI presentó Excursiones (2009), centrado en dos amigos cuyo reencuentro implica la reaparición del afecto tanto como de viejas desavenencias e inseguridades. Este mes Excursiones llega a las salas de cine, por lo cual rescatamos el diálogo que tuvimos con Acuña en el festival porteño.
– Con tus películas parecieras tener la intención de imaginar un mundo habitado únicamente por adolescentes, al punto de excluir a los adultos.
- Lo que pasa es que, por ejemplo, en Nadar solo, al trabajar con algunos actores mayores, fue medio complicado. Tenían que adaptarse a algunas ideas, a cierto lenguaje. Hay otra cosa también: una especie de vacío, por el cual no hay padres. Aunque se habla de ellos.
– Me refería, más que nada, si no hay una idealización del mundo adolescente.
- Sí, obvio. Aunque ahora los personajes son más grandes. Yo tengo 32 años y ellos tienen esa edad también.
– En Excursiones, por primera vez, percibo cierto cuestionamiento a la inmadurez o irresponsabilidad de esos personajes.
- Sí, son inmaduros. Pero me parece que también guardan algo que los adultos por ahí se lo pierden, como una vuelta atrás a algunas cosas.
– En el tipo de actuación de Alberto Rojas Apel noté un parecido con Daniel Hendler.
- Ah, mirá vos. ¿Te pareció? ¿sí? Qué bueno… Hicimos varios cortos juntos con Alberto, que es el co-guionista de mis dos películas anteriores. Y tiene un registro que… claro, puede ser, pensándolo…
– En tus películas los personajes abren sus brazos o juegan que se arrojan al piso, bailan, patinan, nadan. Es un tratamiento del espacio, que, junto con la música, provoca un clima muy particular, medio etéreo.
- Está buenísimo lo que decís. Hay cosas de movimiento que ayudan a muchas cosas estáticas que hay en la película, a planos fijos. Pero es cierto, me interesa la expresión corporal, me gusta el atletismo, salgo a correr. En Como un avión estrellado, por ejemplo, cuando Nacho se tiraba en el primer plano de la película, había una cosa de acción física suya, ya que se entrenaba para una obra de teatro. Me parece interesante que algo le de movimiento a las cosas. El avión que va y viene todo el tiempo, como si fuera una pelotita de tenis. O los giros de Martina (Juncadella), esa idea de carrusel cuando van a patinar.
- Como el personaje de Ignacio Rogers, que habla del mar, el fuego y el aire, también tu cine, me parece, da valor a esos elementos.
- Sí. Por ahí me gustaría hacer cosas más puntuales, de observación de la naturaleza, por ejemplo. No es casual que Como un avión estrellado terminaba en un bosque, Nadar solo en una playa, y ésta también en una playa y después, de alguna manera, en un botánico. Hay lugares visuales que son importantes.
- ¿Hasta qué punto pensás que vas a poder seguir retratando personajes similares, casi siempre encarnados por los mismos actores?
- Uno, pensando en los elementos que se necesitan, sabe si los actores pueden aportarlos o no. Por ejemplo la música, en este caso hecha por Santi (Pedrero) y su hermano. El día de mañana cuando tenga que hacer una película no significa que los pondré a Ignacio (Rogers) sí o sí, o a Santiago. Para éstas servían. Como Antonella Costa, que en Como un avión estrellado aparecía en un papel muy chiquito, pero que servía para eso. Repetir con gente que sirve, si los resultados son positivos, me parece que está bueno. De hecho ahora estoy haciendo algo distinto, un guión con Antonio Birabent, con quien somos bastante amigos. Es otra idea, y laburar con él es algo muy opuesto a todo esto.
- ¿Te molesta que se diga que tu cine tiene influencias de Gus Van Sant o Richard Linklater?
- No, me encanta. También me gusta mucho la comedia americana más actual. Incluso hubo alguna idea de hacer Excursiones más arriba, en cuanto a comedia. Me gusta mucho David Gordon Green, las películas producidas por Judd Apatow. Es un recambio mucho más fresco dentro del cine americano, con un diálogo bastante fuerte con las relaciones y la amistad, y un humor descontrolado y libre. Diferente a la comedia americana de antes, que era romántica y generalmente acartonada, si bien hubo ejemplos muy valiosos.
- Como observador atento de los adolescentes ¿cómo los ves actualmente?
- Me interesa más meterme en la edad que tengo ahora. Creo que cambió mucho el registro de Nadar solo, esos adolescentes que fantaseaban con Sacoa de Mar del Plata, con cosas muy de la época de cuando yo era chico. Los de ahora son otra cosa, hay muchas más tribus, otras informaciones, van al colegio con celular, tienen la tecnología a su lado, y no sé si tienen o podrían tener un romanticismo o ciertas cosas cercanas a aquello. Me parece que no les interesaría ser observados por alguien. Son centros ellos todo el tiempo, con fotologs y todo eso. Ya no existe esa generación más “por debajo”.

Por Fernando Varea

http://www.ezequielacuna.com.ar/

Balance 2009: algunas películas para recordar

22/12/2009 por espaciocine

En estos tiempos en los que se accede a las películas de manera arbitraria y dispersa, repensar las que se han visto durante el año y seleccionar las mejores puede ser algo más que un simple pasatiempo: permite rescatar títulos y nombres que se distinguen del resto, poniendo el foco en ellos, tomándolos incluso como referentes del cine valioso, estimulante o innovador que se hace en la actualidad.
Procurando que el blog sea –como se planteó desde su creación, un año atrás– un modesto espacio para la reflexión y la discusión, se buscaron opiniones. Los convocados fueron críticos, realizadores, programadores y docentes de la especialidad (es decir, espectadores con una mirada más exigente y analítica), todos de nuestra ciudad.
Mario Piazza y Sonia Helman optaron por destacar un solo título cada uno de ellos (el documental de Andrés Habegger Imagen final y el largometraje realizado por alumnos y docentes de la Escuela para Animadores de Rosario Guía de Rosario misteriosa, respectivamente). Julia Solomonoff, Hugo Grosso, Andrés Nicolás, Esteban Tolj y Juan Mascardi pidieron disculpas por no poder intervenir, alegando distintos motivos. Otros no respondieron a la invitación. Las listas de quienes cordialmente participaron (más el recuento de las películas más mencionadas), pueden apreciarse a continuación. La invitación está abierta para agregar comentarios o discutir estas valoraciones.

JUAN AGUZZI
(Crítico, editor de la sección Espectáculos del diario El Ciudadano)

- Entre los muros (L. Cantet)
- El silencio de Lorna (Hnos. Dardenne)
- El sol (A. Sokurov)
- My Winnipeg (G. Maddin)
- Los abrazos rotos (P. Almodóvar)
- Big bang love (T. Miike)
- Arrástrame al infierno (S. Raimi)
- Gomorra (M. Garrone)
- La huérfana (J. Collet-Serra)
Película argentina:
- El sueño del perro (P. Pécora)
Película no estrenada comercialmente:
- Aquél querido mes de agosto (M. Gomes)

LEANDRO ARTEAGA
(Docente, periodista, crítico de Rosario/12 y Radio Universidad)

- Arrástrame al infierno (S. Raimi)
- Bellamy (C. Chabrol)
- Belle toujours (M. de Oliveira)
- Competencia desleal (E. Scola)
- El silencio de Lorna (Hnos. Dardenne)
- Entre los muros (L. Cantet)
- Gran Torino (C. Eastwood)
- MR 73: La última misión (O. Marchal)
- Sector 9 (N. Blomkamp)
- Los abrazos rotos (P. Almodóvar)
Película argentina:
- El niño pez (L. Puenzo)
Película no estrenada comercialmente:
- Dark Blue (R. Shelton)

GUILLERMO BRUNO
(Crítico de espectáculos de LT3 y FM Latina)

- Milk (G. Van Sant)
- La culpa es de Fidel (J. Gavras)
- Arrástrame al infierno (S. Reimi)
- La ola (D. Gansel)
- Gran Torino (C. Eastwood)
- Rebobinados (M. Gondry)
- La duda (J. P. Shanley)
- El árbol de lima (E. Riklis)
- Al otro lado (F. Akim)
- Coraline y la puerta secreta (H. Selick)
Película argentina:
- El último verano de la boyita (J. Solomonoff)
- Luisa (G. Calzada)
- Fantasma de Buenos Aires (G. Grillo)
Película no estrenada comercialmente:
- Hacia rutas salvajes (S. Penn)

FLORENCIA CASTAGNANI
(Realizadora, directora de Bienvenidos a 1968, documental estrenado este año en el Centro Cultural Parque de España)

- Entre los muros (L. Cantet)
- Entre nosotros (M. Ade)
- El silencio de Lorna (Hnos. Dardenne)
Película argentina:
- El último verano de la boyita (J. Solomonoff)
Película no estrenada comercialmente:
- Pingpong (M. Luthardt)
- 34 rhums (C. Denis)

GABRIEL CEJAS
(Realizador, músico, integrante del equipo organizador del Festival Transterritorial de Cine Underground)

My Winnipeg (G. Maddin)
Bastardos sin gloria (Q. Tarantino)
Big bang love (T. Miike)
El silencio de Lorna (Hnos. Dardenne)
Sector 9 (N. Blomkamp)
El luchador (D. Aronofsky)
Película argentina:
- El secreto de sus ojos (J. J. Campanella)
Película no estrenada comercialmente:
Anticristo (L. Von Trier)

ELBIO CÓRDOBA
(Realizador, docente, coordinador de talleres de guión para cine y TV)

- Bastardos sin gloria (Q. Tarantino)
- Belle toujours (M. de Oliveira)
- Coraline y la puerta secreta (H. Selick)
- El silencio de Lorna (Hnos. Dardenne)
- Goodbye Solo (R. Bahrani)
- Gran Torino (C. Eastwood)
- La huérfana (J. Collet-Serra)
- Lejano (N. Bilge Ceylan)
- Ponyo y el secreto de la sirenita (H. Miyazaki)
- Up: una aventura de altura (P. Docter/B. Peterson)
Película argentina:
- Vil romance (J. C. Campusano)

LEONARDO DE ANGELIS
(Crítico de espectáculos de LT3)

- Gomorra (M. Garrone)
- ¿Quién quiere ser millonario? (D. Boyle)
- Entre los muros (L. Cantet)
- El primer día del resto de nuestras vidas (A. Desplechin)
- Belle toujours (M. de Oliveira)
- Gran Torino (C. Eastwood)
- Milk (G. Van Sant)
- Bastardos sin gloria (Q. Tarantino)
- Up, una aventura de altura (P. Docter/B. Peterson)
- Criatura de la noche: vampiros (T. Alfredson)
Película argentina:
- El secreto de sus ojos (J. J. Campanella)
- El último verano de la boyita (J. Solomonoff)
Película no estrenada comercialmente:
- Vals con Bashir (A. Folman)

GUSTAVO ESCALANTE
(Realizador, miembro del equipo de trabajo del Centro Audiovisual Rosario)

- Australia (B. Luhrmann)
- Bastardos sin gloria (Q. Tarantino)
- Bellamy (C. Chabrol)
- Coraline y la puerta secreta (H. Selick)
- El silencio de Lorna (Hnos. Dardenne)
- Gomorra (M. Garrone)
- Gran Torino (C. Eastwood)
- Los abrazos rotos (P. Almodóvar)
- Sector 9 (N. Blomkamp)
- Up: una aventura de altura (P. Docter/B. Peterson)
Película argentina:
- El artista (M. Cohn/G. Duprat)
Película no estrenada comercialmente:
- Mother (B. Joon-ho)

DIEGO FIDALGO
(Realizador, ganador este año del concurso de proyectos documentales del INCAA por Hombres de ideas avanzadas, actualmente en rodaje)

- Al otro lado (F. Akim)
- Belle toujours (M. de Oliveira)
- Che: Guerrilla (S. Soderbergh)
- Cous cous, la gran cena (A. Kechiche)
- El luchador (D. Aronofsky)
- El silencio de Lorna (Hnos. Dardenne)
- Entre los muros (L. Cantet)
- Jardines de otoño (O. Iosseliani)
- Milk (G. Van Sant)
- Shotgun stories (J. Nichols)
Película argentina
- Imagen final (A. Habegger)
- Süden (G. Solnicki)
Película no estrenada comercialmente:
- Los límites del control (J. Jarmusch)

ERNESTO FIGGE
(Realizador, editor, docente, jefe del área técnica del Festival Latinoamericano de Video Rosario)

- Up: una aventura de altura (P.Docter/B. Peterson)
- Rebobinados (M. Gondry)
- Entre los muros (L. Cantet)
- El lector (S. Daldry)
- Las horas del verano (O. Assayas)
- Bellamy (C. Chabrol)
- Los abrazos rotos (P. Almodóvar)
- Los amantes (J. Gray)
Película argentina:
- El último verano de la boyita (J. Solomonoff)
- Mentiras piadosas (D. Sabanés)
Película no estrenada comercialmente:
- Man on wire (J. Marsh)

DIEGO FIORUCCI
(Realizador, docente, dibujante)

- Gran Torino (C. Eastwood)
- El lector (S. Daldry)
- El silencio de Lorna (Hnos. Dardenne)
- El sustituto (C. Eastwood)
- La duda (J. P. Shanley)
- Coraline y la puerta secreta (H. Selick)
- Entre los muros (L. Cantet)
- Criatura de la noche: vampiros (T. Alfredson)
- El luchador (D. Aronofsky)
- Up: una aventura de altura (P. Docter/B. Peterson)
Película argentina:
- El niño pez (L. Puenzo)

LUIS FITTIPALDI
(Docente, actor, director de contenidos del sitio Rosariocine)

- Gran Torino (C. Eastwood)
- Bastardos sin gloria (Q. Tarantino)
- Sector 9 (N. Blomkamp)
- Frost/Nixon: la entrevista del escándalo (R. Howard)
- Up: una aventura de altura (P. Docter/B. Peterson)
- El luchador (D. Aronofsky)
- La huérfana (J. Collet-Serra)
- El lector (S. Daldry)
- Arrástrame al infierno (S. Daldry)
Película argentina:
- El último verano de la boyita (J. Solomonoff)
- Homero Manzi, un poeta en la tormenta (E. Spagnuolo)
Película no estrenada comercialmente:
- Camino (J. Fassler)

GUSTAVO GALUPPO
(Realizador, músico, docente, director del film experimental Sunlight, premiado este año en el Festival Latinoamericano de Video Rosario)

Lejano (N. B. Ceylan)
My Winnipeg (G. Maddin)
Película argentina:
- El sueño del perro (P. Pécora)
Película no estrenada comercialmente:
- Melancolía (L. Diaz)
- Aquiles y la tortuga (T. Kitano)
- Nymph (P. Ratanaruang)
- Santiago (J. Moreira Salles)
- 12 Lotus (R. Tan)
- Anticristo (L. Von Trier)

RODRIGO GRANDE
(Realizador, director del largometraje Cuestión de principios)

- Up: una aventura de altura (P. Docter/B. Peterson)
- Bolt: un perro fuera de serie (C.Williams/B. Howard)
- Vicky Cristina Barcelona (W. Allen)
- El lector (S. Daldry)
- Sector 9 (N. Blomkamp)
- La era de hielo 3 (C.Saldanha/M. Thurmeier)
- Gran Torino (C. Eastwood)
- Frost/Nixon: la entrevista del escándalo (R. Howard)
- Bastardos sin gloria (Q. Tarantino)
- (500) días con ella (M. Webb)
Película argentina:
- El secreto de sus ojos (J. J. Campanella)

DANIEL GRECCO
(Gerente del complejo de cines Monumental, de Rosario)

- Bastardos sin gloria (Q. Tarantino)
- El curioso caso de Benjamin Button (D. Fincher)
- ¿Quién quiere ser millonario? (D. Boyle)
- Camino a la redención (G. Arriaga)
- Cuentos que no son cuentos (A. Shankman)
- Corazón de tinta, el libro mágico (I. Softley)
- El árbol de lima (E. Riklis)
- Enemigos públicos (M. Mann)
- Identidad sustituta (J. Mostow)
- La era de hielo 3 (C. Saldanha/M. Thurmeier)
Película argentina:
- El secreto de sus ojos (J. J. Campanella)

GABRIEL GUILLAUMET
(Realizador, docente, director de fotografía)

- Entre los muros (L. Cantet)
- El luchador (D. Aronofsky)
- ¿Qué pasó ayer? (T. Phillips)
- Rebobinados (M. Gondry)
- Vicky Cristina Barcelona (W. Allen)
Película no estrenada comercialmente:
- Un hombre serio (Hnos. Coen)
- Moon (D. Jones)
- Castaway on the moon (H. Lee)

FERNANDO HERRERA
(Realizador, director de Punto Qom, actualmente en rodaje)

- Entre los muros (L. Cantet)
- Coraline y la puerta secreta (H. Selick)
- Bastardos sin gloria (Q. Tarantino)
- Criatura de la noche: vampiros (T. Alfredson)
- Rumba (D. Abel/F. Gordon)
- Adventureland: un verano memorable (G. Mottola)
- Gomorra (M. Gorrone)
- ¿Qué pasó ayer? (T. Phillips)
- Up: una aventura de altura (P. Docter/B. Peterson)
- Watchmen: los vigilantes (Z. Snyder)
Película no estrenada comercialmente:
- Aquél querido mes de agosto (M. Gomes)
- Vals con Bashir (A. Folman)
- La frontera del alba (P. Garrel)

ARTURO MARINHO
(Realizador, productor)

- Sarajevo, mi amor (J. Zbanic)
- El lector (S. Daldry)
- Home (U. Meier)
- Enemigos públicos (M. Mann)
- Che: Guerrilla (S. Soderbergh)
- Cous cous, la gran cena (A. Kechiche)
- Hace mucho tiempo que te quiero (P. Claudel)
- Entre los muros (L. Cantet)
- Del tiempo y la ciudad (T. Davis)
Película argentina:
- La sangre brota (P. Fendrick)
- El asaltante (P. Fendrik)
- El corredor nocturno (G. Herrero)

JAVIER MATTEUCCI
(Realizador, director del documental Cinética, energía en movimiento, estrenado este año en el cine Madre Cabrini)

- Rebobinados (M. Gondry)
- Coraline y la puerta secreta (H. Selick)
- Bastardos sin gloria (Q. Tarantino)
- Monstruos vs. aliens (R.Letterman/C.Vernon)
- La era de hielo 3 (C.Saldanha/M. Thurmeier)
- Terminator: la salvación (Mc G)
- Up: una aventura de altura (P.Docter/B.Peterson)
- El extraño mundo de Jack –3D– (H. Selick)
- Australia (B. Luhrmann)
- El curioso caso de Benjamín Button (D. Fincher)
Película argentina:
- El ultimo verano de la boyita (J. Solomonoff)
- Cuestión de principios (R. Grande)

HÉCTOR MOLINA
(Realizador, docente, regente de la Escuela Provincial de Cine y TV de Rosario)

- Che: Guerrilla (S. Soderbergh)
- Rebobinados (M. Gondry)
- Operación Valquiria (B. Singer)
- Milk (G. Van Sant)
- El curioso caso de Benjamín Button (D. Fincher)
- Entre los muros (L. Cantet)
- El luchador (D. Aronofsky)
Película argentina:
- El secreto de sus ojos (J. J. Campanella)
Película no estrenada en salas comerciales:
- Beijing bicycles (W. Xiaoshuai)

RUBÉN PLATANEO
(Realizador, integrante de Calanda Producciones, director de Dante en la casa grande, documental premiado este año en el Festival Latinoamericano de Video Rosario)

- El sol (A. Sokurov)
- Sector 9 (N. Blomkamp)
- Belle toujours (M. de Oliveira)
- My Winnipeg (G. Maddin)
- El luchador (D. Aronofsky)
- Big bang love (T. Miike)
- Entre los muros (L. Cantet)
- Arrástrame al infierno (S. Raimi)
Película argentina:
- Süden (G. Solnicki)
- El asaltante (P. Fendrik)
- La sangre brota (P. Fendrik)
Película no estrenada en salas comerciales:
- Aquél querido mes de agosto (M. Gomes)
- Santiago (J. M. Sales)
- Belovy y Tishè (V. Kossakovsky)
- Izo (T. Miike)
- Luz silenciosa (C. Reygadas)

GUSTAVO POSTIGLIONE
(Realizador, docente, director del largometraje Días de mayo, programador de la sala Arteón)

- My Winnipeg (G.Maddin)
- Del tiempo y la ciudad (T. Davis)
- El primer día del resto de nuestras vidas (A. Desplechin)
- Las horas del verano (O. Assayas)
Película argentina:
- La ventana (C. Sorín)
Película no estrenada comercialmente:
- El vuelo del globo rojo (H. Hsiao-Hsien)
- Irene (A. Cavalier)

LUCIANO REDIGONDA
(Realizador, integrante del equipo de trabajo del Centro Audiovisual Rosario)

- Del tiempo y la ciudad (T. Davis)
- Criatura de la noche: vampiros (T. Alfredson)
- Sector 9 (N. Blomkamp)
- Bastardos sin gloria (Q. Tarantino)
- Rumba (D. Abel/F. Gordon)
- Watchmen: los vigilantes (Z. Snyder)
- Gomorra (M. Garrone)
- Gran Torino (C. Eastwood)
- Up: una aventura de altura (P. Docter/B. Peterson)
Película argentina:
- El secreto de sus ojos (J. J. Campanella)
- Regreso a Fortín Olmos (P. Coll y J. Goldenberg)
- El último verano de la boyita (J. Solomonoff)
Película no estrenada comercialmente:
- Vals con Bashir (A. Folman)
- El hijo de Rambo (G. Jennings)

PABLO ROMANO
(Realizador, ganador por Santa Fe del concurso nacional de telefilmes documentales convocado este año por el INCAA)

- Entre los muros (L. Cantet)
- Sólo un sueño (S. Mendes)
Película argentina:
- El último verano de la boyita (J. Solomonoff)
- La sangre brota (P. Fendrick)
- Cuestión de principios (R. Grande)

ALFREDO SCAGLIA
(Director de Cine Club Rosario)

- Al otro lado (F. Akim)
- Belle toujours (M. de Oliveira)
- Del tiempo y la ciudad (T. Davis)
- Entre los muros (L. Cantet)
- Goodbye Solo (R. Bahrani)
- Hace mucho tiempo que te quiero (P. Claudel)
- Julie & Julia (N. Ephron)
- La ragazza del lago (A. Molaioli)
- Lejano (N. Bilge Ceylan)
- Sarajevo, mi amor (J. Zbanic)
Película argentina:
- Cuestión de principios (R. Grande)
- El secreto de sus ojos (J. J. Campanella)
- El último verano de la boyita (J. Solomonoff)
Película no estrenada comercialmente:
- Madre (B. Joon-Jo)
- Nada personal (U. Antoniak)
- Una habitación y media (A. Khrzhanovskiy)

GUSTAVO VALENZUELA
(Realizador, director de En la distancia, premiado como mejor video local en el Festival Latinoamericano de Video Rosario 2008)

- Al otro lado (F. Akim)
- El sol (A. Sokurov)
- Milk (G. Van Sant )
Película argentina:
- Tierra sublevada-Parte 1: oro impuro (Fernando Pino Solanas)
- El secreto de sus ojos (J. J. Campanella)

FERNANDO VAREA
(Docente, periodista, autor del blog Espacio Cine)

- Las horas del verano (O. Assayas)
- My Winnipeg (G. Maddin)
- El telón de azúcar (C. Guzmán Urzúa)
- Coraline y la puerta secreta (H. Selick)
- El sol (A. Sokurov)
- Gomorra (M. Garrone)
- Lejano (N. Bilge Ceylan)
- Rebobinados (M. Gondry)
- Los amantes (J. Gray)
Película argentina:
- El sueño del perro (P. Pécora)
- El último verano de la boyita (J. Solomonoff)
Película no estrenada comercialmente:
- Hunger (S. Mc Queen)
- Luz silenciosa (C. Reygadas)

MARCELO VIEGUER
(Licenciado en comunicación audiovisual, docente, autor del blog Ficciones Narrativas)

- Los amantes (J. Gray)
- Belle toujours (M. de Oliveira)
- Operación Valquiria (B. Singer)
- Criatura de la noche: vampiros (T. Alfredson)
- El sustituto (C. Eastwood)
- Vicky Cristina Barcelona (W. Allen)
- La huérfana (J. Collet-Serra)
- Terminator: la salvación (Mc G)
- MR 73: La última misión (O. Marchal)
- El curioso caso de Benjamín Button (D. Fincher)
Película argentina:
- El último verano de la boyita (J. Solomonoff)
Película no estrenada comercialmente:
- Peligro en la intimidad (W. Friedkin)

FRANCISCO ZINI
(Realizador, director del videominuto Un inventario, premiado este año en España y Brasil)

- Milk (G. Van Sant)
- Bastardos sin gloria (Q. Tarantino)
- Che: Guerrilla (S. Soderbergh)
- Enemigos públicos (M. Mann)
- Vicky Cristina Barcelona (W. Allen)
- La zona (R. Plá)
Película argentina:
- El secreto de sus ojos (J. J. Campanella)
- El último verano de la boyita (J. Solomonoff)

La película que tuvo más menciones fue la francesa Entre los muros, de Laurent Cantet (14). Las siguientes fueron:
- Bastardos sin gloria (11)
- Up, una aventura de altura (10)
- Gran Torino (9)
- El silencio de Lorna (8)
- Belle toujours, Coraline y la puerta secreta, El luchador y Sector 9 (7)
- Gomorra, Milk, My Winnipeg y Rebobinados (6)
- Arrástrame al infierno, Criatura de la noche: vampiros y El lector (5)
- Al otro lado, Che: Guerrilla, Del tiempo y la ciudad, El curioso caso de Benjamin Button, El sol, La huérfana, Lejano, Los abrazos rotos y Vicky Cristina Barcelona (4)
- Bellamy, Bing bang love, Enemigos públicos, La era de hielo 3, Las horas del verano y Los amantes (3)
Entre las argentinas, cosechó más votos El último verano de la boyita (12), seguida de El secreto de sus ojos (9), Cuestión de principios (3), El sueño del perro (3) y La sangre brota (3).

La fuerza de lo que se mantiene oculto

16/12/2009 por espaciocine



SARAJEVO, MI AMOR

(Grbavica, 2006; dir: Jazmila Zbanic)

Dentro de los tormentos sufridos por la población civil de Bosnia durante la guerra ocurrida entre 1992 y 1995, figuran el maltrato y el sometimiento sexual del que fueron víctimas miles de mujeres. Esta película ganadora del Oso de Oro en el Festival de Berlín 2006, escrita y dirigida por Jazmila Zbanic (1974, Sarajevo, Bosnia-Herzegovina), tiene el mérito de recordarle al mundo las consecuencias de ese hecho, eludiendo el sensacionalismo.
Su protagonista es Esma (Mirjana Karanovic), mujer esquiva y desconfiada, de sentimientos contradictorios hacia su hija preadolescente (Luna Mijovic). Los motivos de sus reacciones irán develándose de a poco, llevando al espectador a un proceso de comprensión no sólo del personaje sino, también, de los problemas vividos por otras mujeres, cuyas caras se suman a la suya en reuniones de ayuda (psicológica y económica), mostradas al comienzo y al final del film. De esta manera, se va de lo particular a lo general, invitando no a ver en Esma un símbolo, sino el rostro de una de las tantas víctimas de la guerra que cargan diariamente como una cruz su sufrimiento, sin dejar de adaptarse, como pueden, a la agitada vida cotidiana de la ciudad.
Casi toda la fuerza dramática de Sarajevo, mi amor está en esa madre insegura y su turbulenta hija, con sus bruscos cambios de humor, sus dudas y miedos. La excesiva atención puesta en el trabajo de las actrices (notables ambas), más un final esperanzador y emotivo –que ayuda a digerir la dura historia– le quitan aliento trágico, aunque la sinceridad de la propuesta es indiscutible.
El principal de sus aciertos, sin embargo, es el hecho de haber sabido representar un drama tan arduo sin ceder en ningún momento a la morbosa exposición de la violencia, a la tentación de mostrar (en un flashback, por ejemplo) las violaciones a las que se alude. Lo bueno de Sarajevo, mi amor es que, aún sin ser exteriorizado, lo oscuro y doloroso se manifiesta todo el tiempo, como en la mente de Esma.

Por Fernando Varea

http://www.golem.es/grbavica/

Manuel Antín: “En cine, todo tiempo futuro fue mejor”

06/12/2009 por espaciocine

La vida de Manuel Antín (1926, Las Palmas, Chaco) abarca distintas facetas y etapas, todas vinculadas a importantes hechos culturales de la Argentina de las últimas décadas. Como realizador, integró la generación que renovó el cine argentino en los años ’60 y se destacó por llevar a la pantalla grande obras literarias (desde cuentos de Julio Cortázar hasta Don Segundo Sombra y Allá lejos y hace tiempo) siendo fiel al espíritu y el lenguaje de esos textos. Como director del Instituto Nacional de Cinematografía de 1983 a 1989, llevó adelante medidas que abrieron las puertas a la libertad de expresión y recompuso la imagen de nuestro cine en el exterior. Y como presidente de la Fundación Universidad del Cine desde 1990, es responsable de uno de los centros de formación audiovisual más prestigiosos del país. Tareas emprendidas en medio de polémicas, pero con las que, al mismo tiempo, ganó respeto y consideración.
A pocos días de un nuevo aniversario del regreso a la democracia (y de la abolición del Ente de Calificación Cinematográfica) en nuestro país, hablamos con Antín de su paso por la gestión pública, de sus películas, e incluso de algún sueño postergado.
- ¿Recuerda alguna anécdota en particular de sus primeros días al frente del Instituto de Cine?
- Muchas. Elegiré la que ocurrió el primer día. Con un respaldo total e inolvidable del presidente Alfonsín, al asumir el cargo de director del INC reuní a directores y productores para manifestarles que, a partir de ese momento, quedaban eliminadas la censura, las listas negras y cualquier tipo de restricciones impuestas por los gobiernos precedentes. “A partir de ahora hay que tratar de hacer películas distintas”, terminé diciendo, y uno de los presentes me preguntó: “¿Qué son películas distintas?”. “Si yo lo supiera –contesté– no estaría en este lugar y me aprestaría como ustedes a gozar como director de cine de esta maravillosa etapa que comienza en la Argentina”.
- Si tuviera que elegir un hecho que haya puesto de manifiesto que la democracia regresaba al ámbito del cine ¿cuál sería?
- Cualquiera de las películas que se filmaron a partir de aquel momento: La historia oficial, La película del Rey, Adiós, Roberto…, Darse cuenta, No habrá más penas ni olvido, Los chicos de la guerra, etc. etc.
- Algunos sectores se resistían a la libertad que comenzó a haber para la circulación de películas. En este sentido ¿cuál fue la que le trajo más dolores de cabeza?
- Cualquiera de las antes mencionadas, pero sobre todo La Rosales, de David Lipszyc, que se ocupó de un episodio siniestro de nuestra historia.
- Como director del INC, Ud. impulsó fuertemente la participación del cine argentino en festivales internacionales y llevó adelante una campaña para ver “cine en el cine”. ¿Cómo analiza hoy esas iniciativas?
- Con satisfacción y orgullo. La campaña de “ver cine en el cine”, con ese mismo exacto slogan, es en la actualidad una iniciativa del cine francés, más de 20 años después de que lo impulsara yo.
- ¿No cree que, en el cine de esos años, la libertad se manifestaba más en el plano temático que en lo formal?
- Es probable. Pero por algo se empieza. El cine argentino está cambiando sus paradigmas recién hoy, con el cine que están haciendo los jóvenes salidos de las escuelas de cine. Es una característica principal del cine argentino de los tiempos actuales, que diría que comenzó con Pizza, birra, faso, de Bruno Stagnaro y Adrián Caetano, y Mundo grúa, de Pablo Trapero. Hoy podemos mencionar con orgullo Historias extraordinarias, de Mariano Llinás, El hombre robado y Todos mienten, de Matías Piñeiro, Cómo estar muerto/Como estar muerto, de Manuel Ferrari, Los rubios, de Albertina Carri, y cualquiera de las películas de Lucrecia Martel o de Ana Katz o de Celina Murga. Y la nómina podría no concluir aquí.
- Precisamente, era evidente la falta de una nueva generación de directores.
- Todo tiempo futuro fue mejor, permítame que invierta ese verso de Manrique cuando el tema es el cine, y sobre todo el cine argentino.
- ¿Es cierto que, después de ver La cifra impar (1961), Julio Cortázar le confesó haber entendido mejor su propio cuento, “Cartas de mamá”, en el que estaba basada?
- Fue lo que me dijo. Estaba sentado detrás de mí en una función privada en el Laboratorio Alex. Luego de una escena en la que Luis, en La cifra impar, le decía a su madre “Mamá, Laura es vos” –aludiendo a la mujer de la cual él y su hermano Nico estaban enamorados–, Cortázar apoyó su mano en mi hombro y me susurró en la oscuridad: “Pibe, entendí mi cuento”.
- En más de una ocasión ha dicho que le hubiera gustado llevar al cine “Adán Buenosayres”. ¿Qué es lo que le atrae de la obra de Marechal y cómo imagina una posible versión cinematográfica?
- Las sucesivas lecturas de “Adán Buenosayres” me impresionaron de tal manera que acaso fue el libro que más quise filmar. Inevitables vueltas del destino hicieron que se me quedara en el tintero y que transposiciones más problemáticas, como “Don Segundo Sombra”, fueran sin embargo posibles. Esas vueltas del destino no incluyen en este caso al autor, quien me manifestó entusiasmado su adhesión a mi proyecto. Fueron un gobierno militar (el de Videla) y otros peronistas (el de Cámpora y el de Isabel) los verdaderos y circunstanciales impedimentos. Para aquél no se podía filmar porque se trataba de un autor peronista, para los otros porque era una obra muy difícil que seguramente el público no entendería. Para Cortázar –quien prácticamente descubrió esa novela, y yo adhiero a esa visión de la obra– “Adán…” es un “reno rupestre, un dibujo de paranoico, una guarda griega, un arco de fiesta florentina del cinquecento o un ocho de tango canyengue”. Bastantes virtudes ¿no?… Uno de los momentos más importantes de nuestra novelística. Más que suficientes argumentos para mi frustrado ideal de filmar esa obra fundamental y extraordinaria. Cortázar siempre me alentó a llevar adelante el plan de filmar “Adán Buenosayres”. Escribí un guión que, por cierto, conservo intacto, como si alguna vez pudiera llegar el imposible momento de hacerlo película, algo que, lamentablemente para mí, no sucederá. Una de las escenas principales del guión la escribí con la ayuda de Juan Carlos Gené.
- Es notable que, aunque los autores que Ud. llevó al cine son muy distintos, hay cierta continuidad y coherencia de estilo en todas sus películas, como si existieran realmente puntos de contacto entre esos escritores y sus textos.
- El cine es la mirada de los directores aunque adapten ideas que no les son propias. Yo fui el mismo en casi todas mis películas. El “casi” es deliberado y muy significativo, claro está: a veces la realidad del público suele apoderarse de uno cuando está obligado a vivir de lo que hace, es decir, cuando uno se convierte en “profesional”. Los costos, y por consecuencia la extrema dependencia del éxito, suelen ser los grandes defectos del cine.
- En Castigo al traidor (1965) y La invitación (1982) –filmadas en momentos históricos en que el peronismo no estaba bien visto– hay una visión ligeramente antiperonista ¿cómo ve eso hoy?
- Hoy veo las cosas de la misma manera que entonces. Debemos admitir que el peronismo es el partido político que más años ha gobernado y hoy tenemos una Argentina que ha descendido a profundidades insospechables a principios del siglo pasado. La realidad histórica es indiscutiblemente ésta: o fue gobierno o fue obstáculo.
- ¿No piensa que cierta experimentación con el lenguaje cinematográfico que había en su cine sería más valorada en la actualidad? De hecho, Los venerables todos (1962) e Intimidad de los parques (1964), por ejemplo, tuvieron dificultades para exhibirse.
- Estoy convencido de eso. Estoy seguro que en el paisaje del cine argentino actual películas como ésas no tendrían los problemas que tuvieron. El público argentino ha evolucionado mucho desde entonces a hoy. El éxito de emprendimientos como el del BAFICI lo demuestran claramente.
- En la mayoría de sus películas parece haber una necesidad de develar ciertos misterios que rondan a los seres humanos.
- Sería pretencioso de mi parte admitir esa pregunta y contestarla. No siempre la creación es un acto racional. Alguien me dijo una vez, hace mucho tiempo, que La cifra impar me había salido de casualidad (casualidad no fue la palabra que empleó). “Sí, es cierto”, le contesté yo sin vacilar. Hoy prefiero utilizar la palabra irracionalidad en todo proceso de creación que produce un resultado verdaderamente distinto.
- También ha habido como una vocación por la belleza, por la contemplación de las formas, los desplazamientos, los recodos de las viejas casas, e incluso los rostros de las actrices.
- Así entendí y entiendo el cine, aunque haya grandes directores que se han preocupado poco por la estética. Buñuel, por ejemplo. A directores como Buñuel o Fellini les preocupaba más la realidad y el grotesco que la belleza. Los envidio también por eso.
- ¿Hay alguna película o director de los últimos años que considere de un estilo similar al suyo?
- Muchas, muchos. No me atrevo a nombrarlos. Usted, Fernando, sabe quiénes son mejor que yo.
- Como director de la Universidad del Cine, ¿cuáles son las principales falencias y virtudes que nota en los estudiantes de cine en la actualidad?
- Los envidio demasiado como para ponerme a definirlos o estudiarlos. Son tan jóvenes, tienen tanto tiempo por delante… El mundo que los cobija y los espera puede que no sea mejor, seguramente no lo será, pero es tanto más interesante.
- ¿Qué es lo que considera más importante para hacer cine, o en todo caso lo que prioriza en la enseñanza del cine?
- La cultura general. Hoy ser diferente es conocer muy bien todo lo que se ha creado, lo que se ha escrito, lo que se ha pintado y pensado. La música, las ciencias, si es posible, esa infinita variedad, ese calidoscopio inconmensurable, hoy está al alcance de todos y, sin embargo, acceder no parece tan simple ni factible. Quien se decida a hacerlo será rey.

Por Fernando Varea

Frágiles y feroces criaturas

29/11/2009 por espaciocine

CRIATURA DE LA NOCHE: VAMPIROS
(Let the Right One In, 2008; dir: Tomas Alfredson)

El título con el que se estrena en nuestro país y la fama ganada tras su paso por distintos festivales destinados al cine fantástico, llevan a suponer que Criatura de la noche (o Déjame entrar, como se conoció en otros países) es un film de terror con seres monstruosos. Sin embargo, dentro de esta historia sobre la relación de afecto y contención que se prodigan Oskar (un pre-adolescente frágil e introvertido) y Eli (una especie de chica-vampiro), late el problema de la incomprensión que sufren quienes rondan los doce años.
La importancia dada por el film a los sentimientos de ambos se evidencia, por ejemplo, en los reiterados primeros planos sobre sus rostros, en tanto padres y profesores aparecen brevemente y de soslayo. Oskar logra atenuar su debilidad a partir de la amistad con Eli, quien, a su vez, encuentra en él un amable confidente para la angustia que le provoca su condición de marginal perseguida. Protegiéndose de los demás y defendiéndose uno al otro, ambos adquieren una inesperada ferocidad.
El director Tomas Alfredson (1965, Estocolmo, Suecia) no sólo demuestra aptitudes para fundir climas fantasmales con melancolía adolescente, sino que lo hace, además, con un estilo sutil y depurado. Así como el protagonista es presentado con escasos diálogos y tomas laterales -como si la cámara fuera acercándosele discretamente-, con la misma parsimonia progresa ante el espectador su relación con Eli, desde el momento en que empieza a sospechar que hay algo extraño en ella (“Hueles raro”, le dice) hasta llegar a una relación de mayor confianza. Las mismas características bestiales de Eli van presentándose pausadamente, descubriendo las reacciones que despierta en un gato o viéndola reptar como ningún ser humano podría hacerlo.
Toda la película está compuesta por lentos travellings, planos donde cobran nitidez elementos fuera de foco y momentos fuertes cuidadosamente eludidos (como la notable secuencia final en una piscina). La hipnótica languidez de Criatura de la noche (producto de su elegancia formal, con sus bosques helados y asépticos interiores, a lo que se suma el acompañamiento de una música adusta) es esporádicamente interferida por golpes de auténtico suspenso, como las gotas de sangre que se precipitan sobre la blanca nieve.

Por Fernando G. Varea

Trailer de Criatura de la noche aquí
http://lettherightoneinmovie.com/

Lo antiguo y lo nuevo

29/11/2009 por espaciocine

LOS FANTASMAS DE SCROOGE
(A Christmas Carol, 2009; dir: Robert Zemeckis)

Desde George Scott hasta Mickey y los Simpson le han puesto el cuerpo a “A Christmas Carol”, novela que Charles Dickens escribió en 1843, sobre un viejo avaro que -tras ser visitado por espíritus que lo enfrentan con sus recuerdos de infancia, con la dura realidad familiar de su empleado y con los posibles comentarios de la gente ante la noticia de su muerte- se vuelve generoso y dispuesto a compartir la Navidad con los demás. Disney, de la mano de Robert Zemeckis (1951, Chicago, EEUU) rescata una vez más este clásico, ahora con técnica motion capture (convirtiendo digitalmente los movimientos de los actores en imágenes animadas, recurso ya utilizado por el director en El expreso polar y Beowulf) y agregándole el irresistible 3D.
El resultado es una curiosa combinación de lo antiguo con lo nuevo. El texto original –respetuosamente transcripto– es aleccionador, concentra todos los males (y las posibles soluciones) en la figura de Scrooge, y ve un alto grado de nobleza en dar una limosna o compartir una cena de Navidad. Mientras elementos como éstos parecen ignorar todos los cambios políticos, sociales y culturales transcurridos en el último siglo y medio, es inalterablemente fiel la reconstrucción de la Londres del siglo XIX y su gente (incluyendo los juegos de los chicos, los bailes y las comidas). No está mal la idea de internarse en el universo de aquella historia de Dickens, pero en estos tiempos de navidades comercializadas e inocencia devaluada, Los fantasmas de Scrooge suena un poco anacrónica.
Al mismo tiempo, para representar la historia se ha apelado a los más modernos artificios, lográndose sorprendentes efectos sonoros e imágenes de perturbadora belleza (junto a desplazamientos vertiginosos insertados para explotar mejor los alcances del 3D). Una sofisticación que termina limitando las posibilidades del espectador de completar la historia: si hacia 1850 “A Christmas Carol” permitía a los lectores imaginar las fantasías de Scrooge, hoy Hollywood las hace casi tangibles. Como bien ha señalado Domin Choi, respecto a películas como ésta, “toda imaginación se vuelve visible con la mediación tecnológica”.
Lo nuevo de Los fantasmas de Scrooge pasa, entonces, exclusivamente por lo tecnológico, a diferencia de otros productos animados recientes, estética y argumentalmente más originales y modernos. Lo cual no impide que pueda disfrutarse, rindiéndose a la idea que Dickens le hace exclamar al excitado Scrooge del final: “Es mejor ser como un niño”.

Por Fernando G. Varea

Trailer de la película aquí

Postales de Mar del Plata

17/11/2009 por espaciocine

El 24º Festival Internacional de Cine de Mar del Plata comenzó con lamentos varios de asistentes y organizadores sobre la crisis internacional, el recorte de presupuesto, la falta de personalidades y estrellas, la ocurrencia de sacar el diario del festival o el hecho de que las películas que se exhibían ya habían sido estrenadas en otros festivales. Pero todo esto tiene muy poca importancia, y para explicarlo, no hay palabras más acertadas que las que pronunció José Martínez Suárez en la ceremonia de inauguración: las verdaderas estrellas son las películas. Y si en algo hubo consenso al finalizar el festival, fue en que el nivel de las mismas había sido de bueno para arriba.
Podría decirse que la Competencia Internacional alternó cine de autor con algunas propuestas bastante clásicas. Causaron mucha decepción los cortos latinoamericanos (algunos de los que no entraron en la competencia, proyectados en una función aparte, resultaron ser más originales, honestos y disfrutables que los otros) y, en cambio, en las muestras paralelas hubo verdaderas joyas que merecerían no pasar desapercibidas.
Las siguientes son algunas de las obras más destacables y originales que se vieron:

- El tiempo que queda (The time that remains, Elia Suleiman, 2009, Palestina), tragicomedia que cuenta en tono autobiográfico el conflicto entre Israel y Palestina desde 1948 hasta la actualidad, a través de situaciones que se suceden como viñetas. Por momentos difícil de ver debido a su peculiar ritmo, termina derivando en escenas surrealistas que subrayan la crítica del director a la falta de voluntad del pueblo palestino para luchar y la noción de que la guerra está tan instalada en la vida cotidiana que ya casi no molesta.

- Colmillos (Dogtooth, Giorgios Lanthimos, 2009, Grecia), una fábula sobre el autoritarismo, el control y el condicionamiento humano. Con el poder como eje central, reduce su relato a una familia en donde el padre aísla a sus hijos del mundo exterior, obligándolos (a través de distintos mecanismos de sometimiento) a no salir nunca de la casa. Imposible no sentir a la religión y la política sobrevolando ese clima. Asistentes ajenos al ambiente del cine la defenestraron al punto de pedir que encierren al director en un manicomio, o directamente “matarlo”.

- La vida durante la guerra (Life during wartime, Todd Solondz, 2009, EEUU), comedia negra, ácida y sádica con sus personajes. Es decir: fiel al estilo de Solondz, que retoma sus personajes de Felicidad, para mostrar la vida de éstos diez años después, ahora con un poco más de simpatía.

- Daniel & Ana (Michel Franco, 2009, México). Dentro de la Competencia Latinoamericana, se destacó esta historia sobre el secuestro de dos hermanos que son forzados a tener sexo frente a una cámara. El realismo con el que se plantea la interacción entre ellos y la crudeza de algunas escenas provocaron que varias personas huyeran escandalizadas de la sala.

- Antoine (Laura Bari, 2008, Canadá), una verdadera sorpresa. Un misterio ficticio lleva el hilo argumental: la desaparición de una tal Madame Rouski, hecho que sólo sirve de catalizador de la historia y luego se vuelve irrelevante. El encargado de resolverlo es un niño que al nacer queda ciego. Él mismo explica: “Cuando nací, no perdí mis ojos. Éstos se fueron a mis manos, mi nariz, mi boca, mis orejas…”. Antoine procesa el mundo de una manera única, y el documental lo retrata a través de algo tan sorprendente e invisible como la imaginación de un niño.

- Aquí (Here, Tzu Nyen Ho, 2009, Singapur), una película indudablemente “festivalera”, es un llamado a aceptar los sucesos imposibles de cambiar que nos brinda el destino. Condensa críticas al capitalismo, al sistema de salud y a la noción de “normalidad” que predomina en el imaginario social.

- Visionarios (Visioneers, Jared Drake, EEUU, 2009), es una fantástica sátira sobre la cultura corporativa que tiene lugar en una sociedad distópica, que, si se analiza a fondo, no dista mucho de la nuestra.

En cuanto a las actividades que se ofrecieron en el marco del festival, las charlas de Juan José Campanella y Javier Fesser estuvieron llenas de información valiosa para estudiantes de cine y cinéfilos, en tanto la conferencia convocada por la Asociación de Cronistas Cinematográficos sobre “La crítica, ¿en estado crítico?” fue decepcionante; excepto algún pasaje de sobriedad, hubo desvaríos de algunos de los disertantes en el marco de un clima bastante conservador: ¿con qué cara se puede decir que una crítica es menos seria si se publica en un medio digital y no en un medio gráfico?

Por Ignacio Fosco

Imágenes: fotogramas de El tiempo que queda (izq) y Colmillos (der).
Ignacio Fosco es integrante de Wasabi Producciones

Juegos, trampas y dos modestos maleantes

14/11/2009 por espaciocine

LOS ESTAFADORES
(The brothers Bloom, 2008; dir: Rian Johnson)

Los primeros, agitados minutos de Los estafadores (o Estafa de amor, como aparece en los títulos) sirven para presentar adecuadamente a los personajes: dos pequeños hermanos que encuentran en el oficio de embaucar una forma de sobrevivir exitosamente. Elipsis mediante reaparecen treintañeros -uno de ellos inseguro respecto a su “vocación”-, acompañados por una asistente que no habla (aunque canta) y obsesionados por engañar a una joven y excéntrica millonaria.
Como guionista y director, Rian Johnson (Maryland, EEUU, 1973) acumula livianas sorpresas y situaciones de un humor algo lunático e inocente. Mostrar el rostro de un personaje mientras en el fondo del plano ocurre algo inesperado, sugerir las consecuencias de un hecho con algún sonido fuera de cuadro, o describir una situación encadenando planos muy breves, son algunos de los recursos utilizados. A esto se agregan las estrategias empleadas por los hermanos en cuestión para jugar con la credibilidad de los otros (incluyendo, claro está, los espectadores). La serie de engaños despierta simpatía y evita que el film resulte predecible.
Pero en algún momento esos imprevistos ingenuos empiezan a sucederse sin coherencia narrativa ni consideración por las motivaciones de los personajes, convertidos finalmente en marionetas de un guión errático. Por otra parte, a pesar de la soltura de la cámara y los graciosos encuadres, Los estafadores no logra la precisión y la calidad de obras de otros directores de estilo similar, como Wes Anderson. Faltan la mirada propia de un creador y mayor rigor en el planteo, en tanto aparecen más que desdibujados personajes como los de Rinko Kikuchi (la chica de Babel) y Maximilian Schell (el veterano actor de Julia y La cruz de hierro).
Compensando esa improvisación, se agradece cierta libertad (por la cual puede verse a los personajes bailando con música de Nino Rota en la cubierta de un barco a la luz de la luna y al rato haciendo volar por el aire aristocráticas torres europeas), así como la innegable simpatía de Rachel Weisz, Adrien Brody y Mark Ruffalo.

Por Fernando G. Varea

Trailer de la película aquí

Magia

09/11/2009 por espaciocine

“La planificación es lo más destructivo del mundo porque mata el espíritu, la improvisación, la magia. Necesitamos la magia en nuestras vidas para abstraernos de la realidad.”

(John Cassavetes, realizador, 1929/1989)

Kitano en La Nave

26/10/2009 por espaciocine

kitano

Dueño de una coherencia notable, más allá de los aparentes saltos temáticos de sus films, Takeshi Kitano (1947, Tokio, Japón) nos sumerge en un mundo donde lo tierno y lo despiadado conviven con naturalidad, donde un personaje puede haber cruzado todos los límites y sin embargo conservar una asombrosa integridad, donde un yakuza psicópata y un niño abandonado pueden tener más de un punto de contacto.
Kitano sabe aprovechar lo que da cada género: los propios de Japón como el mazzai (humor) o chambara (acción sangrienta) pero también el western y el drama clásico, y en la mayoría de los casos una combinación de todos ellos, disfrazando con mucha astucia su argumento dentro de límites estilísticos de los que se sirve para contar casi siempre la misma historia, la de un grupo de personajes sin alternativas buscando escapar de una vida vacía o injusta. Cada película no es más que la celebración de una tregua previa a un desenlace inevitable.
Durante los días miércoles del mes de noviembre, se exhibirán cuatro películas de Kitano en el centro cultural La Nave (San Lorenzo 1383) de Rosario. El ciclo será coordinado y presentado por Fernando Herrera (autor de esta nota) y Fernando Varea, con entrada libre. Podrán verse los siguientes films:
4/11 – 19 hs:
Flores de fuego (1997, 103’)
Un policía golpeado por la enfermedad de su esposa y la muerte de un compañero se juega sus últimas cartas. Ganadora del León de Oro en el Festival de Venecia.
11/11 – 19 hs:
El verano de Kikujiro (1999, 121’)
Un niño criado por su abuela decide emprender un viaje para conocer a su madre, que aparentemente lo ha abandonado, para lo cual se vale de la ayuda de un vecino torpe y jugador, probablemente con idéntico pasado. Premio de la FIPRESCI y premio a mejor actor en el Festival de Valladolid.
18/11 – 19 hs:
Escenas frente al mar (1991, 101’)
Una pareja de adolescentes sordomudos es el curioso punto de partida y de llegada de este film minimalista y poético. La primera de Kitano sin Kitano como actor, y sin violencia, aunque manteniendo a personajes sin muchos propósitos y con muchos despropósitos a quienes el destino les da una efímera tregua.
25/11 – 19 hs:
Dolls (2002, 114’)
Tres historias de amores imposibles enlazadas por una analogía con el teatro de marionetas japonés Bunraku. Película inédita en Argentina, representa un salto estético y un giro hacia un estilo narrativo más concreto, con una trama que sigue un camino tan definido como el que transitan sus apesadumbrados, maniatados y enrojecidos protagonistas.

www.kitanotakeshi.com/

Tan lejos, tan cerca

24/10/2009 por espaciocine

uzak

LEJANO
(Uzak; 2002, dir: Nuri Bilge Ceylan)

Seis años después de haber ganado en Cannes el Premio Especial del Jurado y el Premio a Mejor Actor (compartido por sus protagonistas, Muzaffer Özdemir y Mehmet Emin Toprak, este último fallecido poco después del estreno de la película), llega a las salas argentinas esta profunda reflexión sobre la incomunicación.
Uzak se centra en un fotógrafo solitario, quien, al alojar en su casa a su primo, comienza a sentirse incómodo, invadido, compartiendo su vida con alguien conocido pero al mismo tiempo extraño. No hay muchos otros personajes (básicamente algunas mujeres que sirven de soporte para definir psicológicamente a esos hombres) ni demasiadas palabras: el silencio, las miradas, los demorados movimientos, son los elementos con los que va cobrando forma esta visión desencantada sobre los seres humanos con su individualismo, sus obsesiones, sus rutinas, sus inseguridades, sus búsquedas.
El juego -sordo, tenso- de roles cambiantes es una de los matices que propone Nuri Bilge Ceylan (Estambul, 1959), oscilando la identificación con uno y con otro. En los amplios espacios (registrados en expresivos planos generales) y los melancólicos exteriores (el mar agitado, la nieve, la ciudad en penumbras) resuenan ecos de las voces interiores de los personajes, de sus turbios estados de ánimo.
Además de poner en evidencia influencias de directores admirados por Ceylan (como Tarkovski, a quien se cita con una escena de Stalker), Lejano parece, también, una versión de Persona (1966, Ingmar Bergman) con protagonistas masculinos, o una de Viva el amor (1994, Tsai Ming Liang) con dos personajes en vez de tres. Seria, morosa, inteligentemente dirigida e iluminada, no es, sin embargo, solemne; algo de ironía y cierta vivacidad sacuden ligeramente su atmósfera melancólica.

Por Fernando Varea

Trailer de la película aquí

Los colores del melodrama

10/10/2009 por espaciocine

los_abrazos_rotos

LOS ABRAZOS ROTOS
(2009; dir: Pedro Almodóvar)

Madres sufridas, amantes castigadas, pasiones ocultas, dramáticos accidentes, mujeres con dilemas morales: las piezas características del melodrama entrecruzadas por uno de los más entusiastas seguidores del género dentro del panorama del cine contemporáneo: de eso se trata Los abrazos rotos, con la que Pedro Almodóvar no depara sorpresas pero ofrece un producto persuasivo y aceitado.
Alternando distintos puntos de vista (llevando al espectador a identificarse, en distintos momentos, con una joven actriz de pocos escrúpulos, un realizador ciego, un empresario millonario, una productora contenedora o con los jóvenes hijos de algunos de ellos), el relato enreda con precisión instancias siempre atractivas, trayendo a la memoria aquella expresión de Hitchcock acerca de que el cine es como la vida pero sin los momentos aburridos. Almodóvar atenúa -o desvía- el tono inevitablemente trágico de su(s) historia(s) con sensuales colores y elegantes formas. En ese plan el rojo prevalece, cálido, tempestuoso.
Con enlaces astutos, la música de Alberto Iglesias generando climas tensos, menos momentos graciosos (apenas un diálogo sobre un imaginario film con vampiros y las escenas de la comedia que filma el director en cuestión) y menos canciones que en otras oportunidades, Los abrazos rotos confirma la elegancia y cierta ligereza almodovarianas.
Es cierto que, conectando imágenes y sonidos de su ficción y de la ficción que representan los personajes, Almodóvar parece repetir recursos ya utilizados en Átame (1990) o La mala educación (2004), y que se regodea con lugares glamorosos y con la imagen seductora de Penélope Cruz (quien ocasionalmente recuerda a Audrey Hepburn). Es cierto, también, que no logra aquí la singularidad expresiva de Hable con ella (2002) o la eficaz reunión de actrices y personajes de Volver (2006), pero es innegable que sigue siendo uno de los pocos realizadores que concibe productos sólidos y divertidos sin dejar de hacer cine.

Por Fernando G. Varea

http://www.losabrazosrotos.com/

Kiarostami en La Nave

30/09/2009 por espaciocine

kiarostami

“El cine comienza con Griffith y termina con Kiarostami”
(Jean-Luc Godard)

Abbas Kiarostami nació en 1940 en Teherán (Irán). Incursionó en el diseño gráfico y realizó cortometrajes para el Centro para el Desarrollo Intelectual de Niños y Adolescentes de su país. En 1978 dio a conocer su primer largometraje, El informe. Posteriormente, Primer plano, la llamada “trilogía de Koker” (integrada por ¿Dónde queda la casa de mi amigo?, La vida continúa y Detrás de los olivos), El sabor de la cereza (1997, con la que ganó la Palma de Oro en el Festival de Cannes) y El viento nos llevará (1999), lo convirtieron en uno de los más importantes creadores del cine contemporáneo.
Cuatro de estas películas podrán verse los días miércoles del mes de octubre en el centro cultural La Nave (San Lorenzo 1383) de la ciudad de Rosario. El ciclo -coordinado y presentado por el autor de este blog junto a Fernando Herrera- será con entrada libre.
7/10 – 19 hs:
Primer plano (1990, 90′)
Recreación de la historia auténtica de un cinéfilo que engaña a una familia haciéndose pasar por un director de cine, por lo cual luego es juzgado. Documental y ficción magistralmente cruzados en un film que propone diversos puntos de vista en torno a la magia y el poder del cine.
14/10 – 19 hs:
¿Dónde queda la casa de mi amigo? (1987, 87′)
La aventura de un niño que se esfuerza por devolverle a un compañero de escuela el cuaderno que se llevó por error a su casa. Un relato lírico y sencillo pero profundo y de una gran riqueza formal y conceptual.
21/10 – 19 hs:
La vida continúa (1992, 90′)
Después de un terremoto en la zona donde fue filmada ¿Dónde queda la casa de mi amigo?, el director vuelve con su hijo en busca de los chicos que actuaron en la película. Una recorrida plena de diversos contratiempos y sensibles reflexiones sobre el cine y la vida.
28/10 – 19 hs:
Detrás de los olivos (1994, 103′)
La historia personal de quienes representan a una pareja de recién casados en La vida continúa y las alternativas reales de su amor esquivo. Una bella reflexión sobre cómo se hace un film y sobre los sentimientos de las personas que participan en él.

Trailer de Detrás de los olivos aquí
Comentario de la publicación especializada El Eclipse aquí

Cuando en la ciencia ficción no todo es ficción

26/09/2009 por espaciocine

sector9

SECTOR 9
(District 9; dir: Neill Blomkamp)

Racismo. Pobreza. Discriminación. Terrorismo. Manipulación de la información. Contaminación. SIDA. Violaciones a los derechos humanos. Venta ilegal de armas. Aunque parezca raro, éstos y otros temas aparecen abordados con agudeza en este film de ciencia ficción con apariencia de producto clase B, donde muchas sutilezas se insinúan, además, con irónico humor.
El astuto guión imagina a una comunidad de alienígenas (que parecen una cruza de langostinos con cucarachas) confinados en las afueras de Johannesburgo, hasta sufrir un intento de “desalojo” de los terrenos que ocupan –junto a grupos de nigerianos– que culmina en una serie de acontecimientos violentos. El principal afectado es un funcionario medio temeroso, que pasa de ser observador y entusiasta enemigo de estos bichos a involucrarse cada vez más con ellos, hasta llegar a una desesperante situación demostrativa de que, a veces, podemos terminar siendo nosotros mismos esos “otros” a los que mal miramos y distanciamos.
El director Neill Blomkamp (1979, Sudáfrica) recurre a variados registros: imágenes que remedan noticiarios televisivos, confesiones de testigos y especialistas que parecen provenir de un documental, tomas desde helicópteros militares o con cámara en mano. Los decorados, nutridos de basurales y materiales de descarte de distinta naturaleza, traen a la memoria la estética de películas como Mad Max, que presagiaron un futuro deshumanizado y corrompido.
Sector 9 es un film menor, que se desborda bastante hacia el final (dejando en evidencia la experiencia de Blomkamp como realizador de videojuegos y comerciales), pero divierte y se distingue de otros productos similares por su perspicacia.

Por Fernando G. Varea

Trailer de Sector 9 aquí